martes, 1 de octubre de 2013

Todas las Promesas



«Pues todas las promesas de Dios son en Él Sí, y en Él Amén»
(2 Corintios 1:20).


UN PREDICADOR DIJO EN UNA REUNIÓN DE ORACIÓN DE FULTON STREET: «YO PUEDO TOMAR COMO EFECTIVO LAS PROMESAS DE DIOS, PUES SON COMO CHEQUES A LA VISTA POR LA MISERICORDIA DIVINA, Y PODEMOS CONTAR CON ELLAS ENTRE NUESTRAS POSESIONES. ENTONCES ES CUANDO NOS SENTIMOS RICOS, Y ES RICA EL ALMA QUE CONFÍA EN LA PALABRA DE DIOS Y TOMA SUS PROMESAS COMO ALGO DE USO PRESENTE

VAMOS A HABLAR UN POCO DE ESTA PALABRA ROGANDO QUE EL SEÑOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA LA BENDIGA EN EL NOMBRE DE CRISTO.

I. LA DIGNIDAD DE LAS PROMESAS. «Son las promesas de Dios

CADA UNA DE ELLAS FUE DADA POR DIOS, SEGÚN EL PROPÓSITO DE SU BUENA VOLUNTAD.

SON LAZOS DE UNIÓN ENTRE SUS SECRETOS Y SUS ACTOS, SIENDO LA VOZ DE SU SECRETO Y EL HERALDO DE SU ACTO.

DESPLIEGAN LAS CUALIDADES DE AQUÉL QUE LAS PRONUNCIÓ… SON VERDADERAS, INMUTABLES, PODEROSAS Y ETERNAS.

PERMANECEN UNIDAS A DIOS… DESPUÉS DEL LAPSO DE LOS SIGLOS SON TODAVÍA SUS PROMESAS, AL IGUAL QUE CUANDO FUERON EXPRESADAS.

II. EL CARÁCTER DE TALES PROMESAS. «Todas las promesas

SON HALLADAS TANTO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO COMO EN EL NUEVO… DESDE EL GÉNESIS A APOCALIPSIS, A TRAVÉS DE MUCHOS SIGLOS.

SON PROMESAS DE DOS CLASES: CONDICIONALES E INCONDICIO­NALES.

PROMESAS PARA CIERTAS OBRAS, Y PROMESAS DE UN ORDEN ABSOLUTO.

SON PROMESAS PARA TODA CLASE DE COSAS, CORPORALES Y ESPIRITUALES, PERSONALES Y GENERALES, ETERNAS Y TEMPO­RALES.

CONTIENEN BENDICIONES DE DIVERSOS CARACTERES TALES COMO:

PARA EL PECADOR QUE SE ARREPIENTE:
(LEV. 26:40-42; IS. 55:7; 57:15; JER. 3:12-13).

PARA EL CREYENTE:
(JN. 3:16-18; 6:47; HECH. 16:31; 1 PE­DRO 2:6).

PARA EL SERVIDOR:
(SAL. 37:3; 9:40; PROV. 3:9-10; HECH. 10:35).

PARA EL QUE ORA:
(ISA. 45:11; LAM. 3:25; MAT. 6:6; SALMO 145:18).

PARA EL OBEDIENTE:
(EX. 19:5; SAL. 119:1-3; IS. 1:19).

PARA EL QUE SUFRE:
(MAT. 5:10-12; ROM. 8:17;  1 PEDRO 4:12-14).

III. LA ESTABILIDAD DE LAS PROMESAS. «Todas las promesas son el Él Sí, y en Él Amén».

LA PALABRA GRIEGA «SÍ» Y LA PALABRA HEBREA «AMÉN» SON USA­DAS PARA DAR SEGURIDAD, TANTO A LOS GENTILES COMO A LOS JUDÍOS.

SU ESTABILIDAD ES EN CRISTO, MÁS ALLÁ DE TODA EVENTUA­LIDAD; PUES EL ES: EL TESTIGO DE LA PROMESA DE DIOS, LA SEGURIDAD DEL CONVENIO, LA SUMA Y SUSTANCIA DE TODAS LAS PROMESAS, EL CUMPLIMIENTO DE LAS PROMESAS POR SU ENCARNACIÓN CUMPLIDA.

SU MUERTE REDENTORA, SU PERFECCIÓN VIVIENTE, SU ASCEN­SIÓN AL TRONO DE TODO PODER.

IV. EL RESULTADO DE LAS PROMESAS. «La Gloria de Dios por nosotros.»

NOSOTROS GLORIFICAMOS EL CONDESCENDIENTE AMOR CON QUE HIZO LA PROMESA.

GLORIFICAMOS SU PODER, VIÉNDOLE GUARDAR LA PROMESA.

LE GLORIFICAMOS POR NUESTRA FE QUE HONRA SU VERACIDAD, ESPERANDO LOS BIENES QUE NOS HA PROMETIDO.

LE GLORIFICAMOS EN NUESTRA EXPERIENCIA, LA CUAL PRUEBA QUE SUS PROMESAS SON VERDAD.

CUANDO HAY UNA FE VIVA EN LO QUE DIOS HA PROMETIDO, ESTO NOS PROPORCIONA UN DULCE CONSUELO… PERO SOBRE UN CORAZÓN INCRÉDULO SON INEFEC­TIVAS.


¡DIOS TE BENDIGA!


1 comentario:

  1. hermanos agradecemos la palabra diaria, Dios los siga bendiciendo mucho, amen,

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