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jueves, 9 de abril de 2015

Mirad a mí





Tema:    Mirad a mi

Texto:    (Isaías 45: 22) mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.

Oración: Toda la gloria para mi Señor Jesucristo.

Ustedes ven que la Palabra de Dios dice claramente en este texto: Mirad a mi, y sed salvos…

Entonces miren a Dios, miren a Dios para salvarse.

Porque solamente hay una forma de salvarse, y esto es mirando a Dios, mirando a Cristo Crucificado.

Hoy mucha gente está mirando muchas otras cosas: miran a los ídolos, miran las religiones, miran a los líderes, miran a los predicadores…miran a los palacios, miran al poder y el dinero.

Pero Dios dice: Mirad a mi… mirad a mi, y sed salvos.

Vamos a leer (Núm. 21: 4-9) Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino. 5 Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano. 6 Y Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel. 7 Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo. 8 Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá. 9 Y Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.

El pueblo de Israel miraba a Egipto, miraba las ollas llenas de comida, miraba la tierra de Gosén donde vivieron por generaciones. Ellos seguían mirando a su pasado, a pesar de que Dios les mostró su poder y gloria y los sacó de Egipto hacia la tierra prometida.

Pero ellos murmuraron contra Dios y contra Moisés, y menospreciaron el maná, y por ello Dios mandó serpientes ardientes al desierto.

Hermanos, a veces menospreciamos el pan, el pan de Dios, el pan de vida. Debemos tener mucho cuidado con eso.

(Juan 3.14) Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado.

La serpiente de bronce del desierto es un tipo de Cristo; es un cuadro de la salvación que está disponible en Cristo para todo aquél que cree.

Vamos a ver algunos puntos sobre este texto de la Biblia, y rogamos al Señor que nos hable por su Espíritu Santo hoy:

Tenemos primero la necesidad.

El pueblo pecó contra Dios, y por eso ellos estaban muriendo, porque «la paga del pecado es muerte», dice (Rom. 6.23) Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Todos somos pecadores, y a toda persona nacida en este mundo lo ha mordido la feroz serpiente del pecado; por eso está destinada a morir.

Así que hay una necesidad, una necesidad de salvación de la muerte. ¿Y cómo podría el hombre salvarse de la muerte?

Sólo por la Gracia de Dios.

Fíjese: Dios podía haber ignorado la necesidad de la gente, porque ellos merecían morir en el desierto. Pero su amor y su gracia proveyeron el remedio.

La Biblia dice que hubo una intercesión de Moisés (v, 7) Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.

Y esta oración de intercesión de Moisés nos recuerda la oración de Cristo en la cruz: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Luc 23:34).

Pero veamos algo: ¡Qué raro que Moisés hiciera otra serpiente, cuando fueron las serpientes las causantes del problema, y eran ellas las que estaban matando a la gente!

¿Qué no había ya suficientes serpientes en el campamento?

Pero la serpiente de bronce es un cuadro de Cristo, porque Cristo se hizo pecado por nosotros.

(2 Cor. 5:21) Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

La serpiente era de bronce, y el bronce es el metal que habla de juicio. Y en la cruz del calvario, Cristo llevó el juicio por nosotros.

Tenemos que ver que la serpiente no fue eficaz en las manos de Moisés, ni tampoco fue guardada en un anaquel. La Biblia dice que tenía que ser «levantada».

(Juan 3: 14) Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el hijo del hombre sea levantado…

Cristo tuvo que ser crucificado, Cristo tuvo que ser levantado para que nosotros fuéramos salvos de la muerte eterna.

Pero se necesita fe para creerlo.

Dice la biblia que el pueblo oró: «¡quítanos las serpientes!». Pero el método de Dios fue vencer el aguijón de la muerte por la fe.

Porque Dios dijo: «¡miren, y vivan!». Ésa fue la orden de Dios a Moisés. Y es lo mismo que dice (Isa. 45:22)  mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy dios, y no hay más.

