martes, 14 de mayo de 2013

Poder y Potestad sobre todas las cosas




EN MATEO CAPÍTULO 9 PODEMOS VER CON CLARIDAD EL PODER DE JESUCRISTO, REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.

YA EL SEÑOR HABÍA DEMOSTRADO SU GRAN PODER Y POTESTAD SOBRE LA ENFERMEDAD (8:1–17), SOBRE LA NATURALEZA (8:18–27) Y SOBRE SATANÁS (8:28–34).

AHORA VAMOS A VER LO QUE LA PALABRA DE DIOS NOS REVELA EN ESTE CAPÍTULO 9, ROGANDO AL PRECIOSO ESPÍRITU SANTO QUE NOS ILUMINE EN ESTE DÍA.

I. PODER SOBRE EL PECADO (9: 1–17)

A. EL MILAGRO (vv, 1–8) Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad. Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados. Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema. Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa. Entonces él se levantó y se fue a su casa. Y la gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios, que había dado tal potestad a los hombres.

FÍJATE CÓMO LA PARÁLISIS HABÍA DEJADO INVÁLIDO A ESTE HOMBRE.

PERO SUS AMIGOS CREYENTES LO LLEVARON A JESÚS, Y EL SEÑOR RESPONDIÓ A LA FE DE ELLOS SANANDO AL PARALÍTICO NECESITADO.

PERO EN REALIDAD EL SEÑOR HIZO MÁS QUE ESO: ¡TAMBIÉN LE PERDONÓ SUS PECADOS!

PORQUE «EL HIJO DEL HOMBRE TIENE POTESTAD EN LA TIERRA PARA PERDONAR PECADOS» (v, 6).

LOS CRÍTICOS DE JESÚS, LOS FARISEOS Y DOCTORES DE LA LEY LE ACUSARON DE BLASFEMIA, DEMOSTRANDO ASÍ QUE NO ACEPTABAN SU REALEZA NI SU CONDICIÓN DE HIJO DE DIOS.

Y ESTA INCREDULIDAD LOS CONDENÓ DELANTE DE DIOS.

B. LOS RESULTADOS (vv, 9–17) Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió. Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento. Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan? Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces ayunarán. Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura. Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

L.B.D. QUE LOS ESCRIBAS Y FARISEOS COMENZARON A BUSCAR RAZONES PARA ACUSAR Y OPONERSE A CRISTO (vv, 3, 11, 34)… ASÍ QUE CUANDO MATEO, QUE ESTABA RECIÉN LLAMADO POR EL SEÑOR, CELEBRÓ UNA CENA PARA CRISTO E INVITÓ A SUS «AMIGOS PECADORES», LOS FARISEOS ASISTIERON TAN SÓLO PARA CREAR PROBLEMAS.

EN ESTOS VERSÍCULOS, CRISTO SE AUTODESCRIBE COMO UN MÉDICO QUE SANA CORAZONES PECADORES (v, 12), Y COMO EL ESPOSO QUE TRAE ALEGRÍA A LAS VIDAS DE LAS PERSONA (v, 15).

MUCHOS CRISTIANOS HOY PIENSAN QUE NUESTRA TAREA ES ABRIR LAS PUERTAS DE LA IGLESIA E INVITAR A LOS PECADORES A VENIR A NOSOTROS, PERO JESÚS NOS INSTRUYE A QUE NOSOTROS VAYAMOS A LOS PERDIDOS CON EL MENSAJE DEL EVANGELIO.

Y ES QUE SI NO LO HACEMOS, EXISTE EL RIESGO DE QUE ESTA «SEPARACIÓN» SE CONVIERTA EN «AISLAMIENTO», Y QUE FRACASEMOS AL CONTACTAR A LOS PECADORES PERDIDOS.

VEMOS TAMBIÉN QUE JUAN EL BAUTISTA ESTABA EN PRISIÓN Y SUS DISCÍPULOS ESTABAN CONFUSOS.

Y MÁS TARDE (11:1–6) JUAN MISMO EXPRESÓ SU DESEO DE SABER MÁS DE LO QUE CRISTO ESTABA HACIENDO.

VEMOS TAMBIÉN QUE EL MINISTERIO DEL SEÑOR JESÚS ERA MUY DIFERENTE AL DE LOS FARISEOS, QUIENES AYUNABAN CON FRECUENCIA (LUC. 18:12), Y QUERÍAN UNA EXPLICACIÓN.

JESÚS LES DIJO QUE ÉL ESTABA INTRODUCIENDO ALGO NUEVO EN EL MUNDO, Y ENTONCES HABLÓ DE UNA ROPA NUEVA Y DEL NUEVO VINO.

PORQUE UNO NO PUEDE PONER EL MENSAJE NUEVO DEL EVANGELIO EN EL VIEJO RECIPIENTE DE LA LEY… MEZCLAR LA LEY Y LA GRACIA ES CAUSAR CONFUSIÓN Y DESTRUIR AMBAS COSAS.

