martes, 2 de septiembre de 2008

Derriba esos altares


TITULO: DERRIBA ESOS ALTARES


TEXTO: (JUECES 6:1)


ORACIÓN: TODA LA GLORIA PARA MI SEÑOR JESUCRISTO.


DESARROLLO:


Hermanos:


Presten atención al primer versículo de Jueces 6: “Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de Madián por siete años.” (Jueces 6:1).


Estas palabras describen el interminable ciclo que se repitió en Israel por generaciones. Y en todo el libro de Jueces encontramos estas palabras una y otra vez.


“Y los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos del Señor, y sirvieron a Baal… y Dios, en su furor, los entregó en manos de sus enemigos.”


Como un relojito, los madianitas entraban en Israel cada año y saqueaban las cosechas y controlaban todos sus bienes.


Los líderes de caravanas de Madián soltaban todos sus camellos y sus ganados para que pastaran en los campos de Israel. Y las bestias devoraban las cosechas por completo, y barrían los campos como langostas. Y cada vez que Israel se resistía, los madianitas los corrían a las cuevas y a las montañas.


Israel perdió todo con este enemigo: sus casas, su comida, sus propiedades. Ellos vivían como mendigos, desamparados y despojados. Una vez más las Escrituras dicen: “… y los hijos de Israel clamaron a Jehová.” (6:6).


Y eso está muy bien. ¿Pero saben qué? Este clamor no era de arrepentimiento genuino. Israel clamaba porque eran oprimidos por los madianitas, clamaban por esa opresión, porque se sabían cautivos… pero nada más.


Era un grito de angustia a causa de su pobreza y de sus pérdidas. Ellos no podían vivir tranquilos.


Y entonces, L.B.D. que cuando ellos claman… Dios hace TRES cosas: TRES COSAS. Veamos.


PRIMERA: DIOS LES ENVÍA A UN PROFETA.


SEGUNDA: DIOS LES DEMANDA HACER UNA OFRENDA.


TERCERA: DIOS LES LIBRA Y LES DA LA VICTORIA SOBRE EL ENEMIGO.



PRIMERA: DIOS ENVÍA A UN PROFETA


El profeta, ese hombre de Dios puso su dedo sobre la llaga, diciendo cual era la razón por la cual el pueblo estaba siendo terriblemente acosado. Él señaló: (Jue. 6:8-10) “Mira tu historia. En cada caso, Dios te libertó de la mano de todos los que te oprimían. Él te sacó de la esclavitud en Egipto.


Y él te dijo que no temieras a los dioses de los amorreos. Pero no le has obedecido. Aún te inclinas ante dioses falsos.”


El Señor le estaba diciendo a su pueblo, en esencia: “Lo dije claro desde un principio, no debes temerle a nadie excepto a tu Padre celestial.


No permitas que otro temor entre en tu corazón. Pero una vez más, me has desobedecido. Has permitido que toda clase de temores entren en ti. Y me has forzado a entregarte a tu enemigo, para hacerte volver a mí.”


¿Cuál era esta gran maldad en la cual Israel caía y caía una y otra vez?

La respuesta está en (Jueces 10:10). Vamos a leerlo en la Biblia. ¿Que querían dar a entender con esto de que le habían servido los baales?


La palabra baales está en forma plural, y describe a todos los dioses falsos del mundo.


Los baales que pintan las Escrituras son espíritus demoníacos. La misión de Baal es robarle a Dios toda la adoración y la confianza de su pueblo. Y lo logra al hacer que enfoquemos nuestra atención en nuestras circunstancias en vez de rendirlo todo a la Palabra del Señor.


Y ahora estos Israelitas estaban sacrificando bebés en los altares, derramando sangre inocente al diablo, se volvieron sensuales y adictos al placer… Y como resultado, el desastre cayó sobre ellos.


Y ese mismo espíritu de incredulidad hacía que ellos no asociaran estos desastres con su rebeldía. Ni se daban cuenta que Dios lo estaba permitiendo todo para llevarlos al arrepentimiento.


Y entonces vino el profeta. ¿Pero saben una cosa? Para estar verdaderamente arrepentidos, Israel tenía que reconocer su pecado como causa de sus problemas.