Fíjese en esto: Dios no hizo desaparecer las serpientes, ni dijo que se aplicaran antídotos contra el veneno, ni que el pueblo huyera de ellas.

La salvación vino al mirar por fe a la serpiente de bronce levantada en el centro del campamento.

Así que no hubo que hacer ninguna ofrenda, ni ninguna otra cosa. Sólo mirar, mirar por fe a la serpiente de bronce, creyendo en la palabra que Dios dijo.

La serpiente de bronce estaba disponible.

Veamos que la serpiente no se levantó en algún rincón escondido. Se levantó justo en el centro del campamento, donde todos pudieran verla y vivir.

Y así Cristo está a nuestra disposición hoy; Él no está lejos de ti.

(Rom. 10: 8-11) Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: 9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 11 Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

Entonces el remedio está al alcance de todos: «el que quiera, tome…», eso es lo que dice (Apo. 22.17).

El remedio de Dios es gratuito.

Porque a los israelitas del campamento no les costaba nada mirar y vivir.

Tal vez ellos no entendieron el cómo, o el porqué de todo eso; pero, ¿quién puede entender la salvación de Dios, ¿quien puede entender su amor por el pecador más vil?

Pero si Dios dice: mirad a mi, y sed salvos… entonces podemos creer en el Señor Jesucristo, y mirarlo a él, y viviremos por la fe, ¡Aleluya!

El remedio es suficiente.

Amigos, amigas: una sola serpiente levantada era suficiente para todo el campamento. Dese cuenta que no hubo dos, ni tres; solamente una.

Y sólo Cristo es todosuficiente para nuestra salvación. No necesitamos nada más.  El que se estaba muriendo en el desierto por la mordedura del pecado no se salvaba por guardar la Ley, ni por traer un sacrificio, ni por prometer portarse mejor.

Se salvaba por sólo creer la Palabra de Dios, o sea por la fe. Cristo es el remedio suficiente para la muerte, y para suplir todas nuestras necesidades para el tiempo y la eternidad.

La sanidad es inmediata.

La salvación no es un proceso. Es un milagro de Dios inmediato que ocurre cuando el pecador mira a Cristo con fe auténtica en su corazón.  Y Dios conoce los corazones, Dios mira dentro de los corazones.

Un proceso es la santificación del que es justificado, pero no la salvación.

Cristo, en su muerte y resurrección no nos salva poco a poco. Nos salva instantáneamente, inmediata y completamente.

Es un remedio para todos.

Hay gente insensata que está diciendo y enseñando que todos los caminos conducen al cielo, y que hay muchas maneras de ser salvos.

Pero en el campamento de Israel sólo hubo una manera de ser salvo de la muerte. Así que sólo hay un camino.

(Juan 14:6) Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

(Hch. 4:12) Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Entonces, si un pecador no mira a Cristo por su fe, estará perdido para siempre. Es Dios quien dice esto.

Es doble seguridad.

Toda esa gente que se estaba muriendo, ¿cómo sabría que el remedio serviría?

Bueno, primero que nada, ellos tenían la seguridad de la Palabra de Dios.

Dios había prometido que cualquiera que mirara a la serpiente de bronce, viviría, y Dios nunca miente.

Segundo, ellos podía ver lo que ocurría en la vida de los otros que miraban y vivían.

O sea que los mordidos pecadores tenían que depender solamente de lo que Dios había prometido, y eso es lo que nosotros tenemos que creer, hermanos.

¿Sabe que todo esto le parece necio a la gente del mundo, dice (1 Cor. 1:18–21)Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. 19 Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. 20 ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? 21 Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.

¿Parece locura la orden de Dios? Porque imagínese, ¡mirar a una serpiente de bronce levantada en el desierto para ser salvos de la muerte!

¡Como que eso reta la razón y los pensamientos más íntimos de los hombres!

¿Saben una cosa? Hoy la gente se mofa de la cruz, mientras que tratan de matar sus serpientes y de fabricar nuevos antídotos contra las mordeduras del pecado.

