jueves, 14 de agosto de 2014

La Fe y la incredulidad




EL SEÑOR JESUCRISTO, CONOCEDOR DE TODO Y DE TODOS, NO SE ASOMBRABA CON FACILIDAD.

SIN EMBARGO, HAY DOS COSAS QUE LE MARAVILLARON MIENTRAS ESTUVO EN LA TIERRA: LA FE Y LA INCREDULIDAD DE LOS HOMBRES.

LA FE DE LOS QUE NO DEBÍAN TENERLA, Y LA INCREDULIDAD DE QUIENES DEBIERON CREER.

CIERTA VEZ SE ACERCÓ A JESÚS UN SOLDADO ROMANO DE CIERTO RANGO –UN CENTURIÓN– Y LE TRAJO UNA PREOCUPACIÓN QUE TENÍA: SU CRIADO ESTABA POSTRADO EN CAMA, GRAVEMENTE ENFERMO.

EL SEÑOR LO TRANQUILIZÓ EN SEGUIDA, DICIÉNDOLE: "YO IRÉ Y LE SANARÉ".

ENTONCES EL CENTURIÓN RESPONDIÓ: "SEÑOR, NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES BAJO MI TECHO; SOLAMENTE DI LA PALABRA, Y MI CRIADO SANARÁ".

Y LUEGO AGREGÓ UNA EXPLICACIÓN, QUE FUE LO QUE MÁS SORPRENDIÓ A JESÚS: "PORQUE TAMBIÉN YO SOY HOMBRE BAJO AUTORIDAD, Y TENGO BAJO MIS ÓRDENES SOLDADOS; Y DIGO A ÉSTE: VE, Y VA; Y AL OTRO: VEN, Y VIENE; Y A MI SIERVO: HAZ ESTO, Y LO HACE".

EL SEÑOR JESÚS ENTONCES DIJO A LOS QUE LE SEGUÍAN: "DE CIERTO OS DIGO, QUE NI AUN EN ISRAEL HE HALLADO TANTA FE" (MAT. 8:5-10).

EN EL PLANO ESPIRITUAL, EL CENTURIÓN ATRIBUYÓ A JESÚS LA MÁXIMA AUTORIDAD, PORQUE BASTARÍA UNA ORDEN SUYA PARA QUE LA ENFERMEDAD RETROCEDIESE.

CUANDO SE ESTÁ EN LA CIMA DEL MANDO, UNA ORDEN ES IRREVOCABLE, Y TODOS DEBEN OBEDECER.

JESÚS ES EL SEÑOR (EL KYRIOS)… POR ESO, AUNQUE LA CASA DE ESTE SOLDADO PODÍA ABRIRSE PARA RECIBIR A UN GRANDE HOMBRE (TAL VEZ AL MISMO EMPERADOR), NO ERA DIGNA DE RECIBIR AL KYRIOS EN ELLA, AL GLORIOSO SEÑOR DE TODA LA TIERRA.

¡BIENAVENTURADOS LOS QUE CREEN! (HEB. 11:6).

VEAMOS AHORA EL OTRO MOTIVO DE ASOMBRO QUE TUVO EL SEÑOR JESUCRISTO.

EN SU SOBERANÍA INSONDABLE, DIOS ESCOGIÓ A LA CIUDAD DE NAZARET PARA QUE JESÚS PASARA ALLÍ SU INFANCIA Y JUVENTUD.

NAZARET FUE, EN ESTE SENTIDO, UNA CIUDAD ALTAMENTE FAVORECIDA.

SIN EMBARGO, LA ACTITUD QUE TUVO LA GENTE DE NAZARET PARA CON JESÚS FUE DESDICHADA.

PORQUE TENIÉNDOLO A ÉL ALLÍ LE MENOSPRECIARON, Y AUN MÁS, QUISIERON MATARLE.

TODOS ELLOS SE ESCANDALIZARON DEL HOMBRE QUE HABÍAN VISTO CRECER CORRIENDO POR SUS CALLES, JUGANDO CON LOS DEMÁS NIÑOS… POR ESO ELLOS DECÍAN: "¿DE DÓNDE TIENE ÉSTE ESTAS COSAS?¿Y QUÉ SABIDURÍA ES ESTA QUE LE ES DADA, Y ESTOS MILAGROS QUE POR SUS MANOS SON HECHOS? ¿NO ES ÉSTE EL CARPINTERO, HIJO DE MARÍA, HERMANO DE JACOBO, DE JOSÉ, DE JUDAS Y DE SIMÓN? ¿NO ESTÁN AQUÍ CON NOSOTROS SUS HERMANAS? Y SE ESCANDALIZABAN DE ÉL" (MAR. 6:2-3).

TODOS ELLOS RECONOCÍAN QUE JESÚS ERA UN HOMBRE EXTRAORDINARIO, PORQUE SU SABIDURÍA Y SUS HECHOS PORTENTOSOS ERAN IRREFUTABLES… SIN EMBARGO, TROPEZABAN EN QUE ERA DEMASIADO FAMILIAR PARA ELLOS, YA QUE CONOCÍAN SU ORIGEN Y SU FAMILIA.

Y ASÍ, POR CAUSA DE LA INCREDULIDAD DE ELLOS, NO PUDO EL SEÑOR HACER ALLÍ NINGÚN MILAGRO, SALVO QUE SANÓ A UNOS POCOS ENFERMOS, PONIENDO SOBRE ELLOS LAS MANOS.

¡JESÚS ESTABA ASOMBRADO DE LA INCREDULIDAD DE ELLOS! (MAR. 6:6).

LA FE Y LA INCREDULIDAD: DOS ACTITUDES EXTREMAS; DOS FORMAS DE VIDA OPUESTAS; DOS SUERTES CON DISTINTO DESTINO.

LAS DOS CAUSARON EL ASOMBRO DE JESÚS, PERO UNA PARA BIEN Y OTRA PARA MAL.

¿EN CUÁL DE LOS EXTREMOS SE UBICA USTED, AMIGO, AMIGA QUE NOS LEE?

PORQUE EN ESTO NO HAY, COMO USTED VE, POSICIONES INTERMEDIAS.





Aguasvivas.cl


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