Y ellos lo hicieron, reconocieron que habían pecado. Pero faltaba hacer algo más que eso.



SEGUNDO: DIOS DEMANDA UNA OFRENDA:


A veces, aunque clamemos a Dios en arrepentimiento, él requiere algo más de nosotros. Y si no damos este paso, Dios no nos mostrará su brazo poderoso, hermanos.


Vamos a ver cual es exactamente este paso…, podemos verlo en La Biblia: Dios nos demanda una ofrenda, sí: ¿Cuál es esa ofrenda? DERRIBAR A LOS BAALES.

Vamos a (Jueces 6:25)


El Señor dijo esta palabra a Gedeón: “… Toma un toro del hato de tu padre, el segundo toro de siete años, y derriba el altar de baal que tu padre tiene, y corta también la imagen de Asera que está junto a él.”


Antes de oír esta Palabra, Gedeón seguramente pensaba que él ya estaba lo suficientemente arrepentido ante Dios.


Después de todo, él había clamado al Señor. Él había escuchado lo que decía el profeta de Dios. Y él respondió a la profecía como Dios mandaba, reconociendo su pecado delante de Él.


Hoy vemos, hermanos, la misma actitud arrepentida en muchos cristianos. En iglesias de México y de costa a costa, la gente está clamando de rodillada ante Dios. Y esto es bueno.


Pero dice la Palabra de Dios que todavía hay un problema que impide la liberación en nosotros. Es un ídolo que está en medio de nosotros: se llama incredulidad… porque a iglesia no se ha arrepentido de corazón.


Y LA PALABRA DE DIOS ORDENA: DERRIBA A BAAL DE EN MEDIO DE TI.


Si no obedecemos en esto, no importará cuanto clamemos a Dios, cuanto oremos y ayunemos. Muchos israelitas en tiempos de los Jueces clamaban a Dios, pero cuando Dios vino, Él le dijo directamente a Gedeón lo que tenían que hacer.

¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que nada de lo que hagamos tendrá un impacto poderoso hasta que derribemos el ídolo que ha tomado control en tantos corazones.


¿Cuál es este ídolo? ¿Qué es este Baal? ¿Dónde lo vemos obrando?


Es un espíritu de incredulidad. Es un espíritu que llena nuestras mentes con dudas acerca de la fidelidad de Dios hacia nosotros, sobre todo cuando estamos en prueba y en tribulación.


Y si no se le derriba a tiempo, este espíritu de incredulidad entra y establece su altar junto a nosotros, y nos maneja, él maneja la incredulidad en nuestros corazones.


La incredulidad es un ídolo hermanos. Te dobla en sumisión a su poder. Y abre tu alma a toda clase de maldad.


Y lo vemos en la Biblia repetido hasta el cansancio: “Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová…” — y aquí no se refiere a un pecado grotesco, sino a la incredulidad del pueblo.


Esto podemos verlo claramente en (Ezequiel 8: 8-12). (alguien que lo lea).

El Espíritu Santo tomó al profeta Ezequiel en un viaje visionario al santuario santo. Allí el le reveló al profeta cuatro abominaciones deplorables que el pueblo de Dios estaba cometiendo. Entonces, él le mostró a Ezequiel una abominación aún más grande:


“Y me dijo: Hijo de hombre, cava ahora en la pared. Y cavé en la pared, y he aquí una puerta. Me dijo luego: Entra, y ve las malvadas abominaciones que estos hacen allí. Entré, pues, y miré;…” (Ezequiel 8:8-10).


Lo que Ezequiel vio lo horrorizó. Las paredes de la habitación estaban llenas de pinturas de “toda forma de reptiles y bestias abominables; y todos los ídolos de la casa de Israel,…” (v, 8:10).


Frente a estas paredes había setenta ancianos de Israel, moviendo incensarios. Ellos estaban adorando al espíritu detrás de las pinturas. El Espíritu Santo le dijo a Ezequiel que esta escena revelaba qué era lo que llenaba las mentes de los ancianos de Israel y que ellos adoraban.


Y esto es lo que estos hombres pensaban: “No nos ve Jehová; Jehová ha abandonado la tierra.” (8:12).


