lunes, 24 de marzo de 2008

Dios siempre hace de lo malo algo bueno


Hace tiempo supe de un suceso que ocurrió en los EEUU, que tiene que ver con el abandono de niños. Ustedes saben, padres desobligados, madres heridas, odios acumulados, y esas cosas...

De repente cierta madre da a luz a un hijo, y por las razones que fueren lo envuelve en una toalla y lo tira en un bote de basura.

El niño es hallado por alguien, y de inmediato se da aviso a las autoridades. Una casa de orfanato se hace cargo del bebé, que al ser revisado por los médicos es declarado sano. Este grupo de doctores, por alguna razón desconocida le nombran Jordán.

¡Jordán!, El mismo nombre del río bíblico legendario donde Namaán el sirio es curado de la lepra; el mismo río donde el profeta Elías golpeó las aguas con su manto para que éstas se abrieran; el mismo río donde bautizaba Juan y donde nuestro Señor Jesucristo fue bautizado por él.

Jordán, el niño abandonado es entonces puesto en calidad de transferible y, después de un tiempo, una familia sin hijos se hace cargo de él. ¡Por fin tiene Jordán una familia como Dios manda!

Jordán crece como lo que es, un hijo huérfano y abandonado por una parte, pero por la otra como un hijo bendecido y fortalecido que halló misericordia en su nueva familia adoptiva.

Pasa el tiempo, y con el tiempo, Jordán se hace hombre. Y entonces llega Cristo a su vida. Recibe al Señor en su corazón y, después de unos cuantos años comienza su ministerio. Jordán, increíblemente, ha sido llamado por Dios justo para hacerse cargo de los niños huérfanos abandonados por sus padres en la misma ciudad, tal como lo fuera él en carne propia.

No cabe duda de que Dios es sabio. Siempre hace de lo malo algo bueno.

¡Bendito sea Su Nombre para Siempre!

Y Felicidades para tí, Jordán, dondequiera que te encuentres.

2 comentarios:

  1. Estimado hermano, muchas gracias por la narración. Creo que todos albergamos algún dolorcito. Yo creo que lo peor de las cosas malas, no es la cosa mala, sino que dejemos de buscar las cosas buenas, que dejemos de sentir el derecho a las cosas buenas, que por supuesto que lo tenemos y que todos lo tienen, hasta el peor...(como el buen ladron)

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  2. Gracias hermano por pasar a comentar. Que Dios te bendiga.

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