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martes, 5 de marzo de 2013

Primeros Hechos, Primera Iglesia





EL LIBRO DE HECHOS DE LOS APÓSTOLES, QUE EN REALIDAD DEBIERA NOMBRARSE “HECHOS DEL ESPÍRITU SANTO” ABARCA UN TIEMPO DE TRANSICIÓN, CUANDO ISRAEL SE RETIRA DE LA ESCENA Y LA IGLESIA SALE A PRIMERA FILA.

Y AHORA, EL PROGRAMA PROFÉTICO DE DIOS BOSQUEJADO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO DA LUGAR A UN NUEVO PROGRAMA… EL MISTERIO DE LA IGLESIA.

TENGAMOS EN CUENTA ALGO MUY IMPORTANTE QUE DIOS NOS REVELA EN ESTE LIBRO TREMENDO: FUE PRINCIPALMENTE A TRAVÉS DEL APÓSTOL PABLO QUE DIOS REVELÓ SU NUEVO PROGRAMA, “LA IGLESIA DE LOS GENTILES” (EFESIOS 3).

VAMOS A VER ALGUNOS PUNTOS DE TIPO GENÉRICO Y POR LO MISMO MUY IMPORTANTES REVELADOS EN EL LIBRO DE LOS HECHOS.

I. EL ESCRITOR

EL ESCRITOR DEL LIBRO, POR SUPUESTO, ES INSPIRACIÓN DEL PRECIOSO ESPÍRITU SANTO DE DIOS.

LUCAS, EL MÉDICO AMADO, TAMBIÉN EVANGELISTA, ES EL ESCRITOR DE HECHOS… Y SU «PRIMER TRATADO» (HECH 1:1) ES EL EVANGELIO DE LUCAS (LUC. 1:1–4).

LUCAS ERA UN MÉDICO (COL. 4:14) QUE SE UNIÓ AL GRUPO DE PABLO EN TROAS (HECH. 16:8–10)… ÉL SE QUEDÓ EN FILIPOS Y NO SE UNIÓ A PABLO SINO CUANDO ESTE REGRESÓ DE SU TERCER VIAJE MISIONERO (20:6).

POR LO GENERAL SE CREE QUE LUCAS FUE UN GENTIL.

II. EL TEMA

ES DE VITAL IMPORTANCIA QUE COMPRENDAMOS EL MENSAJE BÁSICO DEL LIBRO DE HECHOS, Y PARA HACERLO DEBEMOS EXAMINARLO EN SENTIDO GENERAL PARA CAPTAR SU MENSAJE.

EN ESTE LIBRO VEMOS EL MENSAJE DEL REINO Y LA PUESTA A UN LADO DE LA SITUACIÓN DE ISRAEL.

TAMBIÉN PRESENCIAMOS LA EXPANSIÓN DE LA IGLESIA Y EL MENSAJE DE LA GRACIA DE DIOS.

EN LOS CAPÍTULOS 1–7 DEFINITIVAMENTE ESTAMOS EN TERRENO JUDÍO.

SI TENEMOS PRESENTE QUE HECHOS ES EN REALIDAD UNA CONTINUACIÓN DE LUCAS Y REFLEXIONAMOS EN (LUCAS 24.46), VEREMOS POR QUÉ LOS DISCÍPULOS EMPEZARON EN JERUSALÉN: CRISTO LES ORDENÓ QUE SE QUEDARAN ALLÍ HASTA QUE VINIERA EL ESPÍRITU SANTO… SU MINISTERIO DEBÍA EMPEZAR EN JERUSALÉN: «AL JUDÍO PRIMERAMENTE» DICE (ROMANOS 1:16).

INCLUSO, CUANDO LLEGAMOS A (HECHOS 8:1), HALLAMOS A LOS APÓSTOLES QUE CON VALOR PERMANECEN EN JERUSALÉN, MIENTRAS QUE LOS DEMÁS HUYEN.