Hermanos, aquí el espíritu de Baal fue plenamente descubierto a través de una visión dada por el Espíritu Santo. Ezequiel vio claramente cómo este espíritu levanta un altar en la mente de las personas, o hasta de un grupo… y así toma el control de las personas.


Los líderes de Israel ya no creían en las promesas de Dios. Ellos veían a unos prósperos madianitas y a ellos en total pobreza, y entonces se comparaban con ellos… y entonces pensaban: “¿Dónde está mi Dios?


A veces, cuando parece que nuestras oraciones no son contestadas, dudamos de Dios porque no vemos ninguna evidencia de que el Señor esté trabajando por nosotros. Y hasta pensamos: El Señor nos ha abandonado.


Hermano: El diablo quiere convencerte que Dios no tiene todo el control, que no es Todopoderoso ni tiene todas las cosas en su mano.


El diablo envía el espíritu de Baal para mantenerte sujeto a esa incredulidad. El espíritu de Baal siempre está presente junto a la cama de un niño enfermo o moribundo o un familiar en problemas…o a la falta de dinero… con dudas que son como dardos que te atraviesan la mente.


El diablo está trabajando constantemente sembrando semillas de dudas en ti. Él te hace dudar… te hace pensar que Dios no escucha tus oraciones, que él no cumple sus promesas.


Mientras observamos el sufrimiento de un ser querido, nos preguntamos acerca de los propósitos de Dios. Y de repente, un temor es inyectado en nuestra mente. Después, en los casos en que hay una muerte, la semilla de duda brota y es regada… y hasta hay gente que se aparta de Dios.


Y entonces es cuando nos preguntando: “¿Cómo Dios, siendo mi Padre celestial puede permitir que esto me pase a mí?


Después de cada desastre, tragedia o accidente fatal ese espíritu de incredulidad te susurra: “¿Dónde está tu Dios? ¿Por qué permitió que tal cosa te ocurriera?”


Ahora mismo hay sombras de incertidumbre en todo México. Los secuestros están en su apogeo, los asesinatos, los homicidios, y las autoridades han sido rebasadas por los secuestradores y los narcotraficantes.


La gente mira el futuro con miedo y con terror. Satanás ha lanzado un ataque tremendo sobre México. Y él quiere entrar en tu mente para sembrarte la semilla de duda y hacer ahí su altar.


Él quiere que dudes de todo lo que has conocido acerca de la palabra de Dios, de todo lo bueno que Dios te ha dado y de sus promesas de vida eterna.


Hermano, tú puedes pensar: “Yo no soy idólatra… ¿Cuál altar tengo que derribar?

Y yo te digo: Puede que te hayas arrepentido, puede que hayas clamado a Dios por misericordia, y puedes haber hecho caso a las palabras proféticas de un siervo.


Pero si a veces, cuando estas en tribulación o prueba has tenido dudas de la fidelidad de Dios en tu corazón, entonces ahí hay algo que debes derribar esta noche.


DIOS DEMANDA DE TI HACER ESA OFRENDA, COMO SE LO DEMANDÓ A GEDEÓN:


Ahí tenemos a Gedeón, un hombre que clamaba a Dios, un hombre que fue visitado por una fuerte palabra profética, y que creyó a esa palabra profética.

Pero vemos en la Bibilia que a pesar de todo esto, Gedeón albergaba dudas y temores. ¿Por qué? Porque su familia de Gedeón tenía un altar a Baal en el interior de su casa.


Solamente era una estatua de madera, sí. Pero detrás de la estatua había un espíritu de duda y de temor, una fortaleza que había entrado en el corazón de Gedeón.


Escuche bien: Cada vez que Gedeón pasaba por ahí, la voz de ese ídolo le susurraba: “Hey Gedeón: ¿Dónde está tu Dios? …mira tu pobreza, mira tus penurias, mira a los madianitas que te esclavizan, mira tus necesidades sin cumplir... mira a tus vecinos, ellos son ricos y tú eres pobre, mira que los madianitas son más fuertes que tú… ¿Dónde está tu Dios, Gedeón?”


Era el susurro de duda del enemigo: “Dios no está contigo. Tú no le importas a Dios. Él está muy ocupado para ocuparse de proteger a un pueblo caído e insignificante como tú. Tu Dios te ha abandonado, Gedeón.”