¡Pero cada remedio que el hombre ha fabricado, ha fracasado, y fracasará!

Filosofías, religiones, reformas, educación, leyes humanas, enseñanzas de la nueva era… todo ha tenido su día, pero la gente sigue muriendo en el pecado para irse al infierno por incrédulos.

Porque la única respuesta para salvación es la cruz de Jesucristo, el Salvador del mundo.

Cierre

¿Sabe usted que los judíos  conservaron esta serpiente de bronce y la convirtieron, tiempo después, en ídolo?

(2 Reyes 18:4) El quitó los lugares altos, y quebró las imágenes, y cortó los símbolos de Asera, e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel; y la llamó Nehustán.

Así es la naturaleza humana: miran al objeto material, pero ignoran al Dios creador Todopoderoso que merece toda nuestra adoración.

Porque adorar un objeto o una imagen es idolatría.

¿Qué dice (Rom. 1:25)?: «honrando y dando culto a las criaturas antes que al creador».

Por eso el rey Ezequías hizo pedazos a la serpiente ídolo, y la llamó «nehustán», «pedazo de bronce».

Nos preguntamos: ¿Qué pensará Dios de los millones de ídolos esparcidos en todo este mundo?

¿Qué pensará Dios de los pedazos de madera o metal que la gente adora y  que le roban la gloria que El Señor nuestro Dios se merece?

¿Qué pensará el Señor de todo eso, hermanos?

¿Y cómo se dolerá Dios de los hombres que por su idolatría y falta de entendimiento se pierden en el infierno para siempre?

Vamos a dar gracias al Señor por esta palabra, y todo el que quiera venir, venga y reciba la salvación, en el nombre precioso de Jesús.

Te invito a hacer la oración de fe en este momento, para que seas salvo de la condenación eterna. Te invito a mirar a la serpiente de bronce, te invito a mirar a la cruz de Cristo, te invito a recibir en tu corazón a Jesucristo, el Hijo de Dios, para que seas salvo tú y tu casa.

Repite conmigo esta oración ahora:

Altísimo Padre Santo.

Reconozco que soy un pecador y que te he ofendido. Me arrepiento de todos mis pecados. Te entrego hoy mi corazón. Entra en él y cambia mi vida. Le abro la puerta a Jesucristo, tu Hijo amado, que murió y resucitó de los muertos para salvarme del infierno.

Límpiame y lávame con la Sangre preciosa que Jesucristo derramó por mí en la cruz del calvario. Cámbiame Señor y hazme la persona que Tú quieres que sea de hoy en adelante.

Te doy gracias por escribir mi nombre en el libro de la Vida, y gracias por regalarme la vida eterna.

En el nombre de tu Hijo amado Jesucristo.

Amén.


lunes, 11 de marzo de 2013

Dos maravillosos Tipos de Cristo




LA BIBLIA ES LA PALABRA DE DIOS VIVA Y EFICAZ, DE ESO NO HAY NINGUNA DUDA.

Y EN LOS CAPÍTULOS 20 Y 21 DEL LIBRO DE NÚMEROS, PODEMOS ENCONTRAR DOS MARAVILLOSOS TIPOS DE CRISTO.

I. CRISTO LA ROCA HERIDA (20:1–13)

EN (ÉXODO 17:1–7) YA SE INTRODUJO ESTE TIPO... EN MUCHOS LUGARES DE LAS ESCRITURAS, A DIOS SE LE PINTA COMO UNA ROCA… Y (1 CORINTIOS 10:4) ACLARA QUE LA ROCA EN ÉXODO Y NÚMEROS ES UN CUADRO DE CRISTO.

EL PUEBLO NO PODÍA VIVIR SIN AGUA, NI TAMPOCO HOY PODEMOS VIVIR SIN EL AGUA DE LA VIDA (JUAN 4:13–14; 7:37–39).

