martes, 3 de septiembre de 2013

La poderosa oración de Jesús




AL CAPÍTULO 17 DEL LIBRO DE JUAN, ALGUNOS LO HAN LLAMADO ACERTADAMENTE «EL LUGAR SANTÍSIMO DEL EVANGELIO DE JUAN».

Y ES QUE AQUÍ TENEMOS EL PRIVILEGIO DE OÍR AL HIJO DE DIOS CONVERSANDO CON SU PADRE.

NOSOTROS PODEMOS PASAR MUCHAS SEMANAS MEDITANDO EN LAS VERDADES DE ESTE CAPÍTULO Y SERÍA ALGO MUY PRECIOSO…

PERO AQUÍ EN NUESTRO BLOG SÓLO PODEMOS DESTACAR LOS PUNTOS MÁS SOBRESALIENTES, PARA LA GLORIA DE CRISTO NUESTRO SEÑOR.

I. CRISTO ORA POR SÍ MISMO (17: 1–5)
Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; 2 como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. 3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. 4 Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. 5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.

EL GRAN TEMA DE ESTOS VERSÍCULOS ES QUE JESÚS HA CONCLUIDO LA OBRA DE LA SALVACIÓN.

CRISTO DICE: «HE ACABADO LA OBRA DE SALVACIÓN», Y DEBIDO A ESTO, «TE HE GLORIFICADO EN LA TIERRA» (v,4).

CRISTO SIEMPRE MIRÓ A LA CRUZ COMO UN MEDIO DE GLORIFICAR A DIOS (12:23).

Y EL APÓSTOL PABLO TAMBIÉN SIEMPRE VIO GLORIA EN LA CRUZ (GÁL. 6:14).

CRISTO LE PIDE AL PADRE QUE LE DÉ NUEVAMENTE LA GLORIA QUE ÉL DEJÓ CUANDO VINO A LA TIERRA A MORIR (FIL. 2:1–12).

LA ÚNICA VEZ EN QUE SU GLORIA SE REVELÓ EN LA TIERRA FUE EN EL MONTE DE LA TRANSFIGURACIÓN (JUAN 1:14; 2 PED. 1:16–18).

NOTEMOS EL VERBO «DAR» EN EL (v,2):

(1)     EL PADRE LE HA DADO AL HIJO AUTORIDAD SOBRE TODA LA HUMANIDAD.
(2)     EL HIJO DA VIDA ETERNA A…
(3)    AQUELLOS QUE EL PADRE LE HA DADO AL HIJO.

UNA DE LAS PRECIOSAS VERDADES EN JUAN 17 ES QUE ¡CADA CREYENTE ES UN REGALO DE AMOR DE DIOS AL HIJO! (JUAN 6:37).

¡Y ESTO ES UN MISTERIO QUE NO PODEMOS EXPLICAR, PERO AGRADECEMOS A DIOS POR ESO!

«PORQUE IRREVOCABLES SON LOS DONES Y EL LLAMAMIENTO DE DIOS» (ROM. 11:29).

ESTO QUIERE DECIR QUE NUESTRA SALVACIÓN ES SEGURA, PORQUE EL PADRE NO NOS QUITARÁ DEL HIJO.

«HE MANIFESTADO TU NOMBRE» (v, 6)… ESTA DECLARACIÓN DEBE ESTAR RELACIONADA A LAS DECLARACIONES «YO SOY» DE CRISTO EN EL EVANGELIO
DE JUAN.

EL NOMBRE DE DIOS ES YO SOY (ÉXO. 3:13, 14) Y CRISTO REVELA QUE DIOS ES PARA NOSOTROS LO QUE QUIERA QUE NECESITE SER.

PARA EL QUE TIENE HAMBRE CRISTO DICE: «YO SOY EL PAN DE VIDA».

Y AL PERDIDO LE DICE: «YO SOY EL CAMINO».

Y AL CIEGO DICE: «YO SOY LA LUZ DEL MUNDO».

II. CRISTO ORA POR SUS DISCÍPULOS (17: 6–19)
He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra.
Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, 10 y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. 11 Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. 12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese. 13 Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. 14 Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. 18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. 19 Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.

LA CLAVE AQUÍ ES LA SANTIFICACIÓN, O SEA, LA RELACIÓN DE LOS DISCÍPULOS AL MUNDO.

