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sábado, 16 de mayo de 2015

Tomando nuestra cruz






"Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame"
(Luc. 9:23).



La vida cristiana es gloriosa no en el sentido de placeres, prosperidad y bendiciones, como muchos enseñan, sino que es gloriosa en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo y todas las cosas están muertas para nosotros y nosotros para el mundo.

"Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo" (Gál. 6:14).

Cuando Jesús nos enseñó a tomar nuestra cruz, él estaba hablando de una experiencia propia, que él mismo, antes de nosotros, había tomado.

Jesús cada día tomaba su cruz. "Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día" (Mat. 16:21).

La cruz no es algo que podamos tomar y dejar. Una vez que la tomamos, no hay más vuelta, la muerte es segura; la pérdida de la vida y de todas las cosas de este mundo es segura. Una vez que Jesús tomó la cruz no tuvo más vuelta (Luc. 22:42; Juan. 19:17-18).

Una vez que nosotros la tomamos, tampoco hay vuelta, la muerte es segura; pero como Dios resucitó a Jesús de entre los muertos, la vida gloriosa de la resurrección también es segura para nosotros.

"Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús" (Efe. 2:5-6).

No hay cómo tomar la cruz y evitar la muerte, pero después de esa pesada y vergonzosa cruz viene la vida gloriosa de resurrección (1ª Juan. 2:6).

Aquí no se trata del conocimiento de la palabra de la cruz de Cristo crucificado como un acto de justicia, sino de una vida ya crucificada y justificada por la fe.

Es un vivir por la fe tomando nuestra cruz cada día, para que la vida gloriosa de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.

"Llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal" (2 Cor. 4:10-12).

No es una doctrina solamente, sino una verdadera carta escrita con el Espíritu del Dios vivo, que claramente puede ser leída por todos los hombres (2 Cor. 3:3).

Somos hechura suya, llenos de fruto de justicia que vienen por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios (Fil. 1:11; Efe. 2:10; Tito 2:14).

Cuando la cruz termina su trabajo, no queda más el hombre… sólo Cristo.

Nadie podrá conocer esta vida gloriosa si desprecia su cruz, porque Dios comenzó esta obra en Cristo y la completará en nosotros (Fil. 1:6).

¡Bendiciones para todos!





Aguasvivas.cl



martes, 6 de noviembre de 2012

Tiempos de Salvación





Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él" (Juan 3:17).



LOS HOMBRES ESTAMOS SIEMPRE PRESTOS PARA JUZGARLO TODO, PERO ESTAMOS LEJOS DE MIRAR CON MISERICORDIA.

EL SEÑOR JESÚS DIJO QUE LA LÁMPARA DEL CUERPO SON LOS OJOS… SI NUESTROS OJOS SON BUENOS, TODO NUESTRO CUERPO TENDRÁ LUZ… PERO SI SON MALOS, TODO NUESTRO CUERPO SERÁ TENEBROSO (MATEO 6:22-23).

ASÍ QUE EL JUICIO O LA MISERICORDIA DE DIOS SE DAN DE LA MANERA COMO NOSOTROS MIRAMOS: CON OJOS BUENOS O CON OJOS MALOS.

LA BIBLIA DICE QUE EL SEÑOR JESÚS MIRA SIEMPRE CON MISERICORDIA, PORQUE ÉL NO VINO A JUZGAR, SINO A SALVAR: "PORQUE NO ENVIÓ DIOS A SU HIJO AL MUNDO PARA CONDENAR AL MUNDO, SINO PARA QUE EL MUNDO SEA SALVO POR ÉL" (JUAN 3:17).

VAMOS A VER ALGUNOS PASAJES… Y VEREMOS EN TODA SU PEREGRINACIÓN EN ESTA TIERRA EL MISMO MIRAR DE MISERICORDIA, EL MISMO TESTIMONIO DE SALVACIÓN PARA TODOS LOS QUE CREEN EN ÉL.

PREGUNTAMOS:

¿CUÁL SERÍA NUESTRA ACTITUD DELANTE DEL PEDIDO DE MARÍA, CUANDO DIJO A JESÚS QUE EL VINO DE LAS BODAS DE CANÁ SE HABÍA TERMINADO?

¿NO SERÍA DE REPROBACIÓN?

¿NO HABÍAN BEBIDO YA LO SUFICIENTE, PUES LA BIBLIA DICE QUE EL MAESTRESALA HABÍA PROVISTO TODO Y DE SOBRA?

PERO EL SEÑOR NO VINO PARA JUZGAR, SINO PARA SALVAR Y MOSTRARNOS QUE EL VINO NUEVO ES EL MEJOR (JUAN 2:3-11).

¿Y QUÉ NOS PARECERÍA SI UNA MUJER DE MALA FAMA CONOCIDA EN LA CIUDAD VINIESE LLORANDO Y ENJUGASE CON SUS CABELLOS LOS PIES DE UNO DE NUESTROS HERMANOS, ESTANDO NOSOTROS EN MEDIO DE PERSONAS APARENTEMENTE DIGNAS Y HONROSAS?