EN LA BIBLIA, EL AGUA PARA BEBER ES UN TIPO DEL ESPÍRITU SANTO, QUIEN VIENE AL INTERIOR DE NUESTROS CORAZONES Y SATISFACE NUESTRA VIDA ESPIRITUAL.

EL AGUA PARA LAVARSE ES UN TIPO DE LA PALABRA DE DIOS, QUE TIENE PODER LIMPIADOR (JUAN 15:3; EFE. 5:26).

PERO LOS HECHOS AQUÍ CONTRASTAN CON LOS DE (ÉXODO 17).

EN EL PASAJE DE ÉXODO, DIOS LE DIJO A MOISÉS QUE GOLPEARA LA ROCA, LO QUE ES UN CUADRO DE LA MUERTE DEL SEÑOR JESÚS EN LA CRUZ.

PERO AQUÍ SE LE DIJO QUE LE HABLARA, PORQUE CRISTO MURIÓ UNA SOLA VEZ… TODO LO QUE NECESITAMOS AHORA ES PEDIR, Y ÉL DARÁ DE SU ESPÍRITU SANTO A QUIEN SE LO PIDA (JUAN 7: 37–39).

CUANDO MOISÉS GOLPEÓ LA ROCA USÓ LA VARA DE AARÓN Y NO LA SUYA PROPIA.

ESTA ES LA VARA SACERDOTAL DE LA VIDA (ÉXODO 17:1)… Y ESTA ES LA EXPLICACIÓN DE POR QUÉ MOISÉS DEBÍA HABLARLE A LA ROCA Y NO GOLPEARLA: CRISTO NUESTRA ROCA HA RESUCITADO DE LOS MUERTOS… ÉL ES NUESTRO SUMO SACERDOTE VIVIENTE… Y ÉL NOS DA LAS BENDICIONES ESPIRITUALES QUE NECESITAMOS CONFORME SE LAS PEDIMOS.

UNA PERSONA NO TIENE QUE SALVARSE UNA VEZ TRAS OTRA, NI TAMPOCO EL DON DEL ESPÍRITU SANTO DEBE REPETIRSE.

RECIBIMOS EL ESPÍRITU UNA SOLA VEZ CUANDO CONFIAMOS EN CRISTO… RECIBIMOS LLENURAS DEL ESPÍRITU MUCHAS VECES CONFORME VENIMOS A CRISTO Y SE LO PEDIMOS... ¡GLORIA A DIOS!

LA PRINCIPAL RAZÓN, SIN EMBARGO, POR LA QUE DIOS JUZGÓ A MOISÉS Y LE IMPIDIÓ ENTRAR EN LA TIERRA PROMETIDA FUE ESTA: ÉL SE EXALTÓ A SÍ MISMO Y NO LE DIO LA GLORIA A DIOS.

AL LLAMAR AL PUEBLO «REBELDES» Y AL DECIR: «¿OS HEMOS [AARÓN Y YO] DE HACER SALIR AGUAS DE ESTA PEÑA?» (v, 10), MOISÉS NO LE DABA A DIOS LA GLORIA DEBIDA A SU NOMBRE.

FUE UNA EVIDENCIA DE ORGULLO E INCREDULIDAD (v, 12)... L.B.D. QUE EL PUNTO MÁS FUERTE DE MOISÉS ERA SU MANSEDUMBRE (12:3), SIN EMBARGO AQUÍ ES DONDE ÉL FALLÓ.

EL APÓSTOL PEDRO, SIN DUDA, ERA UN HOMBRE VALIENTE… PERO FRACASÓ PRECISAMENTE EN ESO MISMO CUANDO NEGÓ A SU SEÑOR Y SALVADOR.

AMADOS: A MENOS QUE GLORIFIQUEMOS A DIOS EN TODO LO QUE HACEMOS, DIOS NO HARÁ QUE PERDAMOS LAS BENDICIONES QUE ÉL TIENE PLANEADAS PARA NOSOTROS.