NO DESOBEDECÍAN AL SEÑOR, SINO SEGUÍAN SUS ÓRDENES…

LOS PUNTOS QUE A CONTINUACIÓN SE MENCIONAN SON UNAS POCAS DE LAS MUCHAS EVIDENCIAS DE (HECHOS 1–7) QUE ACREDITAN QUE EL MINISTERIO DE LOS APÓSTOLES, EN ESTE TIEMPO, FUE PARA LOS JUDÍOS, Y POR TANTO, TODAVÍA ERA EL MENSAJE DEL REINO:

UNO) LOS DISCÍPULOS ESPERABAN EL ESTABLECIMIENTO DEL REINO (1:6) Y CRISTO NO LOS REPRENDIÓ POR SU PETICIÓN.

ÉL LES PROMETIÓ QUE SE SENTARÍAN EN DOCE TRONOS (MAT. 19:28).

DOS) ERA NECESARIO QUE ELIGIERAN AL DOCEAVO APÓSTOL (1:22) PARA QUE TOMARA EL LUGAR DE JUDAS, DE MANERA QUE LA PROMESA DE CRISTO PUDIERA CUMPLIRSE.

NO SE SUPONÍA QUE PABLO FUERA ESE NUEVO APÓSTOL, POR CUANTO SU MINISTERIO FUE PRINCIPALMENTE A LOS GENTILES… SU MINISTERIO TENÍA QUE VER CON UN CUERPO: LA IGLESIA.

TERCERO) PEDRO PREDICÓ A LOS HOMBRES DE JUDÁ, JERUSALÉN E ISRAEL EN SU MENSAJE EN PENTECOSTÉS (2:14, 22)… ÉL NO HABLÓ A LOS GENTILES.

ANTE TODO, FUE UN MENSAJE JUDÍO, PARA UNA CONGREGACIÓN JUDÍA, EN UNA FESTIVIDAD RELIGIOSA JUDÍA.

CUARTO) PEDRO DESCRIBIÓ LA CRUZ COMO INSTRUMENTO DE CRIMEN, NO COMO EL REMEDIO DE LA GRACIA DE DIOS PARA EL PECADO (2:22–23)... COMPAREMOS ESTO CON EL MENSAJE DE PABLO EN (2 CORINTIOS 5) Y VEREMOS LA DIFERENCIA.

QUINTO) EL TEMA DE PEDRO EN PENTECOSTÉS ES LA RESURRECCIÓN... CRISTO PROMETIÓ DARLE A ISRAEL UNA SEÑAL, LA DEL PROFETA JONÁS, QUE ES LA MUERTE, SEPULTURA Y RESURRECCIÓN (MAT. 12:38).

DE ESTA SEÑAL PREDICÓ PEDRO... DIOS ESTABA AHORA DÁNDOLE A ISRAEL OTRA OPORTUNIDAD PARA QUE ACEPTARAN AL MESÍAS Y FUERAN SALVOS.

SEXTO) LOS APÓSTOLES Y LOS PRIMEROS CONVERTIDOS ADORABAN EN EL TEMPLO (2:46; 3:1) Y MANTUVIERON CONTACTO CON EL MINISTERIO DEL TEMPLO HASTA QUE LOS PRINCIPALES LES EXPULSARON.

SÉPTIMO) PEDRO DIJO QUE LOS DÍAS DE LA BENDICIÓN QUE ESTABAN EXPERIMENTANDO EN HECHOS HABÍAN SIDO PROFETIZADOS POR LOS PROFETAS DEL A.T. (3:21, 24)…

PERO LA IGLESIA ERA UN MISTERIO QUE DIOS TENÍA ESCONDIDO Y NO LO DIO A CONOCER A PLENITUD SINO HASTA EL MINISTERIO DE PABLO EL APÓSTOL DE LOS GENTILES (EFESIOS 3).

LOS PROFETAS HABLABAN DEL REINO JUDÍO, NO DE LA IGLESIA… CONFUNDIR ESTAS DOS COSAS NO ES CONVENIENTE.