ASIMISMO LES ES NECESARIO A LOS HOMBRES NACER DE NUEVO (JUAN 3:3), ES DECIR, SER UN ODRE NUEVO PARA RECIBIR EL NUEVO VINO DEL SEÑOR, QUE ES EL SELLO DE SU ESPÍRITU SANTO.

PORQUE LA NUEVA VIDA EN CRISTO DEBE TOMAR NUEVAS FORMAS.

II. PODER SOBRE LA MUERTE (9: 18–26)

A. EL DESEO (vv, 18–19) Mientras él les decía estas cosas, vino un hombre principal y se postró ante él, diciendo: Mi hija acaba de morir; mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá. Y se levantó Jesús, y le siguió con sus discípulos.

¡QUÉ TREMENDA ENSEÑANZA ES ÉSTA!

ESTE HOMBRE ERA RELIGIOSO Y OBEDIENTE A LA LEY… SIN EMBARGO, CUANDO LE LLEGÓ LA MUERTE, SU RELIGIÓN FUE IMPOTENTE Y NO LE AYUDÓ EN NADA.

PORQUE LA LEY MATA, MAS EL ESPÍRITU VIVIFICA.

(2 COR. 3:6) el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.

B. LA TARDANZA (vv, 20–22) Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; porque decía dentro de sí: Si tocare solamente su manto, seré salva. Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.

LA MUJER CON FLUJO DE SANGRE TENÍA FE Y ESTABA DISPUESTA A HUMILLARSE A LOS PIES DE JESÚS.

LOS MÉDICOS DEL MUNDO NO PUDIERON CURARLA (MAR. 5:26), DE MODO QUE ELLA ACUDIÓ AL GRAN MÉDICO DE MÉDICOS.

PERO ESTO RETRASÓ AL SEÑOR PARA IR A LA CASA DE JAIRO, Y ¡CÓMO JAIRO DEBE HABERSE PUESTO FRENÉTICO!

SIN EMBARGO, LAS TARDANZAS DE CRISTO SIEMPRE CONDUCEN A UNA MAYOR BENDICIÓN.

ESTO PODEMOS COMPROBARLO EN EL GRAN MILAGRO DE LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO (JUAN 11).

ENTONCES, EN LUGAR DE SÓLO SANAR A LA MUCHACHA, ¡ÉL LA LEVANTÓ DE LOS MUERTOS!

C. LA BURLA (vv, 23–24) Al entrar Jesús en la casa del principal, viendo a los que tocaban flautas, y la gente que hacía alboroto, les dijo: Apartaos, porque la niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él.

IMAGÍNESE… ¡PECADORES RIÉNDOSE DEL SEÑOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA… RIÉNDOSE DE AQUÉL QUE LOS HIZO EN EL VIENTRE DE SU MADRE!

¡IGNORANCIA TOTAL!

Y ESTO PRUEBA QUE LA MUCHACHA ESTABA REALMENTE MUERTA, YA QUE DE OTRA MANERA LA GENTE NO SE HUBIERAN REÍDO DE CRISTO.

PODEMOS ESPERAR QUE EL MUNDO SE RÍA DE NOSOTROS CUANDO PROCURAMOS RESCATAR PECADORES DE LA MUERTE (EFE. 2:1–10)

D. LA DEMOSTRACIÓN (vv, 25–26)  Pero cuando la gente había sido echada fuera, entró, y tomó de la mano a la niña, y ella se levantó. Y se difundió la fama de esto por toda aquella tierra.

FÍJATE EN EL PODER DE DIOS: JESÚS TAN SOLO TOCA A LA MUCHACHA Y LE HABLA, Y ELLA VUELVE A LA VIDA… ¡GLORIA A CRISTO!

EN SU MINISTERIO TERRENAL, CRISTO LEVANTÓ DE LOS MUERTOS A TRES PERSONAS, CUYOS RELATOS TENEMOS COMPLETOS EN LA BIBLIA: ESTA MUCHACHA, LA HIJA DE JAIRO… UN JOVEN, HIJO DE UNA VIUDA EN NAÍN (LUC. 7:11–16)… Y UN HOMBRE MADURO, LÁZARO DE BETANIA (JUAN 11).

LA MUERTE ES EL CUADRO MÁS EXACTO DE LA MUERTE ESPIRITUAL (EFE. 2:1; JUAN 5:24–25).

VEMOS ENTONCES QUE EL PECADO ALCANZA A TODAS LAS EDADES… PERO A PESAR DE QUE TODOS LOS PECADORES ESTÁN MUERTOS ESPIRITUALMENTE, HAY DIFERENTES GRADOS DE DECADENCIA.

LA MUCHACHA ACABABA DE MORIR, EL JOVEN DE NAÍN QUIZÁS MURIÓ EL DÍA ANTERIOR, Y LÁZARO DE BETANIA ¡LLEVABA CUATRO DÍAS ENTERRADO!

