martes, 16 de julio de 2013

La batalla es del Señor



«Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y El os entregará en nuestras manos» (1 Sam. 17:47).


VAMOS A COMENZAR DICIENDO QUE SIEMPRE HAY DOS MANERAS DE TRATAR UNA MISMA DOCTRINA.

Y LA VERDAD DE ESTE TEXTO PUEDE SER USADA, O BIEN COMO NARCÓTICO O COMO ESTIMULANTE.

PORQUE ALGUNOS SON TAN ESQUIVOS QUE DICEN: SI LA BATALLA ES DEL SEÑOR NO NECESITAMOS PELEARLA… SI LA BATALLA ES DEL SEÑOR PODEMOS REHUSARLA.

PERO AQUÍ VEMOS CÓMO DAVID USÓ ESTA VERDAD, Y ESA VERDAD ENALTECIÓ SU ALMA Y PUSO NERVIO EN SU BRAZO.

TODOS NOSOTROS ESTAMOS PELEANDO DE UN BANDO O DE OTRO, Y LO PEOR DE TODO SON AQUELLOS QUE SE VANAGLORIAN DE SU NEUTRALIDAD.

PARA EL CRISTIANO ESTAS PALABRAS SON TAN VERDADERAS QUE HA DE CIFRARLAS EN SU BANDERA COMO LEMA Y ESCRIBIRLAS EN EL «LIBRO DE LAS GUERRAS DEL SEÑOR».

I. EL HECHO GRANDIOSO: «LA BATALLA ES DEL SEÑOR.»

1. SIEMPRE QUE ES POR LA VERDAD, LA JUSTICIA, LA SANTIDAD, EL AMOR Y TODAS LAS COSAS QUE EL SEÑOR AMA, LA BATALLA ES DEL SEÑOR.

(SAL. 45:4) En tu gloria sé prosperado; Cabalga sobre palabra de verdad, de humildad y de justicia, Y tu diestra te enseñará cosas terribles.

2. LA BATALLA ES DEL SEÑOR, Y SU NOMBRE Y SU GLORIA ESTÁN ENVUELTOS EN ELLA… PORQUE ES SU HONOR VER LA JUSTICIA ESTABLECIDA SOBRE LA TIERRA.

EL EVANGELIO GLORIFICA GRANDEMENTE A DIOS… Y LOS HOMBRES HACEN BOICOT AL HONOR DIVINO CUANDO SE OPONEN A ÉL, Y EL SEÑOR VINDICARÁ SU PROPIO NOMBRE.

ASÍ QUE NUESTRO CONFLICTO VIENE A SER LA BATALLA DEL SEÑOR.

(ISA. 40:5) Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado.

3. NOSOTROS PELEAMOS TAN SÓLO BAJO SU PODER.

Y EL ESPÍRITU SANTO ES NUESTRA FORTALEZA... NO
PODEMOS HACER NADA SIN EL SEÑOR... DE AHÍ QUE LA BATALLA ES SUYA EN EL MÁS ALTO GRADO.

(2 CRÓN. 13:12) Y he aquí Dios está con nosotros por jefe, y sus sacerdotes con las trompetas del júbilo para que suenen contra vosotros. Oh hijos de Israel, no peleéis contra Jehová el Dios de vuestros padres, porque no prosperaréis.  

(2 CRÓN. 20:12) !!Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos.

4. DIOS NOS HA ORDENADO LUCHAR... ES LA ORDEN DE NUESTRO REY IR ADELANTE EN ESTA GUERRA.

NO SOMOS FRANCOTIRADORES POR NUESTRA PROPIA CUENTA, SINO GUERREROS BAJO SU MANDATO.

(1 TIM. 6:12) Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.

II. SU INFLUENCIA SOBRE NUESTRAS MENTES.

1. HACE LIGERA LA OPOSICIÓN, PUES ¿QUIÉN PUEDE ESTAR CONTRA EL SEÑOR?

NO SOMOS ACOBARDADOS POR NUESTRA FLAQUEZA.
(2 COR. 12:10) …porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

EL SEÑOR NOS HARÁ PODEROSOS EN SU PROPIA BATALLA.

2. NOS ENTREGAMOS A LA TAREA DE TODO CORAZÓN... DEBEMOS TANTO AL SEÑOR JESÚS QUE DEBEMOS LUCHAR POR ÉL.

(1 CORINTIOS 16:13) Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.

3. ESCOGEMOS LAS MEJORES ARMAS… NO NOS ATREVEREMOS A PONER EN LOS CAÑONES DEL SEÑOR LA PÓLVORA DEL DIABLO.

EL AMOR, LA VERDAD, EL CELO, LA ORACIÓN, LA PACIENCIA, DEBEN SER USADOS DE LA MEJOR MANERA EN LA BATALLA DE DIOS.

(2 COR. 10:4) porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas.

4. ESTAMOS CONFIADOS EN LA VICTORIA… ¿PUEDE EL SEÑOR SER DERROTADO?

EL VENCIÓ A FARAÓN Y HARÁ LO MISMO CON SATANÁS A SU DEBIDO TIEMPO.

(1 COR. 15:25) Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.

III. LECCIONES RELACIONADAS CON ESTO.

HERMANOS: HAGAMOS DE NUESTRA LUCHA LA CAUSA DE DIOS.

NUNCA NOS ENVOLVAMOSS EN UN ASUNTO EGOÍSTA POR MOTIVOS PROPIOS… ASPIREMOS TAN SÓLO A LA GLORIA DE DIOS… APARTÉMONOS DE TODOS LOS DESIGNIOS SINIESTROS.

CONTENDAMOS POR LA FE COMO JESÚS HABRÍA LUCHADO, NO POR UN CAMINO QUE EL SEÑOR DESAPROBARÍA.

CONFÍA EN QUE DIOS PELEARÁ SUS PROPIAS BATALLAS.

LA FORTALEZA DEL REFORMADOR MARTÍN LUTERO CONSISTÍA EN LA FORMA EN QUE TRAÍA A DIOS EL PESO DE LA REFORMA.

Y CONTINUAMENTE ARGUMENTABA EN SUS ORACIONES: «SEÑOR, ÉSTA ES TU CAUSA, NO LA MÍA; POR LO TANTO, HAZ TU PROPIA OBRA; PUES SI ESTE EVANGELIO NO PROSPERA NO SERÁ TAN SÓLO LUTERO QUE TENDRÁ LA PÉRDIDA, SINO TU PROPIO NOMBRE QUE SERÁ DESHONRADO.»

SI LA BATALLA ES DEL SEÑOR, TENEMOS QUE ESTAR SEGUROS DE QUE EL SE OCUPARÁ DE ELLA.

¡DIOS TE BENDIGA!


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