jueves, 12 de agosto de 2021

De truenos a silbos apacibles

 


(Lucas 9: 51-55) «Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. 52 Y envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos.53 Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. 54 Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? 55 Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; 56 porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.»

 

La figura y genio de los apóstoles Juan y Jacobo, hijos del pescador Zebedeo, queda muy en evidencia en este pasaje de Lucas 9. 

Dice la Palabra que los samaritanos no quisieron recibir al Señor; entonces Juan y Jacobo sugieren hacer lo mismo que hizo Elías con los enviados del rey Ocozías: hacer llover fuego del cielo para consumirlos. 

Estos discípulos, como todo judío, conocían muy bien la historia del profeta Elías, quien había hecho llover fuego sobre los sacrificios aquella memorable tarde ante los profetas de Baal. Ellos debieron quedar impresionados por las hazañas de Elías, y ahora quieren realizar su sueño de emularlas. ¿Quién mejor que su Maestro para hacerlo? 

Esto no es de sorprender en Juan y Jacobo. El Señor mismo, conociéndolos mejor que nadie, los había bautizado como “Boanerges” –los hijos del trueno–. Ambos poseían el carácter iracundo y vehemente de Elías, y ahora ellos consideraban una ofensa imperdonable que los samaritanos hubiesen desairado así al Maestro. 

Ellos no entendían el momento que su Maestro estaba viviendo. En el versículo 51, la Biblia dice: «Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén». ¿Qué interés podía tener el Señor de vindicarse a sí mismo si su corazón estaba dispuesto para ir a la muerte? 

Por eso, el Señor usa un lenguaje muy diferente, el lenguaje del amor. Algún tiempo atrás, los mismos discípulos, aliados con su madre, se habían acercado al Señor para obtener un futuro privilegio en su reino, y aquel día, el Señor les había hablado el lenguaje de la humildad. Los ‘hijos del trueno’ necesitan oír esta clase de palabras. 

Pretendiendo imitar a Elías, ellos no tienen en cuenta la lección que Dios le dio al profeta en la cueva de Horeb. La presencia de Dios no se manifestó ni en el viento, ni en el terremoto, ni en el fuego, sino en un silbo suave y apacible. Ahora es preciso que ellos sean transformados de truenos en silbos suaves y apacibles. 

Cuando vemos a Juan recostado sobre el pecho del Señor en la última cena, y luego, cuando leemos los escritos de Juan ya anciano –en especial sus epístolas–, vemos el comienzo y la consumación, respectivamente, de este logro en cuanto al amor. Por otro lado, cuando leemos en el libro de Hechos la temprana y heroica muerte de Jacobo, comprobamos que él pudo renunciar a aquellos pretendidos privilegios de grandeza y bebió de la copa de su Señor. 

Así también nosotros, cómo necesitamos oír el lenguaje del amor y el de la humildad, y encarnarlos, para que se cumpla en nosotros la bienaventuranza de Juan y Jacobo, estos dos truenos transformados en silbos suaves y apacibles. Un poco hoy, otro poco mañana, el Espíritu Santo de Dios nos va tocando, derribando, quebrantando hasta lograr su precioso objetivo. ¿Lo logrará con nosotros como lo hizo con ellos? 

¿Qué diremos? ¡No hay nada imposible para Dios! 

!El Señor los bendiga!


lunes, 28 de junio de 2021

Vé y haz tú lo mismo

 


(Lucas 10: 25-37) Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? 26 Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? 27 Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. 28 Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás. 29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? 30 Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 31 Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 33 Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; 34 y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. 35 Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. 36 ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 37 Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.

 

ORACIÓN: TODA LA GLORIA PARA MI SEÑOR JESUCRISTO.

 

¿Y quién es mi prójimo?». Y nadie está mejor capacitado que el Señor Jesús para dar respuesta a esta pregunta Jesús. Porque «Jesús sabe lo que hay dentro del hombre.» (Juan 2:25) 

Ésta es una parábola bendecida por causa del Samaritano, que es un hermoso reflejo de la misericordia de Jesús. 

Los judíos creían que su prójimo era solamente otro judío, no un samaritano o una persona de otra raza. Por eso Jesús pone el ejemplo, no de un judío bueno, sino de un samaritano bueno… y de dos judíos malvados y sin misericordia. 

Pero vamos a la Parábola. Para empezar observamos:

I. Una triple miseria. Este hombre fue:

1. DESNUDADO de sus vestidos (v. 30). Este judío bajó de Jerusalén a Jericó, unos 30 km, y cayó entre ladrones, y fue atacado y golpeado y desnudado. Porque hay gente mala en el mundo… es toda esa gente que anda haciendo el mal a otros. 

Desde la caída de Adán, este mundo ha sido una guarida de ladrones. El negocio de muchos consiste en conseguir de los otros todo lo que le sea posible. 

Y con eso se encontró este hombre. Una banda de ladrones lo despojó y casi pierde la vida. Y hoy vemos que el mundo está lleno de eso mismo. 

2. FUE HERIDO (v. 30). Tal vez fue herido al resistir a los ladrones. Nuestra propia fuerza no puede contra muchos o contra las armas. Hemos visto que a diario hay muertos, secuestrados, asaltados, mujeres violadas, feminicidas… Desde los tiempos de Jesús ya estaba mal el mundo…imagínese ahora. 

3. MEDIO MUERTO (v. 30). Este judío sólo podía esperar la compasión de algún corazón bondadoso, de alguna mano compasiva. 

II. Y VEMOS QUE HAY UNA ACTITUD TRIPLE. En el Sacerdote, el Levita y el Samaritano vemos tres actitudes diferentes hacia la gente necesitada, o sea, hacia nuestro prójimo: 

PRIMERA) UNA PERFECTA INDIFERENCIA. «Un sacerdote… pasó por el lado opuesto del camino» (v. 31). Este sacerdote iba de paso, o sea, andaba de servicio. Pudo haberse detenido a ayudar al mal herido. Pero vemos que no le mueve el corazón este hombre moribundo tirado al lado del camino. Amados, sin amor por los demás no hay nada en nosotros. 

Y ESTO NOS ENSEÑA ALGO MÁS. El sacerdote representa las obras de la Ley. Pero no se puede poner ninguna esperanza en la Ley. SÓLO la GRACIA DE JESUCRISTO PUEDE DARNOS EL VERDADERO AMOR POR EL PRÓJIMO. 