Pero miren hermanos lo que dice la Biblia. (Jue. 6:12)


“Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.” (Jueces 6:12).

Dios solo dice siete palabras aquí. Y estas palabras están dirigidas a Gedeón, pero no sólo a Gedeón sino a todo el pueblo, incluyendo a la iglesia de hoy: “Jehová está contigo, pueblo esforzado y valiente.”


El Señor le está diciendo: “Gedeón: esta promesa es todo lo que tú necesitas creer: Creer que Yo estoy contigo.”


Hermanos: esta verdad es el único fundamento de nuestra fe. No importa lo que enfrentemos—penas, tragedia, desastre, muerte, enfermedad, pobreza, tentación—la promesa de nuestro Padre celestial es verdadera: “Yo estoy contigo pueblo esforzado y valiente.”


¿Quién nos separará del amor de Cristo?


En todas nuestras pruebas, especialmente mientras somos abrumados por los problemas, debemos agarrarnos de esta palabra. Debemos responder en fe al Señor: “Señor: Yo sé que estás conmigo, Señor. Y si tú estás conmigo, ¿quién contra mí?”


Pero cuando Gedeón se encontró con el ángel del Señor, el tenía un espíritu de incredulidad en su corazón.


Y vamos a ver lo que Gedeón responde a Dios. (Jueces 6:13): “Si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? Y donde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas.”


¿Te suenan estas palabras de Gedeón? Él estaba diciendo las mismas cosas que llenaban las mentes de aquellos setenta ancianos de la visión Ezequiel:

“No nos ve Jehová; Jehová ha abandonado la tierra.” (Ez. 8:12). Ellos se decían a sí mismos: “Sí, Dios existe. Dios existe y es el Creador de todas las cosas. Pero él ya no nos hace caso. Él no ve nuestra situación. Dios nos ha abandonado.”


Dios ya le había ordenado a Gedeón: “Ve y libera a Israel. Yo estaré contigo.” Pero Gedeón cuestiona a Dios. Todavía había que quitar un problema en el corazón de Gedeón.


Dios te ha dicho a ti: “Dios está contigo, varón valiente y esforzado”. Pero ese espíritu de incredulidad te susura: ¿Y en donde está? Mira como vives, mira todo lo que estás sufriendo.”


El Señor le dice a Gedeón: “Aún dudas que estoy contigo, Gedeón. Eso es idolatría, Gedeón, eso es un espíritu de duda. Es el espíritu de Baal. Ahora ve, trae el buey de tu padre, y anda ve a derribar ese ídolo.


Y también corta todos los árboles en la arboleda, y úsalos para construir un altar nuevo. Y vas a quemar el ídolo de tu padre sobre ese altar. Quiero que destruyas ese demonio, quiero que acabes con él por completo.” HAY QUE HACER UN ALTAR NUEVO.


Pregunta: ¿Por que escogió el Señor a este hombre incrédulo para derribar a Baal? Esto es otra muestra de la gran misericordia de Dios. Gedeón era un hombre con muchas dudas, y a pesas de ver al Ángel cara a cara aún dudaba de que Dios estaba con él.


¿Acaso no probó Gedeón a Dios con el vellón hasta dos veces? ¿No había un espíritu de incredulidad en su corazón a pesar de que había visto al Ángel?

Hermanos: Muchos de nosotros somos como Gedeón. Dios nos suple cada día, nos saca de apuros en prueba tras prueba, silenciosamente nos libera de lo malo y hace provisión por nuestras necesidades familiares. Dios siempre nos suple hermanos.


Pero entonces, cuando enfrentamos otra situación más dura le decimos a Dios: “Señor, esta crisis si está dura, esta enfermedad si se ve difícil para sanar...

Nunca antes he enfrentado algo como ésto. ¿Será que me vas a ayudar en esto?

Hay luchas, tú luchas en tu mente y te preguntas: “¿Donde estás, Señor? ¿Señor, no has visto mis lágrimas? ¿Dónde está la evidencia de que estás conmigo en esta prueba Señor? ¿Por qué no quitas este dolor y estas cargas de mí Señor?”



CIERRE:


TERCERO: DIOS LIBRA DE LA OPRESIÓN Y NOS DA LA VICTORIA


Hermano ponte de pie:


Vamos a ir a la acción.