OCTAVO) JERUSALÉN ERA EL CENTRO DE LA BENDICIÓN… TODO EL MUNDO LLEGABA ALLÁ (5:16)... ERA DEFINITIVAMENTE TERRENO DEL REINO (ISAÍAS 66:5).

NOVENO) PEDRO, SIN RODEOS, LE DIJO AL CONCILIO QUE EL MENSAJE ERA DE ARREPENTIMIENTO PARA ISRAEL (5:31).

DÉCIMO) EN EL CAPÍTULO 7, ESTEBAN REPASÓ LA HISTORIA DE ISRAEL Y MOSTRÓ CÓMO LA NACIÓN HABÍA RECHAZADO LA VERDAD A TRAVÉS DE LOS AÑOS.

NO HACE FALTA MUCHO ESFUERZO PARA VER QUE EN LOS PRIMEROS SIETE CAPÍTULOS DE HECHOS EL INTERÉS ESTÁ EN LA NACIÓN JUDÍA Y QUE EL MENSAJE TIENE QUE VER EN PRIMER LUGAR AL REINO, NO A LA IGLESIA.

ES IMPORTANTE QUE COMPRENDAMOS EL POR QUÉ.
HAY TRES ASESINATOS EN LA HISTORIA DE ISRAEL QUE MARCAN SU RECHAZO A LA VOLUNTAD DE DIOS: JUAN EL BAUTISTA VINO PREDICANDO EL REINO (MAT. 3:1) Y LOS JUDÍOS PERMITIERON SU ASESINATO… DE ESTA MANERA RECHAZARON AL PADRE QUE LE ENVIÓ.

LUEGO VINO JESÚS PREDICANDO EL MISMO MENSAJE (MAT. 4:12–17), Y LE CRUCIFICARON.
DE ESTE MODO, RECHAZARON A DIOS EL HIJO.
EN LA CRUZ JESÚS ORÓ POR LOS JUDÍOS: «PADRE, PERDÓNALOS PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN» (LUC. 23.34).

ESTA ORACIÓN HIZO POSIBLE UNA TERCERA OFERTA DEL REINO MEDIANTE LOS APÓSTOLES, REGISTRADA EN LOS PRIMEROS SIETE CAPÍTULOS DE HECHOS.

¿CUÁL FUE EL RESULTADO?

¡LOS LÍDERES RELIGIOSOS ASESINARON A ESTEBAN!

ESTE FUE EL PECADO DE RESISTIR AL ESPÍRITU SANTO (HECH. 7:51), EL «PECADO IMPERDONABLE» DE QUE CRISTO HABLÓ EN (MAT. 12:31, 32).

LA MUERTE DE ESTEBAN MARCA EL CIERRE DE LA OFERTA DE DIOS DEL REINO A LOS JUDÍOS.

ENTONCES, EN LOS CAPÍTULOS 8–12 TENEMOS UNA TRANSICIÓN.

EN EL (CAP. 8) EL EVANGELIO VA DE LOS JUDÍOS A LOS SAMARITANOS.

EN EL (CAP. 9) SAULO SE CONVIERTE DE UNA MANERA INUSUAL Y MILAGROSA, Y DIOS PREPARA AL APÓSTOL PARA SU MINISTERIO A LA IGLESIA.

EN EL (CAP. 10) EL EVANGELIO VA A LOS GENTILES Y PEDRO DEFIENDE ESTA NUEVA PARTIDA EN EL (CAP. 11).

EN EL (CAP. 12) VEMOS A PEDRO POR ÚLTIMA VEZ COMO LÍDER ENTRE LOS CREYENTES.

EN EL (CAP. 13) ES PABLO EL QUE ASUME EL LIDERAZGO, AQUÍ Y POR TODO EL RESTO DEL LIBRO.