SEGUNDA) UNA CURIOSIDAD INTERESADA. «Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó por el otro lado» (v. 32).

Este hombre es un tipo de los que son religiosos y puntillosos, pero no tienen compasión de nadie. Te exigen, te cuestionan, te piden que hagas esto o aquello. Pero en el momento de la necesidad, ellos mismos pasan por el otro lado del necesitado. Si hay que cooperar hacen como que no oyen. 

Quieren saber lo que hacen los demás, pero ellos no quieren ayudar. Este levita pudo dar un informe detallado de este pobre hombre al llegar al templo, y justificar su nula compasión. Tal vez diciendo que aquel sitio era demasiado peligroso para quedarse allí para levantar al caído. (1 Jn. 3:17) Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? 

TERCERA) UNA MISERICORDIA PRÁCTICA. «Un samaritano que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a compasión»… (vv. 33-35). 

Aunque los judíos no se llevaban bien con los samaritanos, éste samaritano, movido a misericordia, sí que estaba dispuesto a acercarse al judío medio muerto para ayudarlo. 

A VECES NOS PASA QUE AYUDAMOS SOLO A NUESTRA FAMILIA, O A AMIGOS QUE NOS CAEN BIEN… PERO CON LOS QUE NO NOS LLEVAMOS BIEN, NO QUEREMOS VERLE NI LA CARA. 

Y esta es la GRAN ENSEÑANZA de la parábola del Señor. Un hombre que el herido menospreciaba, muestra compasión por él, y en su misericordia salva al que no lo quería, y que siempre vivía en enemistad contra él. 

Y Cristo hizo lo mismo por nosotros, que estábamos muertos en nuestros delitos y pecados (Ef. 2:15-18). Jesús vino a buscar y a salvar lo que se había perdido… eso éramos todos nosotros. 

Este buen samaritano se parece al menospreciado Jesús Nazareno, que viene a buscar y a salvar lo que se había perdido. 

1. Y dice la Biblia: «Vino cerca de él.» Y Cristo viene justo donde estamos… En nuestra condición de desnudez y malheridos como estamos no podíamos hacer nada por nosotros mismos (Ro. 5:6) Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 

2. «Fue movido a compasión» (v. 33). Su corazón se movió por misericordia hacia el malherido. Y la Salvación de Cristo fue una obra del Gran Corazón de Dios por nosotros que estábamos muertos. «Nos amó, y se entregó a Sí mismo por nosotros.» (Efe. 5:2). 

3. «Vendó sus heridas, echándoles aceite y vino.» Aunque estemos llenos de heridas y llagas, Cristo viene a vendarlas y a sanarlas, dice (Lc. 4:18). ¡Qué compasión la de este samaritano, que es un tipo del Señor Jesús! 

4. «Y poniéndole sobre su propia cabalgadura…» Le dio su propio caballo. Él no dijo: No, el caballo no. Él dijo: Aquí tienes un caballo, lo necesitas, tómalo, es tuyo. ¡Cuánto amor por su prójimo! Amados: Aquellos a los que el Señor levanta son también establecidos en su propio lugar. «Ahora somos hijos de Dios». (1 Juan 3:2). 

5. «Lo llevó a un mesón.» O sea, a lugar seguro. Cristo nos sentó en los lugares celestiales junto con él, sin merecerlo, dice la Palabra de Dios. Los salvos del Señor encuentran su Lugar de refugio y encuentran nuevos hermanos en Cristo. 

6. «Y cuidó de él.» En la Salvación de Cristo no sólo hay una gran liberación, sino también una especial providencia todos los días (Ro. 8:28) Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. 

7. Dejó una promesa en cuanto a Su Venida (v. 35). «Yo te lo pagaré cuando regrese.» Cristo nos ha dejado preciosas y grandísimas promesas. Dice (Mat. 25:40) «De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis» 

La gran lección es que Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplos para que sigamos sus pisadas… para que hagamos el bien a otros… 

EL SEÑOR NOS DICE: (v. 37) «Ve, y haz tú lo mismo» 

PONGASE DE PIE.

HERMANO, NO SÉ CUÁNTAS VECES HAS VISTO TÚ LA NECESIDAD… Y NADIE TE HA AYUDADO. 

NO SÉ CUÁNTAS VECES VISTE LA NECESIDAD EN OTROS, Y TAL VEZ PUDISTE AYUDAR, PERO PASASTE DE LARGO. 

O NO SÉ CUANTAS VECES, AHORA EN LA PANDEMIA, VIMOS ESA NECESIDAD Y NO PUDIMOS AYUDAR. 

Pero DIOS NOS PONE EL EJEMPLO EN ESTA PARÁBOLA DE CÓMO DEBEMOS AYUDAR A NUESTRO PRÓJIMO… RECUERDA QUE CRISTO NO VE COLOR DE PIEL, RAZA, COSTUMBRES… DIOS TE AMÓ TAL COMO ERES.,, Y ASÍ MISMO QUIERE EL SEÑOR QUE TU AMES A TU PROJIMO. 

POR ESO EL SEÑOR JESÚS NOS DICE; VÉ Y HAZ TÚ LO MISMO… AYUDA AL QUE TE PIDE… VÉ Y ECHA UNA MANO DONDE SE NECESITA…VÉ Y DA ALGO DE LO QUE TIENES AL HAMBRIENTO, AL QUE TIENE SED, AL QUE NO TIENE UN VESTIDO, AL QUE NO TIENE UN LUGAR DONDE DORMIR…. 

NO AYUDES SOLO A LA GENTE CERCANA, A TU FAMILIA O CONOCIDOS… AYUDA AL QUE NO CONOCES PERO QUE NECESITA DE TI. 

TE INVITO A PASAR ADELANTE HERMANO… VAMOS A ORAR POR TODOS LOS NECESITADOS, LOS QUE ESTÁN ENFERMOS, LOS QUE ESTÁN SUFRIENDO… Y A DAR GRACIAS A DIOS POR ESTA PALABRA EN EL NOMBRE DE JESÚS.


jueves, 10 de junio de 2021

¿Eres el Cristo, el Hijo de Dios?

 



“Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.”

(Juan 20:31) 

 

Dice la Biblia que Satanás le dijo al Señor Jesús: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”. 

Y dice la Biblia que el malhechor en la cruz le dijo: “Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros”. 

Al unir ambas tentaciones, tenemos: “Si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios”. 

