Jehová
llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí. 5 Y corriendo luego a Elí, dijo:
Heme aquí; ¿para qué me llamaste? Y Elí le dijo: Yo no he llamado; vuelve y
acuéstate. Y él se volvió y se acostó.
(1 Samuel 4-5)
.
¿Cuántos de nosotros sabemos que Dios
llama?
Hay personas que no creen que Dios llame a los hombres,
pero la Biblia es clara en esto del llamado divino. Y hay, además, otra cosa: El
llamado de Dios siempre es personal.
En ocasiones Dios usará intermediarios, pero el
intermediario o ministro siempre irá con
una encomienda, con un llamado que va dirigido a la persona que Dios quiere
llamar.
(v, 4) Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí.
Dios llama, y nos llama de
muchas maneras. A veces lo hace con voz audible; otras mediante un pensamiento
profundo e incisivo; a veces nos llama por una tribulación, una desgracia, un
desastre personal, y en ocasiones nos llama a través de un sueño, de un siervo,
etc.
Debemos entender que para Dios no hay imposibles y que
bajo esta gran verdad, Dios usará medios que a nosotros nos podrán parecer
inconcebibles.