III. LA IGLESIA EN HECHOS

SI LOS PRIMEROS SIETE CAPÍTULOS DESCRIBEN UN MENSAJE QUE SE OFRECÍA A LOS JUDÍOS, ENTONCES, ¿DÓNDE ENCAJA LA IGLESIA, EL CUERPO DE CRISTO?

LA RESPUESTA: LA IGLESIA EMPEZÓ EN PENTECOSTÉS, PERO DIOS NO LA REVELÓ A PLENITUD SINO HASTA MÁS TARDE, PRINCIPALMENTE A TRAVÉS DE LOS ESCRITOS DE PABLO.

CRISTO PROMETIÓ EDIFICAR SU IGLESIA (MAT. 16:18); PERO CASI EN EL MISMO INSTANTE LE DIO A PEDRO «LAS LLAVES DEL REINO DE LOS CIELOS» (MAT. 16:19).

PEDRO USÓ ESTAS «LLAVES» PARA ABRIR LA PUERTA DE LA FE A LOS JUDÍOS EN PENTECOSTÉS (HECH. 2), A LOS SAMARITANOS (CAP. 8) Y A LOS GENTILES (CAP. 10).

EN OTRAS PALABRAS, HAY UNA TRANSICIÓN EN ESTOS PRIMEROS SIETE CAPÍTULOS DE HECHOS, CON ISRAEL Y EL REINO SALIENDO DE LA ESCENA, Y ENTRANDO LA IGLESIA Y EL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS.

RECORDEMOS EL HECHO DIVINO (LA VISIÓN DE PEDRO) EN JOPE, DESCRITA EN (HECH. 10:10-16)

CRISTO LES PROMETIÓ A LOS APÓSTOLES UN BAUTISMO DEL ESPÍRITU (HECH. 1:5) Y ESTO SUCEDIÓ EN PENTECOSTÉS (HECH. 2; 1 COR. 12:13) Y EN LA CASA DE CORNELIO (HECH. 10.45; 11:15–17).

ESTOS DOS SUCESOS INCLUYERON TANTO A JUDÍOS COMO A GENTILES, Y ASÍ SE FORMÓ EL CUERPO DE CRISTO.

LOS APÓSTOLES NO SABÍAN SI ISRAEL RECIBIRÍA O NO SU OFERTA DEL REINO (1:6, 7), PERO CRISTO SÍ LO SABÍA… DE ESTA MANERA LA IGLESIA ESTABA A PUNTO DE HACERSE CARGO DEL PROPÓSITO DE DIOS DEBIDO AL FRACASO DE ISRAEL.

ES FÁCIL VER QUE A MEDIDA QUE LA ACCIÓN DE LA IGLESIA EMPIEZA A LLENAR LAS PÁGINAS DE HECHOS, ISRAEL SE VUELVE MENOS Y MENOS SIGNIFICATIVA EN EL PROGRAMA DE DIOS SOBRE LA TIERRA.

EN EL CAPÍTULO FINAL (28:17), PABLO PRONUNCIÓ EL JUICIO DE DIOS SOBRE LA NACIÓN.

COMO EXPLICA (ROMANOS 9–11), DIOS DEJÓ A UN LADO A ISRAEL HASTA QUE «LA PLENITUD DE LOS GENTILES» (ROM. 11:25) PUDIERA SER UNA REALIDAD MEDIANTE EL MINISTERIO DE LA IGLESIA.

IV. EL ESPÍRITU SANTO EN HECHOS

COMO DIJIMOS, A ESTE LIBRO SE LE PUDIERA BIEN LLAMAR «LOS HECHOS DEL ESPÍRITU SANTO»... ES IMPORTANTE NOTAR EL PROGRESO EN LA EXPERIENCIA DE LOS CREYENTES A MEDIDA QUE EL LIBRO AVANZA DEL TERRENO JUDÍO AL TERRENO DE LA IGLESIA.

EN (HECHOS 2:38) PEDRO LES DICE A LOS JUDÍOS QUE SE ARREPIENTAN, QUE CREAN Y SEAN BAUTIZADOS PARA RECIBIR AL ESPÍRITU.