Juan escribió casi al final de su evangelio: “Pero estas cosas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (20:31). 

En su primera epístola, el mismo apóstol escribe: “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios”, y más adelante agrega: “¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” (Juan 5:1, 5). 

A ver: Cuando Satanás y el malhechor tentaron al Señor, lo hicieron en los momentos más críticos de su vida terrenal: en medio del hambre del desierto y en el dolor de la agonía sobre la cruz. 

Ellos apuntaron sus dardos hacia la parte más dolorosa del Señor, porque con cada uno de ellos desconocían dos atributos fundamentales de Jesús: su carácter de Ungido, y de Hijo de Dios. 

Atacaban nada menos que su Persona y su Calificación para hacer la obra de Dios como Mesías. 

La tentación consistía realmente en moverlo a actuar: en el primer caso a convertir las piedras en pan, y en el segundo, a salvarse de la muerte en la cruz. 

El Señor Jesús tenía poder para hacer ambas cosas; sin embargo, teniéndolo, no actuó ni en uno ni en otro sentido. Para Él era más difícil refrenarse que actuar, porque tenía el poder para hacerlo. 

Pero eso no es todo: si Jesús hubiese cedido, no solo no habría vencido la tentación, sino que además, no hubiese podido Juan escribir lo que escribió: que el que cree en Él tiene vida en su nombre, que nace de nuevo, y vence al mundo. 

¿No hubiera sido una gran desgracia, la más grande? 

Pero eso no ocurrió. 

Jesús venció ambas tentaciones, y hoy los cristianos podemos afirmar resueltamente aquello que el diablo y aquel pobre ladrón intentaron desconocer en aquellos días: “¡Señor Jesús, tú eres el Cristo, el Hijo de Dios!”. 

¡Bendiciones para todos!


lunes, 7 de junio de 2021

Cerca de ti

 



"Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”.
– Hechos 2:21.


¿Cómo es posible esto? 

Lo es, porque Dios ha cumplido otra profecía del profeta Joel que anuncia: “Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne”. 

Una vez que el Espíritu Santo ha sido derramado sobre toda la humanidad, el más débil pedido que hace el pecador a Dios, es suficiente.

Ningún predicador del evangelio puede ser de mucha utilidad si no cree esto. 

Es vital para nuestra predicación la proximidad del Espíritu Santo al pecador. 

Dios en los cielos está demasiado lejos del alcance del hombre.

Entretanto, “no digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? (esto es, para traer abajo a Cristo) … Cerca de ti está la palabra” (Rom. 10:6, 8). 

Yo siempre confío en que el Espíritu Santo está sobre un hombre cuando le predico a Cristo, de la misma manera que estaba sobre las aguas durante la creación.

Él Señor está esperando para introducir a Cristo en la vida de ese hombre. 

Su ministerio es como la luz del día. Él abre las ventanas aunque solo sea un poco, y la luz inunda e ilumina todo el interior.

Con tan solo un mínimo llamado del corazón a Dios, en ese mismo instante el Espíritu entra y comienza su obra transformadora de convicción de pecado, arrepentimiento y fe –el milagro del nuevo nacimiento-.

Dios les bendiga.

martes, 1 de junio de 2021

El desfallecimiento de Elías

 


«Y él se fue por el desierto un día de camino y vino y se sentó debajo de un enebro; y, deseando morirse, dijo: ¡Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy mejor que mis padres!» 

(1Reyes 19:4).


Podemos aprender mucho de las vidas de otras personas.

Elías mismo no es sólo un profeta sino una profecia.

Su experiencia nos enseña mucho a todos sin excepción.

A veces entramos en una especie de misterioso estado de desaliento en el ministerio, y es bueno aprender de la Escritura lo que otros han experimentado al pasar por el Valle de Sombra de Muerte.

Los cansados y enfermos de corazón, duramente probados, son propicios a desfallecer; se imaginan que en tal o cual tiempo les ha ocurrido esto o aquello tan extraño e incomprensible, pero no es así.

Mirando atrás las pisadas sobre las arenas del tiempo, pueden ver tan sólo las huellas del pie del hombre; pero deben consolarse al saber que no era el hombre, sino los pasos del Señor. Estudiemos este caso:

I. LA DEBILIDAD DE ELÍAS.

1.  Era un hombre de iguales pasiones que nosotros (Santiago 5:17).

Desfalleció en el momento que debía ser más fuerte; como muchos otros personajes lo hicieron: Abraham, Job, Moisés, Pedro, etc.

2.  Sufrió una terrible reacción. Los que suben mucho también están propensos a bajar. La profundidad de su desaliento es igual a la altura de sus victorias.

3.  Estaba triste y cansado después de la excitación del Carmelo y la innecesaria carrera al lado del carro de Acab.

4.  Su deseo era insensato. «¡Señor, quítame la vida!>

·       Estaba huyendo para salvar su vida, y quería morirse; para ello no necesitaba salir al desierto.

·       Pero él era más necesario que nunca para mantener la buena causa.

·       Es bien raro que uno que huía para escapar de la muerte clamara: «¡Toma mi vida! ¡Quita mi vida!»

·       ¡Cuán insensatas son nuestras oraciones cuando nuestros espíritus desfallecen!

II. LA TERNURA DE DIOS HACIA ÉL.

1.  Le permitió dormir. Esto era mejor que una medicina o una reprensión interior.

2.  Lo alimentó con alimento conveniente.

3.  Le permitió contar sus penas (véase vers. 10). Esto es, a menudo, el mejor consuelo. Explicó su caso y así alivió su desaliento.

4.  Dios se reveló a sí mismo en sus diversos caminos. El viento, el terremoto, el fuego y la voz suave eran voces de Dios. Cuando sabemos lo que Dios es, somos menos turbados por otros asuntos.

5.  Le dio buenas nuevas: «Sin embargo, yo haré que queden siete mil en Israel» (vers. 18). De este modo su sentimiento de soledad fue quitado.

6.  Le dio más trabajo para hacer: Ungir a otros, por medio de los cuales los propósitos del Señor de castigo e instrucción serían llevados a cabo.

Aprendemos de esto algunas lecciones útiles.

Tres personajes en la Sagrada Escritura pidieron la muerte: Elías, Moisés y Jonás, pero las tres fueron oraciones sin respuesta.

Para el pecador nunca es bueno buscar la muerte, pues la muerte para él es el infierno; señal de su propia y segura condenación.