II. CRISTO LA SERPIENTE DE BRONCE LEVANTADA (21:1–9)

(JUAN 3:14) ES LA BASE PARA CONSIDERAR ESTOS VERSOS COMO UN TIPO DE CRISTO, Y DE LA SALVACIÓN QUE TENEMOS EN CRISTO: Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado.

A. LA NECESIDAD.

EL PUEBLO PECÓ DE DOS MANERAS: HABLARON CONTRA DIOS Y CONTRA MOISÉS… Y DEBIDO A ESTO ESTABAN MURIENDO.

PORQUE «LA PAGA DEL PECADO ES MUERTE» (ROM. 6.23).

AQUÍ TENEMOS LOS DOS ASPECTOS DE LA LEY DE DIOS: CONDUCTA HACIA DIOS Y CONDUCTA DE LOS UNOS CON LOS OTROS.

DEBIDO AL PECADO, LA MUERTE ESTÁ EN EL MUNDO Y TODOS ESTAMOS CONDENADOS (JUAN 3:16–18)... A CADA PERSONA NACIDA EN ESTE MUNDO LA HA MORDIDO LA FEROZ SERPIENTE DEL PECADO Y ESTÁ DESTINADA A MORIR.

B. LA GRACIA DE DIOS.

DIOS PODÍA HABER IGNORADO EL APRIETO DE LA GENTE, PORQUE MERECÍA MORIR… PERO SU AMOR Y GRACIA PROVEYERON EL REMEDIO.

LA INTERCESIÓN DE MOISÉS EN EL (v, 7) NOS RECUERDA LA ORACIÓN DE CRISTO: «PADRE, PERDÓNALOS, PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN» (LUC. 23:34).

C. OTRA SERPIENTE.

¡QUÉ EXTRAÑO QUE MOISÉS HICIERA OTRA SERPIENTE CUANDO EN UN PRINCIPIO LAS SERPIENTES FUERON LAS CAUSANTES DEL PROBLEMA!

¿NO HABÍA YA SUFICIENTES SERPIENTES EN EL CAMPAMENTO DE LOS ISRAELITAS?

PERO LA SERPIENTE DE BRONCE ES UN CUADRO DE CRISTO, QUE SE HIZO PECADO PARA SALVARNOS A NOSOTROS (2 COR. 5:21).

EL BRONCE ES EL METAL QUE HABLA DE JUICIO, Y EN LA CRUZ, CRISTO LLEVÓ EL JUICIO POR NOSOTROS.

NÓTESE QUE LA SERPIENTE NO FUE EFICAZ EN LA MANO DE MOISÉS, NI EN UN ANAQUEL… TENÍA QUE SER «LEVANTADA», COMO CRISTO TUVO QUE SER LEVANTADO. (JUAN 3:14, 8:28 Y 12:30–33).

D. POR FE.

EL PUEBLO ORÓ: «¡QUÍTANOS LAS SERPIENTES!»… PERO EL MÉTODO DE DIOS FUE VENCER EL AGUIJÓN DE LA MUERTE POR FE.

«¡MIREN, Y VIVAN!», FUE LA RESPUESTA DIVINA... SU RESPUESTA NO FUE IGNORAR LAS MORDEDURAS, APORREAR LAS SERPIENTES, APLICAR MEDICINA, NI TRATAR DE HUIR DE LAS SERPIENTES.

LA SALVACIÓN DE LA GENTE VINO AL MIRAR POR FE A LA SERPIENTE DE BRONCE LEVANTADA EN EL CENTRO DEL CAMPAMENTO (ISA. 45:22).

VEMOS QUE LA SERPIENTE NO ESTABA RELACIONADA EN NADA CON LOS SACRIFICIOS DEL TABERNÁCULO... PORQUE NINGUNA CANTIDAD DE SACRIFICIOS HUBIERA SALVADO DE LA MUERTE A LA GENTE.