Sal de tu lugar y dale un abrazo al hermano que tengas más cerca, y luego ven aquí al frente.


¡DIOS VA A HACER ALGO GRANDE CON TU VIDA ESTE DIA!


Yo quiero decirte hoy: El Dios de misericordia que se apareció a Gedeón y lo llamó a pelear contra sus enemigos quiere hacer lo mismo contigo esta noche, porque Él tiene grandes victorias planeadas para ti, como las victorias de Gedeón...


Él quiere que derribes ese altar de incredulidad y que encima de ese altar de incredulidad tú levantes un nuevo altar de fe renovada en tu vida… Dios quiere que renueves tu fe en Él esta noche.


Dios está a punto de hacer algo nuevo en tu vida.


Pero primero, debes derribar cada pensamiento de duda, debes rendir a Dios cada temor que tienes.


Dios quiere que derribes por completo ese espíritu de incredulidad, ese espíritu que te susurra cosas contra tu fe, para que comiences a vivir y a obrar en fe…. Para que tengas grandes victorias en tu vida.


El Señor proveyó lo necesario para derribar tu incredulidad: es la sangre de Jesucristo. ¡Él te dará su poder en el Espíritu Santo!


Levántate y derriba ese altar… entrégale al Señor Jesús ese espíritu de incredulidad. Y dile al Señor con tus poropias palabras: Señor, hoy levanto un altar nuevo... hoy renuevo mi fé en ti.


¡Hoy derribo ese altar de incredulidad y lo echo fuera! ¡En el nombre de Jesús!

Pasa al frente y dile al enemigo: “¡Dios está conmigo! Tú no puedes hacerme daño.


Lervántate y dile al enemigo: ¡Tú no puedes detener los planes que Dios tiene para mi vida!


¡El señor te reprenda en el nombre de Jesús! ¡El Señor tiene victorias por delante para mí!”


¡Hoy vengo a derribar esos altares a Baal!


¡En el nombre de Jesús!


Amén.



lunes, 1 de septiembre de 2008

Cita bíblica del día


(Salmo 8)

La gloria de Dios y la honra del hombre

1 !!Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos;


2 De la boca de los niños y de los que maman,(A) fundaste la fortaleza,
A causa de tus enemigos,
Para hacer callar al enemigo y al vengativo.


3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos,
La luna y las estrellas que tú formaste,


4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,
Y el hijo del hombre, para que lo visites?(B)


5 Le has hecho poco menor que los ángeles,
Y lo coronaste de gloria y de honra.


6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos;
Todo lo pusiste debajo de sus pies:(C)


7 Ovejas y bueyes, todo ello,
Y asimismo las bestias del campo,


8 Las aves de los cielos y los peces del mar;
Todo cuanto pasa por los senderos del mar.


9 !!Oh Jehová, Señor nuestro,
Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!


Referencias Cruzadas:

  1. Salmos 8:2 : Mt. 21.16.
  2. Salmos 8:4 : Job 7.17-18; Sal. 144.3; He. 2.6-8.
  3. Salmos 8:6 : 1 Co. 15.27; Ef. 1.22; He. 2.8.

jueves, 28 de agosto de 2008

Cita bíblica del día


(Salmo 102: 23-28)


23 El debilitó mi fuerza en el camino;
Acortó mis días.


24 Dije: Dios mío, no me cortes en la mitad de mis días;
Por generación de generaciones son tus años.


25 Desde el principio tú fundaste la tierra,
Y los cielos son obra de tus manos.


26 Ellos perecerán, mas tú permanecerás;
Y todos ellos como una vestidura se envejecerán;
Como un vestido los mudarás, y serán mudados;


27 Pero tú eres el mismo,
Y tus años no se acabarán.(A)


28 Los hijos de tus siervos habitarán seguros,
Y su descendencia será establecida delante de ti.


Referencias cruzadas:

  1. Salmos 102:27 : He. 1.10-12.

martes, 26 de agosto de 2008

Cita bíblica del día


(Salmo 134)


1 Mirad, bendecid a Jehová, Vosotros todos los siervos de Jehová, Los que en la casa de Jehová estáis por las noches.


2 Alzad vuestras manos al santuario,
Y bendecid a Jehová.


3 Desde Sion te bendiga Jehová,
El cual ha hecho los cielos y la tierra.

lunes, 25 de agosto de 2008

Cita bíblica del día


(Salmo 18: 1-3)

1
Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.