Pero no es menos equivocado tal deseo en un creyente. ¿Qué oímos en este caso? ¡Elías desfalleciendo y abandonándolo todo!

¡Este heroico espíritu ahora estaba desolado y postrado!

¡El que osó decir a la cara de Acab: «Eres tú y la casa de tu padre los que turbáis a Israel»; el que podía levantar un muerto, abrir y cerrar los cielos, manejar el fuego y el agua con sus oraciones; el que se atrevió a desafiar a todo el pueblo de Israel y matar a 450 profetas de Baal, le vemos aquí hundirse por el mal ceño y amenazas de una mujer!

¿Pedía que le quitara Dios la vida porque temía perderla? ¿Quién puede esperar una constancia sin mácula de la carne y la sangre cuando vemos a Ellas desfallecer?

El santo más fuerte y más valiente sobre la tierra está sujeto a algunos ataques de temor y debilidad.

Ser siempre bueno e inmutable es propio tan sólo de los espíritus gloriosos que están en el cielo. Así el sabio y santo Dios tendrá su poder hecho perfecto en nuestra debilidad.

Es en vano para nosotros, mientras llevamos esta carne, esperar una tal salud espiritual que no caigamos alguna vez en desajuste moral. No es una cosa nueva para los hombres santos desear la muerte; ¿quién puede, por tanto, censurar y extrañarse de ello?

Para el peregrino cansado desear reposo, el prisionero libertad, el desterrado el hogar, es tan natural, que la disposición contraria sería monstruosa.

El beneficio del cambio es precisamente el motivo de nuestro deseo, pero pedir la muerte por estar hastiados de la vida, por la impaciencia del sufrimiento, es una debilidad inverosímil para un siervo.

No «basta ya», ¡oh Ellas!... Dios quiere más trabajo todavía para tí. Tu Dios te ha honrado a ti más que a tus padres, y tendrás que vivir para honrarle más a Él.

¿Quién le había dicho a Ellas que ya ¡basta de vivir!? Dios, no; El sabía que no había bastante para Elías ni de trabajo ni de sufrimiento.

Dios tenía más que enseñarle, más que hacer; si el Señor hubiese cumplido su deseo, a la historia de Elías le hubiese faltado su última página, la más gloriosa: Su arrebatamiento al cielo.

Dios los bendiga.



domingo, 9 de mayo de 2021

Una toalla y un lebrillo



 

TITULO: UNA TOALLA Y UN LEBRILLO 

TEXTO: (JUAN 13: 3-5) sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, 4 se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. 5 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido. 

ORACIÓN: TODA LA GLORIA PARA MI SEÑOR JESUCRISTO 

HERMANOS: LO QUE LOS HOMBRES BUSCAN HOY ES LA GRANDEZA QUE LLENA SUS OJOS: PROGRESO, AVANCE, PLACER, COMODIDAD… SER EL QUE MÁS GANA, EL QUE MÁS DINERO O MÁS PODER TIENE, ETC.

¿QUIÉN CREE REALMENTE QUE LA VERDADERA GRANDEZA SE ENCUENTRA EN SERVIR A LOS DEMÁS?... ¡MUY POCOS LO ENTIENDEN, Y MUY POCAS PERSONAS LO SABEN, Y MENOS LO CREEN!

 

ESTO LO VEMOS A DIARIO EN EL MUNDO: YA CASI NO HAY CORTESIA, NI AMABILIDAD, NI QUIEN AYUDE A LOS DEMÁS… Y A VECES HASTA HAY MOLESTIA CUANDO LE PREGUNTAS ALGO A ALGUIEN... 

CADA VEZ HAY MENOS PREOCUPACIÓN POR LOS DEMÁS EN ESTE MUNDO… ES EL EGOÍSMO, EL YOÍSMO, EL INDIVIDUALISMO PERVERSO LO QUE IMPERA… 

Y ESTO LO VEMOS REFLEJADO EN LA PUBLICIDAD DE LOS MEDIOS... ¿QUE HARÍAS TÚ SI TE VUELVES MILLONARIO?... PORQUE TODOS BUSCAN SER RICOS PARA SER SERVIDOS, PORQUE SE CREE QUE SIENDO RICO TENDRÁN MAYORDOMOS, CHOFERES, CRIADOS, TODO ESO. 

A VER: SI LA LOTERÍA HICIERA SUS COMERCIALES CON LA GENTE QUE GANA EL PREMIO MAYOR SIRVIENDO A LOS DEMÁS, O AYUDANDO A LOS NIÑOS DESAMPARADOS Y A LAS PERSONAS ENFERMAS…. LA LOTERÍA NUNCA SE VENDERÍA… 

Y ESO ES SÓLO UN INDICADOR DE LO QUE LA GENTE DEL MUNDO ESTÁ BUSCANDO TODOS LOS DÍAS… 

PERO JESÚS NOS HACE VER UNA VERDAD MUY DIFERENTE DENTRO DE SU REINO… JESÚS NOS ENSEÑA QUE LA GRANDEZA DE UN HOMBRE NO SE MIDE POR LA CANTIDAD DE PERSONAS QUE LE SIRVEN A ÉL, SI NO POR LA CANTIDAD DE PERSONAS A LAS QUE ÉL SIRVE EN LA REALIDAD… 

(MATEO 20:25-28) 25 Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. 26 Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, 27 y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; 28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

 

EL SEÑOR JESÚS SABE QUE EL MEDIO CRISTIANO NO PUEDE CAMBIAR SI LOS HOMBRES NO SE AMAN LOS UNOS A LOS OTROS, Y SI NO SE SIRVEN MUTUAMENTE. 

EL SEÑOR JESÚS SABE QUE EL CRISTIANISMO NO NECESITA MÁS GENTE EGOÍSTA QUE SÓLO PIENSE EN SÍ MISMA, SINO JÓVENES CAMBIADOS QUE ENTIENDAN ESTO Y LO HAGAN… ESO ES LO QUE ESPERA JESÚS DE LOS CRISTIANOS JÓVENES…QUE ELLOS ENTIENDAN ESTA VERDAD. 