E. DISPONIBLE.

LA SERPIENTE NO SE LEVANTÓ EN ALGÚN RINCÓN ESCONDIDO… SE LEVANTÓ EN EL CENTRO DEL CAMPAMENTO DONDE TODOS PUDIERAN VERLA Y VIVIR.

ASÍ CRISTO ESTÁ A NUESTRA DISPOSICIÓN HOY… ÉL NO ESTÁ LEJOS DE NOSOTROS (ROM. 10:6–13)… EN ESTOS VERSÍCULOS PODEMOS MIRAR LA APLICACIÓN MÁS COMPLETA DEL REMEDIO.

Y ESTE REMEDIO DIVINO ESTÁ AL ALCANCE DE TODOS: «EL QUE QUIERA, TOME DEL AGUA DE LA VIDA GRATUItAMENTE», DICE (APOC. 22:17).

F. GRATUITO.

A TODOS LOS PECADORES QUE MORÍAN DE LAS MORDEDURAS DEL VENENO EN LOS DÍAS DE MOISÉS, NO LES COSTABA NADA MIRAR Y VIVIR.

TAL VEZ NO ENTENDIERON EL CÓMO O EL PORQUÉ DE TODO ESO (¿Y QUIÉN ENTIENDE LA SALVACIÓN DE DIOS?), ¡PERO ELLOS PODÍAN CREER Y VIVIR!

G. SUFICIENTE.

UNA SOLA SERPIENTE LEVANTADA ERA SUFICIENTE PARA TODO EL CAMPAMENTO... Y SÓLO CRISTO ES SUFICIENTE PARA NUESTRA SALVACIÓN.

NO NECESITAMOS NADA MÁS.

EL QUE SE ESTABA MURIENDO NO SE SALVABA POR MIRAR A LA SERPIENTE Y GUARDAR LA LEY, NI MIRAR Y TRAER UN SACRIFICIO, NI MIRAR Y PROMETER PORTARSE MEJOR… SE SALVABAN SÓLO POR FE.

CRISTO ES SUFICIENTE PARA SUPLIR TODAS NUESTRAS NECESIDADES PARA EL TIEMPO Y LA ETERNIDAD.

H. SANIDAD INMEDIATA.

LA SALVACIÓN NO ES UN PROCESO… ES UN MILAGRO INMEDIATO QUE OCURRE CUANDO EL PECADOR MIRA A CRISTO POR FE.

CRISTO EN SU MUERTE Y RESURRECCIÓN NO NOS SALVA «POCO A POCO»… NOS SALVA INSTANTÁNEA, INMEDIATA Y COMPLETAMENTE… ¡ALELUYA!

I. UN REMEDIO PARA TODOS.

LA GENTE INSENSATA DE HOY DICE: «ASÍ COMO TODOS LOS CAMINOS LLEVAN A ROMA, TODOS LOS CAMINOS LLEVAN AL CIELO, ¡Y HAY MUCHAS MANERAS Y MUCHAS RELIGIONES PARA SER SALVOS!»

PERO DIOS DICE EN SU SANTA PALABRA QUE HABÍA SÓLO UNA MANERA DE SER SALVOS EN EL CAMPAMENTO DE ISRAEL, Y HAY SÓLO UN CAMINO HOY.

(JUAN 14:6) Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

(HECHOS 4:12) Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

A MENOS QUE EL PECADOR MIRE POR FE A CRISTO, ESTARÁ PERDIDO PARA SIEMPRE.

J. DOBLE SEGURIDAD.

AHORA, ¿CÓMO SABÍA LA GENTE QUE SE ESTABA MURIENDO, QUE EL REMEDIO DE LA SERPIENTE DE BRONCE SERVIRÍA?

PORQUE ESTO ERA ALGO QUE PARECÍA ABSURDO A LA INTELIGENCIA DE LOS HOMBRES.