2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;
Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;
Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.


3 Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado,
Y seré salvo de mis enemigos.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Cita bíblica del día


(Salmo 66)

Alabanza por los hechos poderosos de Dios

1 Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra.


2 Cantad la gloria de su nombre;
Poned gloria en su alabanza.


3 Decid a Dios: !!Cuán asombrosas son tus obras!
Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos.


4 Toda la tierra te adorará,
Y cantará a ti;
Cantarán a tu nombre. Selah


5 Venid, y ved las obras de Dios,
Temible en hechos sobre los hijos de los hombres.


6 Volvió el mar en seco;(A)
Por el río pasaron a pie;(B)
Allí en él nos alegramos.


7 El señorea con su poder para siempre;
Sus ojos atalayan sobre las naciones;
Los rebeldes no serán enaltecidos. Selah


8 Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,
Y haced oír la voz de su alabanza.


9 El es quien preservó la vida a nuestra alma,
Y no permitió que nuestros pies resbalasen.


10 Porque tú nos probaste, oh Dios;
Nos ensayaste como se afina la plata.


11 Nos metiste en la red;
Pusiste sobre nuestros lomos pesada carga.


12 Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza;
Pasamos por el fuego y por el agua,
Y nos sacaste a abundancia.


13 Entraré en tu casa con holocaustos;
Te pagaré mis votos,


14 Que pronunciaron mis labios
Y habló mi boca, cuando estaba angustiado.


15 Holocaustos de animales engordados te ofreceré,
Con sahumerio de carneros;
Te ofreceré en sacrificio bueyes y machos cabríos. Selah


16 Venid, oíd todos los que teméis a Dios,
Y contaré lo que ha hecho a mi alma.


17 A él clamé con mi boca,
Y fue exaltado con mi lengua.


18 Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad,
El Señor no me habría escuchado.


19 Mas ciertamente me escuchó Dios;
Atendió a la voz de mi súplica.


20 Bendito sea Dios,
Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.

Referencias cruzadas:

  1. Salmos 66:6 : Ex. 14.21.
  2. Salmos 66:6 : Jos. 3.14-17.

lunes, 18 de agosto de 2008

Cita bíblica del día


(Salmo 95)

Cántico de alabanza y de adoración


1 Venid, aclamemos alegremente a Jehová;
Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.

2 Lleguemos ante su presencia con alabanza; Aclamémosle con cánticos.

3 Porque Jehová es Dios grande,
Y Rey grande sobre todos los dioses.


4 Porque en su mano están las profundidades de la tierra,
Y las alturas de los montes son suyas.


5 Suyo también el mar, pues él lo hizo;
Y sus manos formaron la tierra seca.

6 Venid, adoremos y postrémonos;
Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.

7 Porque él es nuestro Dios;

Nosotros el pueblo de su prado,
y ovejas de su mano.

Si oyereis hoy su voz,


8 No endurezcáis vuestro corazón,(A)
como en Meriba,

Como en el día de Masah en el desierto,


9 Donde me tentaron vuestros padres,

Me probaron,(B)
y vieron mis obras.


10 Cuarenta años estuve disgustado con la nación,
Y dije: Pueblo es que divaga de corazón,

Y no han conocido mis caminos.

11 Por tanto, juré en mi furor

Que no entrarían en mi reposo.(C)(D)


Referencias cruzadas:


1. Salmos 95:8 : He. 3.15; 4.7. 2. Salmos 95:9 : Ex. 17.1-7; Nm. 20.2-13. 3. Salmos 95:11 : Nm. 14.26-35; Dt. 1.34-36; He. 4.3, 5. 4. Salmos 95:11 : He. 3.7-11.

sábado, 16 de agosto de 2008

Todo lo puedo en Cristo



En el capítulo 10 del Libro de Romanos, Pablo une la soberanía de Dios con la responsabilidad moral y la libertad del hombre, mostrándonos que la salvación es una opción de fe.