EL CONTEXTO DE ESTOS TEXTOS DE LA BIBLIA ES QUE LA MAMÁ DE DOS DE SUS JÓVENES DISCÍPULOS SE ACERCÓ AL SEÑOR PARA PEDIRLE UN FAVOR… 

YA SABEMOS COMO SON LAS MAMÁS… ELLAS SIEMPRE QUIEREN LO MEJOR PARA SUS HIJOS: SI ES EN LA ESCUELA, DICEN: “DÉNLE A MI HIJO LA MEJOR CALIFICACIÓN, EL MEJOR PAPEL EN LA OBRA”, ETC… O SEA, SIEMPRE BUSCAN “LO MEJOR” PARA SUS HIJOS. 

Y PUES LA MAMÁ DE ESTOS DOS DISCIPULOS LE PEDÍA A JESÚS QUE SUS HIJOS JUANITO Y JACOBO HEREDARAN LOS MEJORES LUGARES EN EL CIELO CON CRISTO. 

PERO JESÚS LE EXPLICA QUE ESO NO ERA TAN SENCILLO, PORQUE ÉSO NO LO DECIDÍA ÉL… Y LOS OTROS DISCIPULOS OYERON, Y DICE LA BIBLIA QUE “ELLOS SE ENOJARON CON LOS DOS HERMANOS”… ¿Y POR QUÉ SE ENOJARON? 

SE ENOJARON PORQUE ELLOS TAMBIÉN QUERÍAN LO MISMO, ELLOS TAMBIÉN DESEABAN HONOR Y GRANDEZA, QUERÍAN LO MEJOR, QUERÍAN UN LUGAR PREFERENTE… Y ES LO MISMO QUE SUCEDE HOY. 

ESTO NOS CONFIRMA QUE HASTA EN LOS DISCÍPULOS DEL SEÑOR HAY DESEOS DE GRANDEZA, ¡PERO SON DESEOS DE GRANDEZA TERRENAL…! 

TENER AUTORIDAD SOBRE LOS DEMÁS, MANDARLOS, SER EL JEFE, SER RECONOCIDO, SER HONRADO EN LA TIERRA, PUROS DESEOS CARNALES. 

Y ESTO ES UN GRAN DESAFÍO PARA LOS CRISTIANOS, EN ESPECIAL LOS JÓVENES, PORQUE PARA LA MAYORÍA NO ES CÓMODO NI AGRADABLE HACER TODO ESO A UN LADO PARA DEDICARSE A SERVIR A LOS DEMÁS. 

¿QUÉ ES LO QUE DESEA EL SEÑOR JESÚS DE SUS HIJOS?... ¡JESÚS DESEA DE TÍ QUE SEAS DIFERENTE, QUE PIENSES Y HAGAS ALGO DIFERENTE! (v,26) Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor… 

Y JÓVENES,  ESTA ES UNA ENSEÑANZA RADICAL DEL SEÑOR…Y ES RADICAL PORQUE ES TOTALMENTE CONTRARIA A LO QUE TODOS HACEN… 

EN EL MUNDO, EL QUE ES GRANDE LO PRIMERO QUE HACE ES OSTENTARLO, TENER CRIADOS, GENTE PARA MANDAR Y HUMILLAR… Y MUCHAS VECES, GENTE PARA DESPRECIAR Y SOMETER… 

LA GENTE NORMALMENTE DICE: YO SÍ QUIERO SER GRANDE, PERO NO QUIERO SERVIR A LOS DEMÁS… O PIENSA: YO SÍ QUIERO SER EL PRIMERO, PERO NADA DE SER SIERVO DE NADIE… ESO NO ES PARA MÍ... 

PERO EL SEÑOR DIOS TODOPODEROSO, REY DE TODO EL UNIVERSO, DICE TODO LO CONTRARIO: JESÚS DICE: SIRVE!... CÍÑETE LA TOALLA Y TOMA EL LEBRILLO… Y SIRVE… Y JESÚS LO DICE CON HECHOS, LO HACE PRACTICANDO CON EL EJEMPLO. 

¿SABES CUÁL ES EL GRAN PROBLEMA, HERMANO? 

EL GRAN PROBLEMA ES QUE EL MUNDO HA VOLTEADO DE CABEZA LOS VALORES, Y LO QUE ANTES ERA HONORABLE Y ERA MOTIVO DE RECONOCIMIENTO, AHORA ES CURSI Y UNA PÉRDIDA DE TIEMPO... 

ILUSTRACIÓN:

Un agricultor tenía sembradíos de trigo y un día llevó a su hija pequeña a sus campos…  y la pequeña se maravillaba de ver las espigas de trigo largas y esbeltas. 

Ésas espigas se veían soberbias, hermosas… y la niña le dijo: Padre, qué lindas se ven esas espigas que están derechitas… pero qué feas se ven las otras, las que se doblan hasta el suelo… esas no me gustan, están feas en comparación con las esbeltas. 

Entonces el padre fue y cortó algunas varas de trigo, se las trajo, y le dijo: Mira hija: estas espigas de trigo que están esbeltas, las que sí te gustan, no tienen ninguna semilla… por eso crecen erguidas y no se doblan, porque están vacías. 

Pero mira en cambio las que no te gustan… ve cómo se doblan a causa de la cantidad de semilla que cargan en su espiga… 

Éstas llevan mucho fruto, y por eso siempre están inclinadas… y no se ven tan bonitas a los ojos, pero son las que más quisiera yo tener en mis trigales. 

En cambio, las que a tí te gustan, las que se ven bonitas, las tengo que cortar para sembrar otras, para ver si las nuevas plantas dan fruto. 

Entonces la niña aprendió una gran lección de su padre aquél día. 

¡SABEN MIS JÓVENES AMIGOS? HOY EL ÉXITO Y EL HONOR SE MIDEN CON CUENTAS BANCARIAS, POSESIONES MATERIALES, BELLEZA Y APARIENCIA FÍSICA. 

Y LO MÁS TRISTE DE TODO ES QUE ¡ESA ES UNA DE LAS CAUSAS POR LAS QUE MUCHOS NO QUIEREN SER CRISTIANOS… Y ALGUNOS QUE YA LO SON, NO QUIEREN SERVIR A SUS HERMANOS! 

ELLOS PIENSAN QUE SERVIR A LOS DEMÁS NO ES ALGO AGRADABLE, PORQUE EL FRUTO NO SE VÉ EN EL MOMENTO… MUCHOS LO PERCIBEN COMO ALGO MENOR, Y LO DETESTAN Y ESCONDEN LA MANO CUANDO HAY UN LLAMADO PARA SERVIR. 

