El
Espíritu Santo es Dios.
El Espíritu Santo es, por lo tanto, una
Persona Divina con todos los atributos de tal.
Sin embargo, para que podamos conocerle
mejor, Él se nos representa a través de algunos símiles. Y uno de estos símiles
es el fuego.
Cuando Juan el Bautista anunció el
ministerio del Señor Jesús dijo, entre otras cosas, que Él bautizaría en
Espíritu Santo y fuego (Mat. 3:11).
Esto se cumplió parcialmente en
Pentecostés, cuando vino el Espíritu sobre los apóstoles y lenguas de fuego se
aparecieron sobre cada uno de ellos (Hech. 2:3)… y se ha seguido cumpliendo
hasta nuestros días.
¿Qué significa que el Espíritu Santo sea
fuego?