No necesitamos ascender al cielo para hacer que descienda Cristo, ni hace falta que descendamos al sepulcro para resucitarle de los muertos.


En otras palabras, si planea usted hallar su camino al cielo, lo que tendría que hacer usted sería lo siguiente: Tendría que ascender al cielo y hacer que Cristo bajase a la tierra y luego, cuando hubiera estado aquí durante un tiempo y hubiese muerto, tendría usted que descender al sepulcro, devolverle la vida y sacarle, todo ello mediante las obras que pudiera hacer usted. ¿Cómo iba usted a hacer una cosa así?


La verdad es que no podría y, además, no tiene necesidad de hacerlo. Ya ha dicho usted la palabra, que Jesús es el Señor, por lo tanto lo único que necesita hacer usted es creer en su corazón que Dios le ha resucitado de los muertos y será usted salvo.


En el capítulo once nos muestra que de la misma manera que Dios dejó de lado a Israel durante un tiempo, a fin de que su gracia pudiera hacer su obra entre los gentiles, Dios ha dejado de lado la carne, la naturaleza caída, lo que somos por naturaleza humana, para que podamos aprender lo que Dios hará por nosotros y por medio de nosotros.


Cuando admitamos abiertamente y en la práctica que sin Cristo nada podemos hacer, entonces aprenderemos que todo lo podemos en él, que nos fortalece. La fe es este proceso y nunca será diferente.


Por mucho tiempo que vivamos como cristianos, nunca conseguiremos ser mejores ni más capaces de servir a Cristo, aparte de depender sencillamente de él. Es siempre y solo Cristo obrando en nosotros lo que hace que se cumpla la voluntad del Padre.


Por lo tanto, el orgullo es nuestra mayor tentación y nuestro más cruel enemigo. Algún día hasta nuestra carne servirá a Dios por su gracia. En el día en que la creación sea liberada de su esclavitud al pecado y los hijos de Dios aparezcan con sus cuerpos resucitados, entonces incluso aquello que con anterioridad fue rechazado y maldito tendrá que cumplir las promesas y demostrar el poder de Dios.


Todo ello ha sido ilustrado por la manera de tratar Dios a Israel y eso nos lleva a la doxología al final del capítulo 11, versículo 33 del Libro de Romanos:


"¡Oh profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios e inescrutables sus caminos!"


¡Dios le bendiga!





miércoles, 13 de agosto de 2008

Cita bíblica del día

(Salmo 108)
(Sal. 57.7-11; 60.5-12)
Cántico. Salmo de David.
1 Mi corazón está dispuesto, oh Dios;
Cantaré y entonaré salmos; esta es mi gloria.

2 Despiértate, salterio y arpa;
Despertaré al alba.


3 Te alabaré, oh Jehová, entre los pueblos;
A ti cantaré salmos entre las naciones.


4 Porque más grande que los cielos es tu misericordia,
Y hasta los cielos tu verdad.


5 Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios,
Y sobre toda la tierra sea enaltecida tu gloria.


6 Para que sean librados tus amados,
Salva con tu diestra y respóndeme.


7 Dios ha dicho en su santuario: Yo me alegraré;
Repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot.


8 Mío es Galaad, mío es Manasés,
Y Efraín es la fortaleza de mi cabeza;
Judá es mi legislador.


9 Moab, la vasija para lavarme;
Sobre Edom echaré mi calzado;
Me regocijaré sobre Filistea.


10 ¿Quién me guiará a la ciudad fortificada?
¿Quién me guiará hasta Edom?


11 ¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado,
Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos?


12 Danos socorro contra el adversario,
Porque vana es la ayuda del hombre.


13 En Dios haremos proezas,
Y él hollará a nuestros enemigos.

sábado, 9 de agosto de 2008

Cita bíblica del día



(Salmo 121)

Jehová es tu guardador
1 Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?


2 Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.


3 No dará tu pie al resbaladero,
Ni se dormirá el que te guarda.


4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá
El que guarda a Israel.


5 Jehová es tu guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano derecha.


6 El sol no te fatigará de día,
Ni la luna de noche.


7 Jehová te guardará de todo mal;
El guardará tu alma.


8 Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Cita bíblica del día

(Salmo 46)
Dios es nuestro amparo y fortaleza

1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.