MUCHOS PIENSAN EN SU CORAZÓN: “MEJOR ME ENFOCO EN MI VIDA Y NADA MÁS… ¿PARA QUÉ VOY A SERVIR A MI PRÓJIMO?”

 

PORQUE CASI TODOS ESTÁN BUSCANDO LA COMODIDAD Y EL BENEFICIO PROPIO…LA MAYORÍA NO ESTÁ DISPUESTA A DAR, SOLO QUIEREN RECIBIR.

 

MUCHOS VEN EL SERVICIO COMO UNA CARGA Y NO COMO UNA SIEMBRA… OTROS LO VEN COMO ALGO DESPRECIABLE Y NO COMO UNA BENDICIÓN… ALGUNOS SON COMO LA NIÑA, QUE LE GUSTABA VER LAS ESPIGAS ESBELTAS, PERO DESPRECIABA LAS QIE ESTABAN CARGADAS DE FRUTO. 

MAS EL SEÑOR JESÚS PIENSA DIFERENTE… PORQUE ÉL TRANSFORMA TODO LO QUE PARECE DESPRECIABLE EN AGRADABLE… ÉL TRANSFORMA LO VIL EN SUBLIME… JESÚS DICE: CÍÑETE LA TOALLA Y TOMA TU LEBRILLO… SIRVE EN TU COMINUDAD, SIRVE EN TU MINISTERIO. 

TÚ PUEDES VER QUE EL SEÑOR JESÚS VINO A CAMBIAR EL MODELO TERRENAL, PERO NO CON UN ROLLO DE PALABRAS O CON HERMOSAS TEORÍAS… SINO CON SU PROPIO EJEMPLO Y CON SU PROPIA VIDA… Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. (MATEO 20: 28) 

YO SÉ QUE TÚ PUEDER VER LA AUTORIDAD DE SUS ENSEÑANZAS HERMANO… ÉL MISMO VINO A HACER TODO COMO DEBÍA HACERSE, JESÚS VINO A PONERNOS EL EJEMPLO CON SUS ACTOS Y CON SU PROPIA VIDA. 

JESÚS EN PERSONA VINO A HACERLO TODO COMO DIOS QUIERE QUE SEA HECHO HOY… ¿PUEDES VERLO CON CLARIDAD, JOVEN HERMANO? 

¿PUEDES ENTENDER QUE SUS PALABRAS SON LA VERDAD? JESÚS DICE: “EL QUE QUIERA SER GRANDE, SIRVA A LOS DEMÁS, Y EL QUE QUIERA SER PRIMERO, SIRVA A LOS DEMÁS…”. PORQUE ES EN EL SERVICIO DONDE ESTÁ EL MEJOR Y MÁS BENDECIDO DE LOS FRUTOS. 

Y PARA ESO NO EXISTEN MUCHAS FÓRMULAS EN EL REINO DE DIOS… SÓLO HAY UNA: LA GRANDEZA ANTE DIOS TE LA DA EL SERVICIO HERMANO, HERMANA… NINGUNA OTRA COSA PUEDE DÁRTELA. 

VOY A TERMINAR CON ESTO:

SABES QUE EL SEÑOR JESÚS TIENE EN SU CORAZON UN SUEÑO, UN DESEO, UN ANHELO DE UNA IGLESIA QUE SIRVA A SU PRÓJIMO?… DE UNA IGLESIA QUE TOME LA TOALLA Y EL LEBRILLO… Y ÉL SABE QUE LA DIFERENCIA ESTÁ EN QUE DEJES DE PENSAR EN TÍ MISMO, PARA EMPEZAR A PENSAR EN LOS DEMÁS. 

¿CÓMO SERÍA LA IGLESIA DEL SEÑOR SI TODOS PENSÁRAMOS EN LOS DEMÁS?... ¿QUÉ GENERARÍA LA IGLESIA DE CRISTO SI TODOS LOS HERMANOS SIRVIERAN A SU PRÓJIMO? 

PERO EL PROBLEMA ES QUE MUCHOS DICEN: “¿Y YO QUE VOY A GANAR CON ESO?"  

HOY NO SE DA UN PASO SIN HUARACHE, COMO SE DICE AQUÍ EN MÉXICO… NO ES NADA FÁCIL OLVIDARSE DE SÍ MISMO PARA VER POR LOS DEMÁS. 

POR ESO ES NECESARIO ACUDIR AL EJEMPLO DEL SEÑOR JESÚS: ¿QUE GANÓ EL SEÑOR JESÚS AL VENIR A ESTE MUNDO?... INSULTOS, BURLAS, HUMILLACIONES, DOLOR, SUFRIMIENTOS… TODOS LO CONSIDERARON DÉBIL Y SE BURLARON DE SU SERVICIO A LOS HUMILDES, A LOS POBRES, A LOS ENFERMOS… 

PERO EL SEÑOR JESÚS NOS ENSEÑA CUAL ES LA VERDADERA GRANDEZA…

(JUAN 13: 3-5) 3 sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba, 4 se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. 5 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido.

¡SE LEVANTÓ DE LA MESA, DEJÓ DE COMER, SE PUSO ROPA APTA Y SE DISPUSO A SERVIR!.. PORQUE SABÍA QUE ESO AGRADABA A DIOS!

¡QUÉ MAGNÍFICA DEMOSTRACIÓN DE SERVICIO HERMANOS!... JESÚS SE DESPOJÓ DE SU AUTORIDAD DIVINA, Y SE VISTIÓ DE HUMILDAD, Y SE HIZO SIERVO, Y SE ARRODILLÓ PARA HACER LA TAREA DE UN SIERVO. 

SUS ORGULLOSOS DISCÍPULOS NO QUISIERON HUMILLARSE… ELLOS ESTABAN MÁS INTERESADOS EN DISCUTIR Y MEDIR FUERZAS PARA VER QUIÉN SERÍA EL QUE MANDARÍA, Y QUIEN SE SENTARÍA A LA DERECHA O A LA IZQUIERDA DEL SEÑOR…. 

ELLOS NUNCA NO QUISIERON OCUPAR EL LUGAR DE SERVIDUMBRE… PERO JESÚS SÍ LO ACEPTÓ SIN MURMURAR… COMO UN VERDADERO SIERVO DEL SEÑOR! 