JESÚS DIJO: «YO LES HE DADO TU PALABRA» (V, 14), Y EN EL (v, 17) AFIRMA QUE SOMOS SANTIFICADOS (SEPARADOS PARA DIOS) POR MEDIO DE LA PALABRA.

LA SANTIFICACIÓN NO SIGNIFICA PERFECCIÓN SIN PECADO, DE OTRA MANERA CRISTO NUNCA PUDIERA HABER DICHO: «YO ME SANTIFICO A MÍ MISMO» (v, 19), POR CUANTO NUNCA PECÓ.

UN CRISTIANO SANTIFICADO ES ALGUIEN QUE CRECE DIARIAMENTE EN LA PALABRA Y COMO RESULTADO SE APARTA CADA VEZ MÁS DEL MUNDO PARA EL PADRE.

CRISTO LE PIDIÓ AL PADRE QUE GUARDARA A LOS DISCÍPULOS (v, 11)… Y ESTA PETICIÓN NO SUGIERE LA POSIBILIDAD DE QUE LOS DISCÍPULOS PUDIERAN PERDER SU SALVACIÓN.

NÓTESE LA PETICIÓN COMPLETA: «GUÁRDALOS EN TU NOMBRE, PARA QUE SEAN UNO».

EL (v, 15) PIDE QUE SEAN GUARDADOS DEL MALO… CRISTO ESTABA FÍSICAMENTE CON LOS DISCÍPULOS Y PODÍA MANTENERLOS JUNTOS, UNIDOS EN CORAZÓN Y PROPÓSITO, SEPARADOS DEL MUNDO.

MAS AHORA QUE SE IBA DE REGRESO AL CIELO, LE PIDIÓ AL PADRE QUE LOS GUARDARA.

ALGUNOS USAN EL (v, 12) COMO “PRUEBA” DE QUE UN CREYENTE PUEDE PERDER SU SALVACIÓN, PERO UNA LECTURA CUIDADOSA DEL VERSÍCULO ¡PRUEBA PRECISAMENTE LO OPUESTO!

EL SEÑOR JESÚS DIJO: «NINGUNO DE ELLOS SE PERDIÓ, SINO EL HIJO DE PERDICIÓN».

ESTO MUESTRA QUE JUDAS NUNCA FUE PARTE DEL GRUPO DE CREYENTES DISCÍPULOS...

EN EL (v, 11) JESÚS AFIRMA CON CLARIDAD QUE ÉL GUARDÓ A TODOS LOS QUE EL PADRE LE DIO… Y PUESTO QUE JUDAS ESTABA PERDIDO, NO PODÍA HABER TENIDO NADA ENTRE LOS QUE SE LES DIO.

LOS CRISTIANOS NO SON DEL MUNDO, PERO ESTÁN EN EL MUNDO PARA TESTIFICAR DE CRISTO.

GUARDAMOS LIMPIAS NUESTRAS VIDAS MEDIANTE SU PALABRA.

CRISTO EN REALIDAD NOS HA ENVIADO AL MUNDO A TOMAR SU LUGAR (v, 18)… ¡Y QUÉ RESPONSABILIDAD TENEMOS,HERMANOS!

III. CRISTO ORA POR SU IGLESIA (17: 20–26)
Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 24 Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. 25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. 26 Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

EL TEMA PRINCIPAL AQUÍ ES LA GLORIFICACIÓN: «LA GLORIA QUE ME DISTE, YO LES HE DADO» (v, 22).

NO DICE: «LES DARÉ», POR CUANTO EN EL PLAN DE DIOS, EL CREYENTE YA HA SIDO GLORIFICADO.

(ROM. 8:30) Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

ESTA ES OTRA PRUEBA DE LA SEGURIDAD ETERNA DEL CREYENTE: YA SOMOS GLORIFICADOS EN TANTO Y EN CUANTO A DIOS CONCIERNE.

CRISTO ORA QUE PODAMOS ESTAR CON ÉL Y VER SU GLORIA.

COLOSENSES 3:4 AFIRMA QUE PARTICIPAREMOS DE SU GLORIA; ROMANOS 8.18 PROMETE ¡QUE MANIFESTAREMOS SU GLORIA!