EN (HECHOS 8:14–15) PEDRO ORA POR LOS SAMARITANOS PARA QUE RECIBAN EL ESPÍRITU, LES IMPONE LAS MANOS Y RECIBEN EL DON DEL ESPÍRITU.

EN (HECHOS 10:44) ¡EL ESPÍRITU SANTO VIENE SOBRE LOS GENTILES CUANDO CREEN, Y PEDRO SÓLO PUEDE ASOMBRARSE!

Y ES QUE (HECHOS 10:44) ES EL PATRÓN DE DIOS PARA HOY: OÍR LA PALABRA, CREER, RECIBIR EL ESPÍRITU Y DESPUÉS BAUTIZARSE COMO EVIDENCIA DE LA FE.

V. EL BAUTISMO EN HECHOS

CUANDO PEDRO ESTABA OFRECIENDO EL REINO A LOS JUDÍOS, EL BAUTISMO ERA ESENCIAL PARA QUE RECIBIERAN EL ESPÍRITU SANTO (HECH 2:38)... EL BAUTISMO EN EL NOMBRE DEL MESÍAS RECHAZADO LOS IDENTIFICARÍA CON ÉL Y LOS SEPARARÍA DE LOS DEMÁS JUDÍOS, A QUIENES PEDRO LLAMA «ESTA PERVERSA GENERACIÓN» (2:40).

PERO EL BAUTISMO DE LOS SAMARITANOS NO LES CONCEDIÓ EL ESPÍRITU (8:12–17)... TUVIERON QUE LLAMAR A PEDRO Y A JUAN, DOS JUDÍOS, QUIENES ORARON POR LOS NUEVOS CREYENTES Y LES IMPUSIERON LAS MANOS; Y ENTONCES RECIBIERON EL ESPÍRITU.

ASÍ FUE EL SEGUNDO USO QUE PEDRO HIZO DE «LAS LLAVES DEL REINO».

PERO EL MODELO DEL BAUTISMO PARA ESTA EDAD SE HALLA EN HECHOS (10:44–48): ESTOS CREYENTES FUERON BAUTIZADOS DESPUÉS QUE RECIBIERON EL DON DEL ESPÍRITU.

¡QUÉ GRANDE Y MISERICORDIOSO HA SIDO EL SEÑOR PARA CON NOSOTROS LOS GENTILES!

¡DIOS TE BENDIGA!

jueves, 1 de mayo de 2008

¿Cuál es tu llamamiento?



“Todos los santos os saludan, y especialmente los de la casa de César.”
[Filipenses 4:22]


La obra evangelística del Apóstol Pablo se puede catalogar sin dudarlo como la más grande obra para Dios que haya hecho un hombre de carne y sangre.


Digamos que Pablo (antes Saulo de Tarso) fue el más grande de los teólogos, el más grande de los misioneros, el más grande de los evangelistas y el más connotado hombre de fe del Nuevo Testamento, por no decir que fue el hombre que más usó el Señor para su silencioso propósito de llevar el mensaje a los hombres de raza no judía.


Pero aparte de todo esto, Pablo en realidad fue también uno de los hombres que más sufrió físicamente por causa del Evangelio, y de hecho esto le fue profetizado por el mismo Jesucristo:


[Hechos 9:15-16]

“El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;
porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.”


Y así fue en realidad.


Si quisiéramos hacer un resumen rápido de lo que Pablo hizo, tendríamos a vuelo de pájaro:


1) Sus grandes viajes misioneros.


2) El gigantesco trabajo de plantar iglesias.


3) Penetrar el desconocido mundo de los gentiles.


4) Prisiones y sufrimiento por el evangelio.


Pero la vida de Pablo después de su conversión no fue como miel sobre hojuelas. Pablo, el constructor sabio, aquel al que había seleccionado el Espíritu Santo para servir de ejemplo a los cristianos gentiles experimentó también la decepción después de convertido.


