Casi todo el
material utilizado por Juan en su Evangelio es diferente al de los otros
Evangelios. Eso lo diferencia de los otros tres, llamados sinópticos.
Entresacando de este
novedoso material referente al Señor Jesucristo, hallamos cuatro o cinco encuentros
con personas muy representativas.
Son representativas,
porque sin duda Juan tuvo a la mano mucho material disponible, que no incluyó.
¿Por qué incluyó este
material, y no otro?
Creemos que aquí hubo una
cuidadosa selección, a fin de cumplir su propósito, que era demostrar que Jesús
es el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
El primer encuentro es con
Nicodemo, este sabio maestro de los judíos.
Saltándose los saludos
protocolares, Juan muestra al Señor introduciendo un tema absolutamente nuevo
en el Nuevo Testamento: el nuevo nacimiento.
La mayor necesidad de un
hombre como Nicodemo, versado en los escritos sagrados, era nacer de nuevo. Él
era simplemente un estudioso, pero no era un hombre nuevo.
"Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del
Espíritu, espíritu es" (Juan 3:6).