¿NO LO REPROBARÍAMOS, COMO HIZO AQUEL FARISEO?

PERO EL SEÑOR NO VINO A JUZGAR, SINO PARA SALVAR… Y ÉL DIO TESTIMONIO DEL GRAN AMOR QUE SIENTEN POR ÉL AQUELLOS A LOS CUALES MUCHO SE LES HA PERDONADO (LUCAS 7:36-47).

¿CÓMO MIRARÍAMOS A UNA MUJER SORPRENDIDA EN PLENO  ADULTERIO, DONDE TODOS, HASTA LA LEY, LA CONDENAN?

¿NO SERÍA DE APROBACIÓN POR EL JUICIO, O POR LO MENOS RECORDAR LA PALABRA DIVINA DE QUE LOS ADÚLTEROS NO HEREDARÁN EL REINO DE DIOS?

PERO JESÚS LA PERDONÓ… Y LA SALVÓ.

¿Y CÓMO MIRARÍAMOS A UNA PERSONA QUE ANDA CON NOSOTROS, SI SUPIÉSEMOS QUE NOS TRAICIONARÍA Y NOS VENDERÍA POR ALGUNAS MONEDAS DE PLATA?

¿NO TOMARÍAMOS NUESTRAS PRECAUCIONES Y NOS ALEJARÍAMOS DE ELLA?

¿CÓMO NOS PORTARÍAMOS, PUESTOS CRUCIFICADOS AL LADO DE DOS CRIMINALES Y SIENDO COMPARADOS PÚBLICAMENTE CON ELLOS DE MANERA INDIGNA E INJUSTA?

¿TENDRÍAMOS TIEMPO PARA MIRAR A LOS DOS CON OJOS DE MISERICORDIA Y HABLARLES SOBRE LA SALVACIÓN… Y DESPUÉS DECIR A UNO ELLOS, EN MEDIO DEL SUFRIMIENTO ATROZ: "HOY MISMO TU ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO"? (LUCAS 23:43).

AMIGO, HERMANO: EL SEÑOR JESÚS NO VINO PARA JUZGAR, SINO PARA SALVAR…

EL SEÑOR NO VINO PARA JUZGAR, SINO PARA DAR SU VIDA EN RESCATE POR MUCHOS… POR TODOS AQUELLOS QUE CREAN EN ÉL DE CORAZÓN.

ESCUCHA BIEN: CUANDO EL SEÑOR ERA INJURIADO, ÉL NO INJURIABA… CUANDO EL SEÑOR ERA MALTRATADO, ÉL NO MALTRATABA, SINO QUE SE ENCOMENDABA A AQUÉL QUE JUZGA CON JUSTICIA (1ª PEDRO 2:23).

Y AÚN EN EL MOMENTO EXTREMO DE SU AGONÍA, ÉL DIJO: "PADRE, PERDÓNALOS, PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN" (LUCAS 23:34).

TÚ QUE NOS LEES HOY: ESTAMOS VIVIENDO TIEMPOS DE SALVACIÓN.

PORQUE "JESUCRISTO ES EL MISMO AYER, Y HOY Y POR LOS SIGLOS" (HEBREOS 13:8).

SI NUESTROS OJOS SON BUENOS, ES EL PROPIO SEÑOR MISERICORDIOSO VIVIENDO EN NOSOTROS… PERO SI NUESTROS OJOS SON DE JUZGAMIENTO Y JUICIO, QUIEN NECESITA DE SALVACIÓN SOMOS NOSOTROS.

ACEPTA HOY AL SEÑOR JESÚS… ACÉPTALO EN TU CORAZÓN Y SÉ SALVO POR TODA LA ETERNIDAD.

¿A QUÉ ESPERAS?... CRISTO ES EL ÚNICO QUE VINO A MORIR POR TÍ PARA SALVARTE DE TUS PECADOS... NADIE MÁS LO HIZO NI LO HARÁ JAMÁS.

SÓLO HAZ ESTA BREVE ORACIÓN, Y ÉL OIRÁ EL CLAMOR DE TU CORAZÓN:

Altísimo Padre Santo:

Reconozco que soy un pecador y que te he ofendido. Me arrepiento de todos mis pecados. Te entrego hoy mi corazón. Entra en él y cambia mi vida. Le abro la puerta a Jesucristo, tu Hijo amado. Límpiame y lávame con la Sangre preciosa que Jesucristo derramó por mí en la cruz. Cámbiame y hazme la persona que Tú quieres que sea. Gracias por escribir mi nombre en el libro de la Vida, y gracias por regalarme la vida eterna.

En el nombre de tu Hijo amado Jesucristo.

Amén.

No estás solo

  Yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron». – 1 Reyes 19:18. Remanente ...