domingo, 28 de julio de 2013

A Sus Pies




«Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume».
(LUC. 7:38)


EN REALIDAD NO HAY OTRA POSICIÓN MEJOR PARA LOS PECADORES QUE ÉSTA: ESTAR A LOS PIES DEL SEÑOR, LLORANDO Y CLAMANDO POR MISERICORDIA.

AMIGOS, AMIGAS: EL FIN DE TODA PREDICACIÓN CRISTIANA ES ARROJAR A LOS PECADORES TEMBLOROSOS A LOS PIES DE JESÚS EN BUSCA DE MISERICORDIA.

VAMOS A VER HOY ESTA PALABRA ROGANDO AL SEÑOR QUE ÉL TRAIGA A NUESTROS CORAZONES ESA PAZ Y ESE GOZO QUE TÚ ESTAS NECESITANDO, EN EL NOMBRE DE CRISTO JESÚS.

I. ES UNA POSICIÓN NATURAL.

ESTA POSTURA ES ADMIRABLE POR MUCHAS RAZONES.

1. PUESTO QUE JESÚS ES DIVINO, DEBEMOS RENDIRLE LA MÁS HUMILDE REVERENCIA.

2. PUESTO QUE SOMOS PECADORES, DEBEMOS HACER UNA HUMILDE CONFESIÓN DELANTE DE ÉL.

3. PUESTO QUE ÉL ES SEÑOR, EXPRESÉMOSLE NUESTRA PLENA SUMISIÓN.

LO MEJOR DE TODO ES QUE PODEMOS ESTAR A SUS PIES GOZOSAMENTE, INCLINÁNDONOS ANTE ÉL… Y LO PEOR ES QUE TODOS TENDRÁN QUE PONERSE EN TAL POSICIÓN UN DÍA, LO QUIERAN O NO.

(FIL. 2: 9-11) Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

II. ES UNA POSTURA ADECUADA Y AYUDADORA.

A. PARA EL PENITENTE LLOROSO (LUC. 7:38).
Y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies

(1) PORQUE NUESTRA HUMILDAD AYUDARÁ AL ARREPENTIMIENTO.

(2) PORQUE NUESTRA HUMILDE SUMISIÓN TRAERÁ SEGURIDAD.

(3) PORQUE NUESTRA BUENA OBEDIENCIA NOS PREPARARÁ PARA
EL SERVICIO.

2. PARA UN CONVERTIDO FIEL (LUC. 8:35).
Y salieron a ver lo que había sucedido; y vinieron a Jesús, y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios, sentado a los pies de Jesús, vestido, y en su cabal juicio; y tuvieron miedo.

EN ESTA POSICIÓN LOS DEMONIOS SON ECHADOS FUERA Y NO NOS GOBIERNAN MÁS.

3. PARA UN INTERCESOR (LUC. 8:41).
Entonces vino un varón llamado Jairo, que era principal de la sinagoga, y postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa.

ROGAMOS MEJOR A DIOS CUANTO MÁS HUMILLADOS NOS ACERCAMOS A ÉL.

PODEMOS SER JEFES DE LA SINAGOGA, O PODEMOS SER NADA… PERO CUANDO NUESTRO CORAZÓN ESTÁ QUEBRANTADO HALLAMOS MÁS REPOSO Y ESPERANZA «A SUS PIES».

4. PARA UN ADORADOR AGRADECIDO (LUC. 17:15-16).
Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz, 16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.

EL LEPROSO CURADO EXPRESÓ ASÍ SU GRATITUD A JESÚS, POSTRÁNDOSE A SUS PIES.

Y LOS ÁNGELES LE ADORAN EN ESTA POSICIÓN, DÁNDOLE GRACIAS.

5. PARA EL SANTO QUE CONTEMPLA LA GLORIA DE SU SEÑOR (APOC. 1:17-18).
Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

PODEMOS VENIR A JESÚS SOBRECOGIDOS DE ADMIRACIÓN, HUMILLADOS, LLENOS DE GOZO, ENAJENADOS EN ÉXTASIS.

PORQUE ÉL ES TAN DIGNO DE QUE LE RINDAMOS TODA REVERENCIA, RECONOCIMIENTO Y HONOR .

ESCUCHA BIEN: EL SEÑOR JESÚS HA RECIBIDO TANTOS DESPRECIOS DE NOSOTROS QUE BIEN SE MERECE LO OPUESTO: ¡QUE BESEMOS SUS PIES!

III. ES UNA POSICIÓN MÁS QUE SEGURA.

1. JESÚS NO REHUSARÁ ESTA POSICIÓN, PUES ES LA QUE NOS CORRESPONDE OCUPAR.

2. JESÚS NO SE BURLARÁ DE LA HUMILDE POSTURA DE AQUEL QUE, DESESPERADO Y DESENGAÑADO, SE ARROJA DE ESTE MODO ANTE SUS PIES.

3. JESÚS NO PERMITIRÁ NINGÚN DAÑO A LOS QUE BUSCAN REFUGIO A SUS PIES, BUSCANDO SU ETERNA PAZ.

4. JESÚS NO NEGARÁ EL ETERNO PRIVILEGIO DE PERMANECER ASÍ A TODO AQUEL QUE SE HUMILLE EN SU PRESENCIA.

UN PASTOR VISITÓ CIERTO DÍA TEMPESTUOSO A UNA DE SUS OVEJAS.

SE TRATABA DE UN ANCIANO QUE VIVÍA POBREMENTE EN UNA CABAÑA SOLITARIA, EN UN BOSQUE APARTADO.

CUANDO LLEGÓ A LA CABAÑA, EL PASTOR LE HALLÓ POSTRADO, CON LA BIBLIA ABIERTA A UN LADO, PERO EN CIRCUNSTANCIAS DE GRAN INCOMODIDAD, PORQUE LA NIEVE ESTABA PRODUCIENDO UNA GOTERA EN EL TECHO, ENTRABA AGUA POR DEBAJO DE LA PUERTA Y NO HABÍA APENAS FUEGO EN EL HOGAR.

«¿CÓMO ESTÁ HOY, SEÑOR JUAN?», FUE LA PREGUNTA DEL PASTOR.

Y EL ANCIANO RESPONDIÓ FELIZ: «¡OH, PASTOR!, ESTOY SENTADO BAJO LA SOMBRA DE SUS ALAS CON GRAN DELEITE.»

¡DIOS TE BENDIGA!


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