Vamos a ver esto por partes:


Primero: Pablo tuvo que someterse a un período de intensa preparación por parte del Espíritu Santo, durante el cual se vio sometido a las más rigurosas pruebas que ha tenido que soportar ningún ser humano.


Segundo: Fue enviado a su ciudad natal para vivir en ella como un desconocido durante siete años, hasta que aprendió la gran lección que el Espíritu Santo intenta enseñar a cada cristiano y sin la cual ninguno de nosotros puede ser efectivo para Dios. Esto lo dicta nuestro Señor mismo:


[Juan 12:24]

"De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto."


Tercero: Al seguir la carrera del apóstol Pablo, descubrimos que al igual que nos sucedió a cada uno de nosotros, apenas haber nacido en Cristo, él no lo entendió del todo. Pablo, al igual que nosotros, estaba convencido de que estaba preparado para todo y que estaba especialmente capacitado para ser la clase de instrumento que podría ser utilizado por Dios con poder para ganar a Israel para Cristo.


Sin duda se diría a sí mismo, como revela en la epístola a los Filipenses, que tenía la capacitación necesaria y la preparación adecuada. Era hebreo de nacimiento, había sido educado conforme a la ley y en el entendimiento de los hebreos, tenía la posición, era el alumno favorito del más importante de los profesores de Israel, Gamaliel, y era además fariseo por excelencia, por lo que entendía todo lo relacionado con la historia y los antecedentes hebreos.


Cuarto: Teniendo conciencia de sus propios antecedentes y capacidades, brotó en su corazón ese latido que también brota en los nuestros y acerca del cual leemos de vez en cuando en los escritos de este poderoso hombre: Ese anhelo ardiente de ser un instrumento para alcanzar a Israel para Cristo. En el capítulo noveno de Romanos dijo: "9:3 Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne. (Rom. 9:3).


Pero Dios le había dicho: "Yo no quiero que alcances a Israel, sino que deseo que te conviertas en el apóstol de los gentiles, para llevar mi nombre ante los reyes y para predicar a los gentiles sobre las inescrutables riquezas de Cristo."


Quinto: ¿Recuerdan ustedes cómo salió Pablo al desierto, dónde Dios le enseñó? Luego le envió de regreso a su hogar en Tarso. Después de haber intentado predicar a Cristo en Damasco, según la energía de su propia carne y dándose cuenta de que estaba fracasando, fue sacado de la ciudad, como si hubiera sido un criminal, teniendo que descender en una cesta por la muralla de la ciudad. Con el corazón destrozado y derrotado, encontró el camino hasta Jerusalén y pensó que al menos los apóstoles le permitirían estar con ellos, pero también ellos le dejaron de lado. Fue solo cuando Bernabé intercedió por él cuando fue aceptado por los apóstoles.


Sexto: En un reintento por hacer su propia voluntad, Pablo, entrando en el templo, se encontró al Señor que le dijo: "Vuelve a tu hogar. Vete de la ciudad porque aquí no recibirán tu testimonio. No perteneces aquí y este no es el lugar al que te he llamado. (Hechos 22:17-21).


Séptimo: En Tarso se enfrentó por fin con lo que Dios le había estado diciendo todo el tiempo, que a menos que estuviese dispuesto a morir —o renunciar— a su propia ambición de ser un apóstol en Israel, no podría ser nunca un siervo de Cristo, y cuando recibió por fin su comisión y se la tomó en serio, dijo: "Señor, iré donde tú quieres que vaya. Dondequiera que desees mandarme. Estoy dispuesto a ir. Dios le envió a Bernabé, que le tomó de la mano y le llevó a Antioquía, a una iglesia gentil, y allí comenzó el apóstol Pablo su ministerio.