¡LA ENSEÑANZA DEL SEÑOR JESÚS ES HACERNOS VER CUÁL ES LA VERDADERA GRANDEZA PARA DIOS!… PORQUE LA VERDADERA GRANDEZA DE UN HOMBRE ESTÁ EN SERVIR A LOS DEMÁS Y DEJAR DE PENSAR EN SÍ MISMO. 

SIEMPRE VAMOS A ENCONTRAR ALGUIEN A QUIÉN SERVIR… Y ADEMÁS ESA ES LA ENSEÑANZA MÁS GRANDE DE JESÚS… Y TAMBIÉN ES LA FÓRMULA PARA LA VERDADERA DICHA EN NUESTRA VIDA CRISTIANA. 

VAMOS A DAR GRACIAS AL SEÑOR POR ESTA PALABRA… EN EL PRECIOSO NOMBRE DE CRISTO JESÚS… 

AMÉN… 


sábado, 17 de abril de 2021

Dios todo lo sabe


 



(Gálatas 6:7)

No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.

 

Un agricultor que tenía sembradíos de trigo llevó un día a su hijita pequeña a sus campos…  y la pequeña se maravillaba al ver las espigas de trigo largas y esbeltas que se alzaban garbosas mirando al cielo.

Ésas espigas se veían soberbias y hermosas… y la niña le dijo: Padre, qué lindas se ven esas espigas que están derechitas… pero qué feas se ven aquellas otras, las que se doblan hacia el suelo… esas están feas en comparación con las esbeltas.

Entonces el padre fue y cortó algunas varas de trigo, las trajo hasta ella, y le dijo: Mira bien hija: estas espigas de trigo que te gustan más, las que están esbeltas, si te fijas bien, no tienen ninguna semilla, por eso crecen erguidas y no se doblan, porque están vacías.

Pero mira estas otras, las que a ti no te gustan… ve como se doblan a causa de la cantidad de semilla que llevan en su espiga…

Éstas llevan mucho fruto, y por eso siempre están dobladas, inclinadas, y no se ven bonitas a los ojos, pero son las que más quisiera yo tener en mis trigales.

Las que a tí te gustan, las que se ven bonitas, las tengo que cortar para sembrar otras, en espera de que las nuevas plantas sí den fruto.

Entonces la niña aquella aprendió una gran lección de su padre aquél día.

No todo lo que brilla es oro. Lo que parece que es, no es; y lo que parece que no es, es. Y Dios sabe muy bien quien lleva fruto y quien no. Dios sabe muy bien quien se dedica a la Palabra como lo habla la Biblia, y quien lo hace sólo por dinero, por cantidad de personas, o por otras razones.

Dios no puede ser burlado. Sírvele sin ningún interés monetario.

Sírvele por agradecimiento por todo lo que te ha dado.

Sírvele porque te ha apartado para el Día de Su Alabanza Eterna.

Sírvele porque Él dio Su Vida para salvarte sin que lo mereciéramos.

Sírvele porque Él Es Dios y merece toda la Gloria y la Honra.

Dios los bendiga amigos y hermanos.

Y si tú que estás leyendo esto no has recibido todavía a Cristo en tu corazón, hoy es el día para salvarte y servirle.

Repite esta oración conmigo. Dios está esperando a que la hagas:


Altísimo Padre Santo. Reconozco que soy un pecador y que te he ofendido. Me arrepiento de todos mis pecados. Te entrego hoy mi corazón. Entra en él y cambia mi vida. Le abro la puerta a Jesucristo, tu Hijo amado. Límpiame y lávame con la Sangre preciosa que Jesucristo derramó por mí en la cruz. Cámbiame y hazme la persona que Tú quieres que sea. Gracias por escribir mi nombre en el libro de la Vida, y gracias por regalarme la vida eterna.

En el nombre de tu Hijo amado Jesucristo.

Amén.


viernes, 16 de abril de 2021

Cristo viene!



 

Cristo viene!

El nacimiento del Salvador del mundo en el pesebre de Belén, fue definido como “el nacimiento del rey” (Mat. 2:2) por aquellos sabios de Oriente que le buscaban para adorarle. 

Este Rey terminó sus días clavado en un madero, tras la burla y el escarnio de quienes le ejecutaron en nombre de la humanidad.

Pero Jesús trajo vida y luz a este mundo, porque Él mismo es la Luz y la Vida. 

Las multitudes necesitadas recibieron el poderoso efecto del evangelio sanador y luego fueron alimentadas por Su palabra que edifica sobre la Roca firme.

Los siglos han pasado, y el evangelio del reino de Dios sigue produciendo el mismo efecto. 

Hoy día, hay un pueblo sobre la faz de la tierra que ha heredado una fe y un testimonio indestructible, que tendrá una gloriosa culminación cuando Cristo vuelva con poder y gran gloria.

Entretanto, una plaga con características bíblicas azota hoy al mundo entero. 

De alguna manera, el Dios todopoderoso ha permitido este dolor y angustia, para despertar a los hombres en estos días en los cuales Su nombre es rechazado y vituperado por una sociedad secularizada y apartada de Dios.

Sin embargo, el Señor es amado y anhelado hoy por quienes hemos creído en Él. 

Son evidentes las señales de su regreso. 

Anímense los desalentados, y reciban consuelo los santos fieles de la tierra: 

¡He aquí, Cristo viene!


martes, 30 de marzo de 2021

Martes de Controversia

 


TEXTO:         (MAT. 21: 23-27) Cuando vino al templo, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se acercaron a él mientras enseñaba, y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio esta autoridad? 24 Respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os haré una pregunta, y si me la contestáis, también yo os diré con qué autoridad hago estas cosas. 25 El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo, o de los hombres? Ellos entonces discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, nos dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis? 26 Y si decimos, de los hombres, tememos al pueblo; porque todos tienen a Juan por profeta. 27 Y respondiendo a Jesús, dijeron: No sabemos. Y él también les dijo: Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.


ORACIÓN:    TODA LA GLORIA PARA MI SEÑOR JESUCRISTO.

La Biblia dice que el día martes por la mañana, Jesús y sus discípulos regresaron a la ciudad de Jerusalén.

Y ese dia, al pasar por la higuera que Jesús había maldecido el lunes, los discípulos se asombraron al ver cuán rápido la higuera se había secado.

(MAR. 11.20) Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. 21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.

Esta maldición es simbólica de la maldición de la nación de Israel por su falta de frutos al no aceptar a Jesús como el Mesías prometido a ellos.