2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,
Y se traspasen los montes al corazón del mar;


3 Aunque bramen y se turben sus aguas,
Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah


4 Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios,
El santuario de las moradas del Altísimo.


5 Dios está en medio de ella; no será conmovida.
Dios la ayudará al clarear la mañana.


6 Bramaron las naciones, titubearon los reinos;
Dio él su voz, se derritió la tierra.


7 Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah


8 Venid, ved las obras de Jehová,
Que ha puesto asolamientos en la tierra.


9 Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra.
Que quiebra el arco, corta la lanza,
Y quema los carros en el fuego.


10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.


11 Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah.



viernes, 1 de agosto de 2008

¿Otra señal del cielo?

Habitantes del caserío colombiano de La Sierra, en el deprimido departamento de Chocó (noroeste), aseguran que tras una fuerte lluvia en la zona, de un momento a otro el líquido adquirió un tinte rojo, y según un sacerdote una bacterióloga lo certificó el jueves como sangre.

La revelación fue hecha por el sacerdote Jhony Milton Córdoba, párroco del lugar, quien dijo a periodistas que recibió los testimonios de lugareños y calificó el hecho como una posible señal de Dios para que el hombre reconsidere su forma de actuar.

"A media mañana del miércoles me llamaron desde La Sierra para avisarnos que había llovido sangre", precisó Córdoba.
Agregó que aunque no pudo trasladarse hasta la comunidad, se comunicó con habitantes del lugar que le confirmaron el hecho, y señalaron que después de algunos minutos "la sangre volvió a convertirse en agua".

Sin embargo, indicó el sacerdote, los lugareños recogieron algunas muestras y las enviaron a una bacterióloga en el municipio de Bagadó, quien el jueves las sometió a un análisis con reactivos y certificó que efectivamente se trataba de sangre.


"Se ven cosas inexplicables, por eso uno no puede aventurar a dar hipótesis. Lo que estamos haciendo es esperar a que el sacerdote mande a Quibdó (capital de Chocó) la muestra del líquido", dijo por su parte el obispo de la ciudad, monseñor Fidel León Cadavid, al diario El Tiempo de Bogotá.

Verdaderos adoradores

El otro día llegó a mis manos la historia de aquél hombre que era predicador, y que en cierta ocasión, habiendo ido a predicar la Palabra de Dios a cierta iglesia se encontró con la situación de que aquella iglesia era una congregación de poder, de presencia del Espíritu Santo, en donde Dios se manifestaba a través de milagros, sanidades y maravillas.

Vio que en en esta iglesia no faltaban las lenguas, la interpretación, la profecía y todos los dones de que habla La Biblia. Pero el predicador notó una cosa: estos creyentes guardaban el sábado y esto no le agradó al siervo de Dios.

Apenas dejó la congregación oró a Dios y decretó un ayuno personal de siete días para buscar una respuesta de Dios a esta situación, pues él había considerado en su corazón predicar de nuevo pero en contra de esta práctica de guardar el sábado.

El último día de su ayuno oyó la voz del Espíritu Santo que le decía:
No prediques contra esa práctica porque la iglesia se disolverá. Déjalos así, no interfieras en mi obra. Yo los amo igual que a ti no por sus rituales sino porque creen en Mí igual que tú.


A partir de ese momento el predicador comprendió el pensamiento de Dios acerca de las divisiones denominacionales y lo que el enemigo está haciendo en estas áreas a través del ritualismo.


Y es que a Dios no le importa tu denominación, no le importa si perteneces a una iglesia que es connotada o a otra que es modesta. A Dios lo que le importa es tu fe, le importa que verdaderamente creas y que como consecuencia de ello mantengas tu santidad, le alabes, le adores, y le reconozcas como Señor de tu vida con tus actos.


Estos son los buenos frutos de los que habló el Señor Jesús.


(Juan 4: 23-24)

23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.


Dios está buscando verdaderos adoradores que hagan Su voluntad, no denominaciones y mucho menos el uso de rituales y esas cosas.


Haz lo bueno, adórale, alábale, reconócele como tu Señor y esto bastará para que Él esté siempre contigo.


¡Dios te bendiga!


No estás solo

  Yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron». – 1 Reyes 19:18. Remanente ...