jueves, 31 de enero de 2013

Dos formas de riego





La tierra a la cual entras para tomarla no es como la tierra de Egipto de donde habías salido, donde sembrabas tu semilla, y regabas con tu pie, como huerto de hortaliza. La tierra a la cual pasáis para tomarla es tierra de montes y de vegas, que bebe las aguas de la lluvia del cielo. (Deuteronomio 11:10-11).


EN ESTOS VERSÍCULOS, DIOS COMPARA LA TIERRA DE EGIPTO CON LA DE CANAÁN EN UN ASPECTO MUY SIGNIFICATIVO: LA PROVISIÓN DE AGUA PARA LOS SEMBRADÍOS.

LOS JUDÍOS EN EGIPTO TENÍAN QUE LABRAR LA TIERRA SEGÚN EL RÉGIMEN DE CANALES DE REGADÍO PROCEDENTES DEL RÍO NILO.

EN CANAÁN, ELLOS DEBERÍAN APRENDER EL RÉGIMEN DE LAS LLUVIAS.

EL AGUA TENÍA DOS FUENTES MUY DIFERENTES: EL NILO, Y EL CIELO.

LOS LABRIEGOS DEBÍAN, EN EGIPTO, UTILIZAR SU PIE… PERO EN CANAÁN NADA, SALVO ESPERAR EN DIOS.

EN EGIPTO HABÍA QUE MIRAR EL SUELO… EN CANAÁN HABÍA QUE MIRAR AL CIELO.

ESPIRITUALMENTE, ESTAS DOS FORMAS DE RIEGO NOS HABLAN MUY CLARAMENTE ACERCA DE DOS FORMAS DE SUSTENTO.

LA PRIMERA ES LA FORMA USUAL EN EL MUNDO, Y DESCANSA EN EL INGENIO HUMANO, EN EL TRABAJO Y ESFUERZO DEL HOMBRE.

LA SEGUNDA ES LA FORMA QUE DIOS HA PROVISTO PARA SU PUEBLO, Y ES UNA TÁCITA DECLARACIÓN DE DEPENDENCIA DE ÉL Y DE SUS RECURSOS.

TODO LO DE EGIPTO ES, DESDE EL PUNTO DE VISTA HUMANO, MÁS FÁCIL Y SEGURO, PORQUE DEPENDE ABSOLUTAMENTE DEL HOMBRE.

TODO LO DE CANAÁN NOS HACE DEPENDER DE DIOS, DE SU MISERICORDIA DE CADA DÍA.

EN EGIPTO, ISRAEL PODÍA OBTENER CON CIERTA SEGURIDAD EL PAN, PORQUE DEPENDÍA DE FARAÓN, Y SIN QUE SU CONDICIÓN ESPIRITUAL AFECTARA EN NADA.

PERO EN CANAÁN, ISRAEL DEBÍA MANTENERSE EN EL PLANO DE LA OBEDIENCIA A DIOS… Y SI HABÍA DESOBEDIENCIA, LAS LLUVIAS PODÍAN ESCASEAR.

POR ESO L.B.D. QUE EN MUCHAS OCASIONES, DIOS CASTIGÓ AL PUEBLO A TRAVÉS DE LA SEQUÍA.

EL PROFETA AMÓS, EN DÍAS DE UZÍAS Y JEROBOAM, HABLABA ASÍ DE PARTE DE DIOS: "OS DETUVE LA LLUVIA TRES MESES ANTES DE LA SIEGA; E HICE LLOVER SOBRE UNA CIUDAD, Y SOBRE OTRA CIUDAD NO HICE LLOVER; SOBRE UNA PARTE LLOVIÓ, Y LA PARTE SOBRE LA CUAL NO LLOVIÓ, SE SECÓ. Y VENÍAN DOS O TRES CIUDADES A UNA CIUDAD PARA BEBER AGUA, Y NO SE SACIABAN; CON TODO, NO OS VOLVISTEIS A MÍ" (MIQUEAS 4:7-8).

Y POR MEDIO DE HAGEO, DIOS FUE AÚN MÁS CLARO: "BUSCÁIS MUCHO, Y HALLÁIS POCO; Y ENCERRÁIS EN CASA, Y YO LO DISIPARÉ DE UN SOPLO. ¿POR QUÉ? DICE JEHOVÁ DE LOS EJÉRCITOS. POR CUANTO MI CASA ESTÁ DESIERTA, Y CADA UNO DE VOSOTROS CORRE A SU PROPIA CASA. POR ESO SE DETUVO DE LOS CIELOS SOBRE VOSOTROS LA LLUVIA, Y LA TIERRA DETUVO SUS FRUTOS. Y LLAMÉ LA SEQUÍA SOBRE LA TIERRA, Y SOBRE LOS MONTES, SOBRE EL TRIGO, SOBRE EL VINO, SOBRE EL ACEITE, SOBRE TODO LO QUE LA TIERRA PRODUCE, SOBRE LOS HOMBRES Y SOBRE LAS BESTIAS, Y SOBRE TODO TRABAJO DE MANOS" (HAGEO 1:9-11).

EL RÉGIMEN DE LAS LLUVIAS OFRECÍA A DIOS LA POSIBILIDAD DE TENER CUENTAS CORTAS CON SU PUEBLO.

ELLOS NO PODÍAN DESCUIDAR SU ESTADO ESPIRITUAL, PORQUE ELLO REDUNDARÍA EN SU ESTADO MATERIAL.

AHORA BIEN, ¿CUÁL ES NUESTRA PROPIA CONDICIÓN?

¿ESTAMOS EN EGIPTO O EN CANAÁN?

¿CUÁL ES LA FUENTE DE NUESTRA AGUA, HERMANOS?

ESCUCHA BIEN: ESTAR EN EGIPTO ES MÁS FÁCIL PARA LA CARNE, PERO ES INDECIBLEMENTE TORTURANTE PARA EL ESPÍRITU.

ESTAR EN CANAÁN, EN CAMBIO, ES BEBER DE LAS AGUAS DEL CIELO, EN LA ABUNDANCIA Y LA FRESCURA DE LA VIDA INMARCHITABLE EN CRISTO JESÚS.

¿DÓNDE ESTÁS TÚ?

¡DIOS TE BENDIGA!




Aguasvivas.cl

No hay comentarios:

Publicar un comentario