Todos sabemos cuán
bueno es el pan, más cuando el panadero se esmera en su elaboración.
Por ello el pan artesanal
siempre ocupará un lugar especial en el gusto de la gente, porque es amasado y
decorado con las manos.
La Biblia dice que cuando
el Señor Jesús estuvo en la Tierra, Él le dijo algo a los judíos que todavía
retumba en los corazones que leen su deliciosa Palabra:
Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí
viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. (Juan 6:35).
Cuán bueno es gustar del
pan sabroso de las panaderías, pero cuán glorioso es comer el Verdadero Pan de Vida.
El señor Jesús dice: Yo soy el pan de vida. Y es Dios quien nos lo está diciendo.
¿Sabe? A lo largo de los
años nos suceden tantas cosas y vivimos tantas cosas y comemos tantas cosas
diferentes.
Hemos pasado hambre, hemos
pasado sed, hemos vivido en los desiertos y hemos extrañado la buena comida y
la buena bebida.
