martes, 24 de febrero de 2015

No más desaliento






Se cuenta que cierta vez Satanás hizo una subasta de las herramientas con que hacía su obra. Había muchas que tenía a la venta, y muy eficaces; pero una de ellas tenía un letrero que decía: "No se vende". 

Cuando le preguntaron acerca de eso, dijo: "Esa es la única herramienta que no vendería por nada del mundo, porque es la que nunca me falla". Era el desaliento.

Muchas veces Satanás ataca a los hijos de Dios con esta poderosa arma, y ellos son vencidos una y otra vez. 

Los fracasos se han multiplicado. Les parece que están condenados a un permanente fracaso, que no vale la pena seguir adelante, que Dios se ha olvidado de ellos. En fin, de muchas y muy diversas maneras viene el desaliento.

Sin embargo, Dios tiene un mensaje para ellos. Las palabras de Dios a Josué son un eficaz aliento para un cristiano en tal situación. El Señor dijo a Josué en el primer capítulo de su libro, una y otra vez: "¡Sé fuerte y valiente!" (vv, 6, 9, NVI)... y lo mismo le reitera el pueblo a Josué (v, 18). 

¿Cuál es la razón para ser fuerte y valiente? "Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas." (v, 9).

Sin duda, ésta es una poderosa razón para sentirse fuerte y valiente. 

Y el profeta Jeremías daba testimonio de esto mismo al decir: "Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada" (20:11).

Ahora bien, en el Nuevo Testamento, ésta promesa está todavía en pie, y aun con mayor gloria. "Fortaleceos en el Señor (lit. sed llenos de poder), y en el poder de su fuerza" (Efe. 6:10). 

Allí, en las palabras dichas a Josué, Dios se comprometía a estar con Josué (lo mismo con Jeremías), pero acá la promesa es que el creyente estará en el Señor. No sólo con el Señor, sino en el Señor.

El apóstol Pablo dice que nuestra vida está escondida con Cristo en Dios (Col. 3:3)... así que estar en Cristo (y escondido en él) es una maravillosa realidad. 

Esta es más que una promesa, es una bendita realidad. 

Cuando las armas de Satanás arremeten contra nosotros, ¡cuán fiel consuelo es sabernos amparados en Cristo!... allí somos fuertes, porque su fuerza está en nosotros; allí somos valientes, porque su valentía permanece en nosotros. Podemos ser fuertes en Él y valientes en Él. 

Las palabras del Señor a Josué resuenan firmes y alentadoras para nosotros hoy: ¡Sé fuerte y valiente! 

Porque vosotros estáis en él y él en vosotros, podéis ser fuertes y valientes. Porque para venceros, Satanás debería vencerle a Él primero. Porque la victoria ya la obtuvo Cristo en la cruz, de una vez y para siempre. Porque, aunque nosotros no somos nada, Él lo es todo en nosotros. 

Si vemos esto, amados, entonces la mortal arma de Satanás –que es el desaliento– no tendrá ya más poder en nosotros.

¡Esfuérzate y sé valiente!

¡Dios te bendiga!






Aguasvivas.cl

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