lunes, 11 de noviembre de 2013

No mi voluntad, sino la tuya



«Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní...» (Marcos 14:32).



UN PASTOR VISITÓ A UNA SEÑORA EN ESTADO DE DESALIENTO.

—«¡OH, SOY TAN DÉBIL, TAN DÉBIL! —DIJO LA CREYENTE LAMENTÁNDOSE—; HE ESTADO MUY TURBADA HOY AL VER QUE EN MI ORACIÓN ME ERA IMPOSIBLE GOBERNAR MIS PENSAMIENTOS, Y NO HACÍA MÁS QUE REPETIR LAS MISMAS COSAS UNA Y OTRA VEZ.»

—«BIEN, QUERIDA AMIGA —FUE LA RESPUESTA DEL SERVIDOR DE DIOS—, EL EVANGELIO NOS PRESENTA UN EJEMPLO: NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, CUANDO SU ALMA ESTABA MUY TRISTE HASTA LA MUERTE, ORÓ TRES VECES "LAS MISMAS PALABRAS".»

ESTA EXPLICACIÓN DE LA ESCRITURA, TAN A TIEMPO, FUE MOTIVO DE GRAN CONSUELO PARA LA AFLIGIDA SEÑORA.

LAS PALABRAS DEL SEÑOR FUERON: «NO MI VOLUNTAD, SINO LA TUYA».

Y ESO CAMBIÓ EL PARAÍSO EN DESIERTO.

«NO MI VOLUNTAD, SINO LA TUYA», VOLVIÓ EL DESIERTO EN PARAÍSO E HIZO DE GETSEMANÍ LA PUERTA DEL CIELO.

«Y APARECIÓ UN ÁNGEL DEL CIELO QUE LE CONFORTABA.-»

¡QUÉ! ¿EL HIJO DE DIOS RECIBE AYUDA DE UN ÁNGEL, QUE NO ES SINO UNA DE SUS CRIATURAS?

SÍ; Y DE AQUÍ APRENDEMOS A ESPERAR AYUDA Y ALIENTO DE LOS QUE MENOS ESPERAMOS.

Y ES QUE DICE LA BIBLIA QUE PARA NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO FUE UN CAMBIO MORTAL IR DESDE EL GRATO APOSENTO DONDE HIZO LA SANTA CENA, A LA SOLITARIA AGONÍA DEL GETSEMANÍ.

VEREMOS ESTA PALABRA EN ESTE DÍA, ROGANDO AL SEÑOR DE CIELO SU MISERICORDIA, EN EL NOMBRE DE CRISTO.

I. LA ELECCIÓN  DEL LUGAR.

1. JESÚS MOSTRÓ SU SERENIDAD DE MENTE Y SU VALOR.

PORQUE ÉL VA A SU SITIO ACOSTUMBRADO DE ORACIÓN EN SECRETO… VA A PESAR DE QUE JUDAS CONOCE EL LUGAR.

2. JESÚS MANIFESTÓ SU SABIDURÍA.

MUCHAS MEMORIAS DE AQUEL LUGAR AYUDARON SU FE… LA PROFUNDA SOLEDAD ERA A PROPÓSITO PARA SUS RUEGOS Y SÚPLICAS.

3. JESÚS NOS LEGA ALGUNAS LECCIONES.

EL PARAÍSO FUE PERDIDO Y GANADO EN UN JARDÍN JUSTAMENTE.

ADÁN LO PERDIÓ EN UN JARDÍN… JESÚS LO GANÓ EN UN JARDÍN, PORQUE ALLÍ FUE APRESADO PARA IR A LA CRUZ Y HACER LA REDENCIÓN BENDITA.

Y EN GETSEMANÍ, CUYO NOMBRE SIGNIFICA «PRENSA DE OLIVOS», NUESTRO SEÑOR FUE APLASTADO POR EL DOLOR.

II. SU ACCIÓN EN AQUEL LUGAR.

1. JESÚS TOMÓ LAS DEBIDAS PRECAUCIONES POR AMOR A OTROS.

NO QUERÍA QUE SUS DISCÍPULOS FUERAN SORPRENDIDOS DE LO QUE IBA A OCURRIR Y, POR TANTO, LES MANDÓ ORAR Y VELAR.

2. JESÚS SOLICITÓ LA AYUDA DE SUS AMIGOS.

Y NUNCA DEBEMOS DESPRECIAR ESTO, AMADOS.

ASÍ COMO NUESTRO SEÑOR, NOSOTROS SENTIREMOS ALGÚN DÍA DEBILIDAD Y EXCLAMAREMOS COMO ÉL: «¿NO PODÉIS VELAR CONMIGO UNA HORA?»

3. EL ORÓ Y LUCHÓ CON DIOS.

Y LO HIZO EN LA MÁS HUMILDE POSTURA Y MANERA.

(vv, 35-36) Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora.
36 Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.

Y AQUÍ VEMOS SU ANGUSTIOSA REPETICIÓN, LA REPETICIÓN DE SU CLAMOR EN AGONÍA.

(v, 39) Otra vez fue y oró, diciendo las mismas palabras.

L.B.D. QUE JESÚS ORÓ Y ORÓ EN TERRIBLE AGONÍA DE ESPÍRITU, HASTA EL PUNTO DE SUDAR SANGRE.

(LUC. 22:44) Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.

4. JESÚS BUSCÓ UNA Y OTRA VEZ LA AYUDA HUMANA EN ORACIÓN… SIN EMBARGO, CON INDECIBLE AMOR, EXCUSÓ A SUS AMIGOS QUE LE FALLARON.

(v, 38) Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

ASÍ QUE HERMANOS: NOSOTROS NO DEBEMOS JAMÁS SENTIR AMARGURA DE ESPÍRITU CONTRA NADIE, AUNQUE SEAMOS AMARGAMENTE DEFRAUDADOS.

III. EL TRIUNFO SOBRE EL LUGAR.

1. PRIMERO, LA PERFECTA RESIGNACIÓN DE CRISTO.

JESÚS LUCHA CON EL «SI ES POSIBLE», PERO TRIUNFA CON EL «NO SE HAGA MI VOLUNTAD, SINO LA TUYA».

Y ESE ES NUESTRO EJEMPLO DE PACIENCIA.

2. Y NOTEMOS EL SERVICIO ANGÉLICO QUE JESÚS RECIBIÓ.

TODO SIERVO DEL SEÑOR QUE SE DUELA, TIENE TODAVÍA EL CIELO CON ÉL.

(MAT. 26:53) ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?

3. RECORDEMOS  SU MAJESTUOSA  ACTITUD HACIA  SUS ENEMIGOS:

(A) JESÚS VA A SU ENCUENTRO CON VALOR… (MAT. 26:55) En aquella hora dijo Jesús a la gente: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis.

(B) LES HACE CAER… (JN. 18:6) Cuando les dijo: Yo soy, retrocedieron, y cayeron a tierra.

(C) SE ENTREGA A SÍ MISMO, PERO NO POR FUERZA (JN. 18:8) Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy; pues si me buscáis a mí, dejad ir a éstos.

JESÚS FUE A LA CRUZ, PERO LA TRANSFORMÓ EN UN TRONO DE GLORIA Y EN UNA SALVACIÓN MULTITUDINARIA.

¿QUIERES ESTAR ENTRE LOS REDIMIDOS DEL SEÑOR JESÚS?

ENTRÉGATE HOY A ÉL, TOMA TU CRUZ Y SÍGUELO.


¡DIOS TE BENDIGA!


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