¿Ha conocido usted a personas moralmente intachables?
Son personas que gozan de
un gran prestigio.
Pero si usted los observa
atentamente, percibe en ellos más de algún atisbo de justicia propia.
Ellos difícilmente podrían
comprenderle, porque nunca han fracasado. Son “casi” perfectos, o se creen “casi
perfectos”.
Y usted, a esas personas, puede encontrarlas
en cualquier lugar.
Si son cristianos, ellos
parecen personificar perfectamente las altas demandas de la perfecta ley de Dios.
Y si no lo son, pueden
lucir su figura igualmente impecable. ¡Ellos se sienten ser personas muy buenas y especiales!
