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sábado, 25 de julio de 2015

Enderezando



"Los caminos torcidos serán enderezados"
 (Lucas 3:5).


El camino de la justicia, es decir, el camino de Dios, es un camino recto.

Es la senda derecha que tenemos que hacer para nuestros pies.

¿Qué son los camino torcidos?

Los caminos torcidos son aquellos en que los accesos a Dios están cerrados.

Si nosotros leemos Marcos 7 encontramos allí una serie de elementos que los fariseos y saduceos hipócritas habían levantado para impedir que los hombres pudiesen acercarse libremente a Dios.

Ellos habían torcido el camino derecho del Señor.

¿Qué es lo que enseñaban ellos?

sábado, 11 de julio de 2015

¿Eres el Cristo, el Hijo de Dios?




Satanás le dijo al Señor Jesús: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”.

El malhechor en la cruz le dijo: “Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros”.

Al unir ambas tentaciones, tenemos: “Si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios...”.

El apóstol Juan escribió casi al final de su evangelio: “Pero estas (cosas) se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (20:31).

En su primera epístola, el mismo apóstol Juan escribe: “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios”, y más adelante agrega: “¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” (5:1, 5).

Cuando Satanás y el malhechor tentaron al Señor, lo hicieron en los dos momentos más álgidos de su vida terrena: En medio del hambre del desierto y en el dolor de la agonía sobre la cruz.


sábado, 4 de julio de 2015

Yo y lo mío






La vida de todo siervo de Dios está llena de luces y de sombras, de montes y de valles.

Y no siempre son las luces y los montes los que más resaltan en su experiencia y su recuerdo.

Especialmente cuando se mezcla algo de cansancio con ingratitud, algo de impotencia con crítica severa.

Entonces, las manos decaen, el corazón se deprime, y se busca la soledad para mitigar el dolor.

Y vienen como consecuencia algunas preguntas: ¿Valdrá la pena seguirse esforzando? ¿Valdrá la pena dar tanto para ser igualmente incomprendido y criticado?

Así se comienza a entrar en un túnel largo y oscuro. El corazón duele; los sentimientos chocan entre sí y se contraponen. Los días pasan.

¿Qué hacer?


No estás solo

  Yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron». – 1 Reyes 19:18. Remanente ...