(COL. 3:4) Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

(ROM. 8:18) Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.

L.B.D. QUE CRISTO TAMBIÉN ORA POR LA UNIDAD DE SU IGLESIA (v, 21).

HAY UNA VASTA DIFERENCIA ENTRE UNIDAD (DE CORAZÓN Y ESPÍRITU), Y UNIFORMIDAD (TODO EL MUNDO ES EXACTAMENTE IGUAL).

CRISTO NUNCA ORÓ QUE TODOS LOS CRISTIANOS PERTENECIERAN A UNA IGLESIA MUNDIAL… LA UNIDAD PROCEDE DE LA VIDA INTERNA, NO DE LA PRESIÓN EXTERNA.

SI BIEN LOS VERDADEROS CRISTIANOS PERTENECEN A DIFERENTES DENOMINACIONES, TODOS SON PARTE DE LA VERDADERA IGLESIA, EL CUERPO DE CRISTO…

Y ES ESTA UNIDAD ESPIRITUAL EN AMOR LA QUE CONVENCE AL MUNDO DE LA VERDAD DEL EVANGELIO.

PARA LOS CRISTIANOS ES POSIBLE DIFERIR EN CUESTIONES MENORES Y TODAVÍA AMARSE UNOS A OTROS EN CRISTO.

TODO CRISTIANO QUE MUERE VA AL CIELO PORQUE CRISTO ORÓ PARA QUE ESTO FUERA ASÍ (v, 24), Y EL PADRE SIEMPRE RESPONDE A SUS ORACIONES (11:41, 42).

EN EL (v, 26) CRISTO PROMETE MÁS REVELACIONES DEL PADRE, LAS CUALES ÉL DIO A LOS APÓSTOLES POR EL ESPÍRITU.

Y PIDE QUE PODAMOS DISFRUTAR DEL AMOR DEL PADRE EN NUESTRA EXPERIENCIA DIARIA (JUAN 14:21–24).

PODEMOS RESUMIR LAS PARTES PRINCIPALES DE SU ORACIÓN COMO SIGUE:

EN LOS (vv, 1–5) JESÚS ENFATIZÓ LA SALVACIÓN Y EL DON DE LA VIDA ETERNA (v, 2).

EN LOS (vv, 6–19) SE CONCENTRA EN LA SANTIFICACIÓN: «YO LES HE DADO TU PALABRA» (v, 14).

LOS (vv, 20–26) ENFOCAN LA GLORIFICACIÓN: «LA GLORIA QUE ME DISTE, YO LES HE DADO» (v, 22).

ESTOS DONES ABARCAN EL PASADO, EL PRESENTE Y EL FUTURO DEL CREYENTE.

TAMBIÉN HAY EN ESTA PODEROSA ORACIÓN DE CRISTO LAS MARAVILLOSAS ASEVERACIONES DE LA SEGURIDAD ETERNA DEL CREYENTE:

(1) LOS CREYENTES SON EL DON DEL PADRE AL HIJO. (v, 2), Y DIOS NO PIDE QUE SE LE DEVUELVA LO QUE ÉL REGALA POR AMOR.

(2) CRISTO CONCLUYÓ SU OBRA... Y DEBIDO A QUE CRISTO HIZO SU OBRA POR COMPLETO, LOS CREYENTES NO PUEDEN PERDER SU SALVACIÓN.

(3) CRISTO PUDO CUIDAR A LOS SUYOS MIENTRAS ESTABA EN LA TIERRA Y ES CAPAZ DE SEGUIR CUIDÁNDOLOS HOY, PORQUE ES EL MISMO SALVADOR AYER, HOY Y POR LOS SIGLOS.

(4) CRISTO SABE QUE FINALMENTE ESTAREMOS EN EL CIELO PORQUE ÉL YA NOS HA DADO SU GLORIA.

(5) CRISTO ORÓ QUE PODAMOS ESTAR EN EL CIELO Y EL PADRE SIEMPRE RESPONDE A LAS ORACIONES DE SU HIJO (JUAN 11:41–42).

¡GLORIA  AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO!

¡ALELUYA! ¡HOSSANA EN LAS ALTURAS AL QUE VIVE Y REINA POR LOS SIGLOS!

¡AMÉN!


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