Y a nosotros también nos asombra que en el año 70 después de Cristo, un tiempo relativamente corto a la muerte y resurrección del Señor Jesucristo, la antigua nación de Israel fuese totalmente destruida por los romanos.

Pero la advertencia de la higuera también sirve para nosotros, amigos, hermanos.

Si no damos frutos para Jesús, si no llevamos frutos para Dios, igual nos espera la sequía, nos espera la muerte, tal como pasó con la higuera.

L.B.D. que los líderes judíos buscan a Jesús el martes y lo encuentran en el templo... y a este día se le conoce como el “día de la confrontación o de la controversia”.

El evangelio de Mateo ofrece el más largo informe del día martes, desde el cap. 21:23 hasta el cap. 26:25.

Pero los sucesos del martes podemos resumirlos de esta manera:

PRIMERO)  LOS LÍDERES JUDÍOS CUESTIONAN LA AUTORIDAD DE JESÚS (MATEO 21:23–27) Cuando vino al templo, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se acercaron a él mientras enseñaba, y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio esta autoridad? 24 Respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os haré una pregunta, y si me la contestáis, también yo os diré con qué autoridad hago estas cosas. 25 El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo, o de los hombres? Ellos entonces discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, nos dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis? 26 Y si decimos, de los hombres, tememos al pueblo; porque todos tienen a Juan por profeta. 27 Y respondiendo a Jesús, dijeron: No sabemos. Y él también les dijo: Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.

SEGUNDO)  JESÚS PREDICA EL MARTES SOBRE TRES PARÁBOLAS:

A.- LA PARÁBOLA DE LOS DOS HIJOS (21:28–32) Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. 29 Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. 30 Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue. 31 ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. 32 Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.

B.- LA PARÁBOLA DE LOS LABRADORES MALVADOS (MATEO 21:33–46) Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos. 34 Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos. 35 Mas los labradores, tomando a los siervos, a uno golpearon, a otro mataron, y a otro apedrearon. 36 Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera. 37 Finalmente les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo. 38 Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad. 39 Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron. 40 Cuando venga, pues, el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores? 41 Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo. 42 Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:
    La piedra que desecharon los edificadores,
    Ha venido a ser cabeza del ángulo.
    El Señor ha hecho esto,
    Y es cosa maravillosa a nuestros ojos?
43 Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.
44 Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará. 45 Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos. 46 Pero al buscar cómo echarle mano, temían al pueblo, porque éste le tenía por profeta.

C.- LA PARÁBOLA DE LA FIESTA DE BODAS (MATEO 22: 1–14).  Respondiendo Jesús, les volvió a hablar en parábolas, diciendo: 2 El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo; 3 y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas éstos no quisieron venir. 4 Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas. 5 Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios;
6 y otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron. 7 Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad.
8 Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no eran dignos.
9 Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis. 10 Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados. 11 Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. 12 Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció.
13 Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. 14 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.

TERCERO) Los líderes judíos tratan de ponerle trampas a Jesús.

Y cada una de estas tres parábolas del Señor de Gloria compromete a los líderes judíos por no aceptarlo a Él como su Mesías Salvador.

Al contrario, ellos le rechazan abiertamente, y le hacen tres preguntas, según ellos, muy difíciles de responder:

A) LA TRAMPA ACERCA DEL PAGO DEL TRIBUTO (MATEO 22:15–22) Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra. 16 Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres. 17 Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no? 18 Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? 19 Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. 20 Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? 21 Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. 22 Oyendo esto, se maravillaron, y dejándole, se fueron.

B) LA TRAMPA ACERCA DE LA RESURRECCIÓN (MATEO 22:23–33). Aquel día vinieron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, 24 diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y levantará descendencia a su hermano. 25 Hubo, pues, entre nosotros siete hermanos; el primero se casó, y murió; y no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano. 26 De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo.
27 Y después de todos murió también la mujer. 28 En la resurrección, pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer, ya que todos la tuvieron? 29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.
30 Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.
31 Pero respecto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo: 32 Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. 33 Oyendo esto la gente, se admiraba de su doctrina.

C) LA TRAMPA ACERCA DEL GRAN MANDAMIENTO (MATEO 22:34–40). Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una. 35 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: 36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

Es el martes cuando Jesús dice lo que aparece en el capítulo 23 del libro de Mateo, una denuncia muy fuerte contra los líderes judíos.

Porque siete veces el señor les dice en su cara: “¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!”

Y esto era como la sentencia del Señor hacia aquellos que pretendían hacerse pasar como hijos de Abraham por las obras... y hasta les dice que ellos son hijos de su padre el diablo.

(JUAN 8: 43-45) ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. 44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. 45 Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis.

Después que Jesús y sus discípulos dejan el templo, ya de regreso a Betania, Él se detiene en el monte de los olivos y da lo que se conoce como el discurso del olivar, en (Mateo 24).

Y el señor Jesús les dice a sus discípulos más parábolas en el capítulo 25, acerca de su regreso y el fin del mundo.

Finalmente, vemos a Jesús terminando el martes con estas observaciones para sus discípulos.

(MATEO 26: 1–2) Cuando hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo a sus discípulos: 2 Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado.

El martes es el duodécimo día del mes de abib… de manera que pronto sería el inicio de la fiesta de la pascua.

(ÉXODO 12:6-7) DICE: Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. 7 Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.

Así que fue el martes cuando los líderes judíos se reunieron para conspirar acerca de cómo podrían matar a Jesús, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

La Biblia nos relata esto en (MATEO 26:3–5) Entonces los principales sacerdotes, los escribas, y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás, 4 y tuvieron consejo para prender con engaño a Jesús, y matarle. 5 Pero decían: No durante la fiesta, para que no se haga alboroto en el pueblo.

En esta reunión los líderes judíos se dan cuenta que ellos tendrán que arrestar a Jesús rápidamente.

Es así como Dios padre preparaba también su obra magna de salvación para los hombres, sin que nadie lo supiera, ni siquiera Satanás.

Porque no sólo los judíos fueron confrontados aquí, sino también el enemigo, nuestro enemigo, que habría de ser juzgado en la cruz del calvario.

Y ahí mismo, en esa cruz, nosotros los creyentes recibimos la salvación, hermanos. Por eso le damos toda la gloria al Señor Jesucristo por todo lo que hizo por nosotros.

Vamos a dar gracias a Dios por esta palabra.

En el nombre bendito de Jesús.


Amén.

No estás solo

  Yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron». – 1 Reyes 19:18. Remanente ...