EL «PECADOR MORAL» ES COMO LA MUCHACHA: NO HAY PODREDUMBRE, PERO SÍ HAY MUERTE.

EL «PECADOR INMORAL» ES COMO LÁZARO: SU PECADO HIEDE.

MAS LOS TRES FUERON LEVANTADOS POR EL PODER DE LA PALABRA DE CRISTO, Y ESTO ES UN CUADRO DE (JUAN 5:24-25) De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.

III. PODER SOBRE LAS TINIEBLAS (9: 27–31) Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: !!Ten misericordia de nosotros, Hijo de David! Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho. Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa. Pero salidos ellos, divulgaron la fama de él por toda aquella tierra.

¡QUÉ GRANDE ES DIOS!

APENAS LA GENTE SE ACABABA DE BURLAR DEL SEÑOR JESÚS EN LA CASA DE JAIRO, Y DIOS NOS MUESTRA EN SEGUIDA LA CEGUERA DE LOS HOMBRES.

Y VEMOS TAMBIÉN QUE DIOS LE DEVUELVE LA VISTA A OTROS DOS, PARA MOSTRARNOS QUE LA INCREDULIDAD NO ES DE SU AGRADO, Y MUCHO MENOS LA SOBERBIA.

AHORA BIEN, CÓMO SE QUEDARON CIEGOS ESTOS HOMBRES, NO LO SABEMOS… TAL VEZ FUE POR ENFERMEDAD, PECADO O ACCIDENTE.

PERO ELLOS SÍ RECONOCIERON A JESÚS COMO EL HIJO DE DAVID, Y LE SIGUIERON A LA CASA.

JESÚS ENTONCES LES PREGUNTÓ SI TENÍAN FE, Y COMO LA TENÍAN, ÉL LES DEVOLVIÓ LA VISTA.

ES NOTORIO CÓMO LA FE APARECE EN LOS CAPÍTULOS 8 Y 9 DE MATEO.

EL CENTURIÓN, QUE NO ERA ISRAELITA, TENÍA GRAN FE (8:10), PERO LOS DISCÍPULOS EN LA TORMENTA TENÍAN POCA FE (8:26).

LA FE DE LOS CUATRO AMIGOS AYUDÓ AL PARALÍTICO (9:2)… Y LA FE DE LA MUJER LE DIO SU SANIDAD (9:22).

LA FE DE JAIRO FUE PROBABA POR EL RETRASO EN EL CAMINO, Y LOS CIEGOS QUE CLAMARON VIERON RECOMPENSADA SU PROPIA FE.

IV. PODER SOBRE LOS DEMONIOS (9: 32–38)
Mientras salían ellos, he aquí, le trajeron un mudo, endemoniado. Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y la gente se maravillaba, y decía: Nunca se ha visto cosa semejante en Israel. Pero los fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios. Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

ESTE MILAGRO PRODUJO GRAN REVUELO ENTRE LA GENTE: «NUNCA SE HABÍA VISTO COSA SEMEJANTE EN ISRAEL» (v, 33).

DE ESTE MODO CRISTO SE PRESENTÓ Y DEMOSTRÓ SU REALEZA, MAJESTAD Y PODER.

SIN EMBARGO, LOS LÍDERES RELIGIOSOS LE RECHAZARON Y ¡HASTA LE ACUSARON DE SER CÓMPLICE DE SATANÁS!

¡QUÉ BLASFEMIA DE TODA ESTA GENTE!

POR ESTA CAUSA, EL MISMO SEÑOR JESÚS PROFETIZÓ QUE UN DÍA, ISRAEL ADMITIRÍA A UN FALSO CRISTO QUE RECIBIRÍA PODER DE SATANÁS (JUAN 5: 42-43) Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis.

ESTA ACUSACIÓN FUE DEL ENEMIGO; ACUSACIÓN QUE CON EL TIEMPO CRECIÓ HASTA SER UNA REBELIÓN ABIERTA (MAT. 12:22–37).

¡PERO HAY EN LA BIBLIA ALGO GRANDIOSO!... PORQUE EL SEÑOR JESÚS NO DISCUTIÓ CON LA GENTE, SINO QUE MÁS BIEN FUE A AYUDAR A LOS QUE LE RECIBÍAN.

CRISTO PREDICÓ «EL EVANGELIO DEL REINO» (v, 35), LO QUE QUIERE DECIR QUE TODAVÍA SE OFRECÍA A LA NACIÓN COMO SU REY.

POSTERIORMENTE ÉL ENVIÓ A SUS DISCÍPULOS A PREDICAR EL MISMO EVANGELIO, A REALIZAR LOS MISMOS MILAGROS (MAT. 10:5–8)…

Y ESTA COMISIÓN ES NUESTRA HOY…

(MARCOS 16: 15-18) Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

(MATEO 28: 18-20) Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.


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