Octavo: Sus legendarias prisiones. El libro de Hechos acaba con Pablo en Roma, predicando en su misma casa alquilada, encadenado de día y de noche a un guardia romano, sin poder salir, sin poder seguir adelante con la evangelización por todos los rincones de la tierra, como él deseaba ardientemente hacer en su corazón, viéndose limitado, encadenado y atado, a pesar de lo cual, como escribe a los Filipenses, siente en su corazón y tiene plena consciencia de que a pesar de estar encadenado, la palabra de Dios no lo está.


Noveno: Una de las palabras más asombrosas en toda la escritura es la que aparece aquí, al escribir Pablo a sus amigos en Filipos diciéndoles: "quiero que sepáis que las cosas que han sucedido han redundado mas bien para el adelanto del evangelio. (Fil. 1:12).


Pablo está diciendo: Mis circunstancias no han limitado nada, no han impedido que la obra de Dios siga adelante. Estos aparentes obstáculos y estas aparentes decepciones no han impedido nada, solo han servido para que el evangelio avance más. Y a continuación nos presenta dos maneras concretas de cómo estaba sucediendo esto. Una de ellas era en relación con lo mejorcito del ejército romano, que formaba la guardia especial del palacio del emperador, que estaban siendo traídos a Cristo uno por uno.


La guardia del Pretorio estaba siendo alcanzada y, como es natural, ya sabemos cómo estaba sucediendo. Estaban siendo traídos por orden del emperador y siendo encadenados al apóstol Pablo durante seis horas todos los días. ¡Pablo estaba predicando a una audiencia cautiva! Dios estaba usando al emperador para traer a sus mejores muchachos y encadenarlos al apóstol durante seis horas de instrucción sobre el evangelio cristiano. No es, pues, de sorprender que Pablo escriba al final de su epístola: "todos los santos os saludan y mayormente los que pertenecen a la casa de César. (Fil. 4:22).


Décimo: Debido a que Pablo había sido arrestado, todos los demás hermanos en la ciudad estaban ocupados predicando el evangelio, por lo que el evangelio se estaba extendiendo en Roma debido a que él estaba en la cárcel. Más incluso de lo que lo hubiera sido de haber estado Pablo en libertad.


Undécimo: Pero hay una tercera ventaja de la que el apóstol no era consciente, algo que jamás soñó que pudiese suceder. Vemos ahora, al volver la vista atrás, que la cosa más importante que jamás hizo Pablo durante toda su vida no fue predicar el evangelio y plantar iglesias, como podría haber creído, sino que el mayor de sus logros fue escribir ciertas epístolas que no habría escrito nunca a las iglesias de no haberse encontrado en prisión.


Gracias a estas epístolas, la iglesia del futuro ha recibido el ministerio, la iglesia del futuro ha sido alimentada y fortalecida durante sus 20 siglos de vida, y aún lo seguirá siendo durante el tiempo que falta para que venga Cristo a la tierra.


En fin, que todos estos sucesos están escritos en el Libro de los Hechos, y como todos sabemos, el libro de los Hechos es un libro inacabado.


El Libro de los Hechos no ha sido aún completado, sino que termina de repente. Lucas ni siquiera escribe la palabra fin o “Amén” al final del libro, sino que lo deja tal cual, abierto a los hechos que están ocurriendo en la actualidad.


No vuelve nunca a esa parte porque, como es natural, el Espíritu Santo quiso que quedase sin terminar puesto que todavía se está escribiendo.


El libro de los Hechos es el relato de las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar. ¿Ha terminado ya? Por supuesto que no, Cristo sigue aún realizando su obra en todo el mundo, ¿no es cierto?


El volumen final, digamos que se continúa escribiendo actualmente, con los hechos tuyos y míos y de otros millones como protagonistas en todo el planeta... hasta que Cristo venga y lo cierre.


Cuando este libro quede totalmente acabado y lo podamos leer en la gloria, ¿qué parte habremos representado nosotros en él?


¿Cuál es tu llamamiento, hermano?


Necesitas tener clara esta respuesta, ¡Ya!


No estás solo

  Yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron». – 1 Reyes 19:18. Remanente ...