PERO ELLOS TENÍAN DOS COSAS EN LAS QUE CONFIAR, TAN SOLO SI CREÍAN:

PRIMERO, TENÍAN LA SEGURIDAD DE QUE ERA PALABRA DE DIOS... DIOS HABÍA PROMETIDO QUE CUALQUIERA QUE MIRARA A LA SERPIENTE, VIVIRÍA.

SEGUNDO, TODOS PODÍAN VER LO QUE OCURRÍA EN LAS VIDAS DE OTROS... DIOS NO DARÍA NINGUNA REVELACIÓN ESPECIAL, NINGÚN SENTIMIENTO ESPECIAL… LOS PECADORES TENÍAN QUE DEPENDER SOLAMENTE DE LO QUE DIOS HABÍA PROMETIDO.

Y SI TE DAS CUENTA, TODO ESTO LE PARECE NECIO A LA GENTE DEL MUNDO… ASÍ LO DICE (1 COR. 1: 18–31)… IMAGÍNENSE, ¡MIRAR A UNA SERPIENTE LEVANTADA EN EL DESIERTO PARA PODER SER SALVO DE LA MUERTE!

Y ASÍ ES HOY.

PORQUE LA GENTE DE HOY SE MOFA DE LA CRUZ, MIENTRAS QUE TRATAN DE MATAR SERPIENTES Y FABRICAR NUEVOS REMEDIOS CONTRA ELLAS.

SIN EMBARGO, ¡CADA REMEDIO QUE EL HOMBRE HA FABRICADO HA FRACASADO!... Y ESTO HA OCURRIDO EN CADA GENERACIÓN DE LA HISTORIA.

REFORMA, EDUCACIÓN, MEJORES LEYES, RELIGIÓN… TODO HA TENIDO SU DÍA… Y SIN EMBARGO LA GENTE SIGUE MURIENDO EN EL PECADO Y YÉNDOSE AL INFIERNO.

PORQUE LA ÚNICA RESPUESTA ES LA CRUZ DE JESUCRISTO, EL SALVADOR LEVANTADO.

EN (2 REYES 18:4) DESCUBRIMOS QUE LOS JUDÍOS CONSERVARON DESPUÉS ESTA SERPIENTE DE BRONCE Y LA CONVIRTIERON EN ÍDOLO.

PORQUE ASÍ ES LA NATURALEZA HUMANA… EL HOMBRE MIRA AL OBJETO MATERIAL E IGNORA AL DIOS QUE MERECE NUESTRA CONFIANZA Y TODA LA GLORIA.

NO SE DIERON CUENTA QUE NO FUE LA SERPIENTE LA QUE CURÓ AL PUEBLO… FUE EL DIOS QUE ORDENÓ QUE SE HICIERA LA SERPIENTE EL QUE LOS SALVÓ DE LA MUERTE.

Y ESTO ES IDOLATRÍA: (ROM. 1:25) DICE: «HONRANDO Y DANDO CULTO A LAS CRIATURAS ANTES QUE AL CREADOR».

EL REY EZEQUÍAS TUVO QUE HACER PEDAZOS A LA SERPIENTE ÍDOLO Y LA LLAMÓ «NEHUSTÁN», O SEA, «UN PEDAZO DE BRONCE».

NOS PREGUNTAMOS QUÉ PENSARÁ DIOS DE LOS MILLONES DE ÍDOLOS ESPARCIDOS EN TODO ESTE MUNDO, PEDAZOS DE MADERA O METAL QUE LE ROBAN LA CONFIANZA Y LA GLORIA QUE ÉL SE MERECE COMO NUESTRO PADRE CREADOR.

PERO TODO AQUÉL QUE CREE EN JESUCRISTO, EL HIJO DE DIOS, QUE MURIÓ Y RESUCITÓ POR NOSOTROS, ES SALVO TAN SOLO POR LA FE.

¡DIOS TE BENDIGA!


No estás solo

  Yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron». – 1 Reyes 19:18. Remanente ...