jueves, 28 de agosto de 2008

Cita bíblica del día


(Salmo 102: 23-28)


23 El debilitó mi fuerza en el camino;
Acortó mis días.


24 Dije: Dios mío, no me cortes en la mitad de mis días;
Por generación de generaciones son tus años.


25 Desde el principio tú fundaste la tierra,
Y los cielos son obra de tus manos.


26 Ellos perecerán, mas tú permanecerás;
Y todos ellos como una vestidura se envejecerán;
Como un vestido los mudarás, y serán mudados;


27 Pero tú eres el mismo,
Y tus años no se acabarán.(A)


28 Los hijos de tus siervos habitarán seguros,
Y su descendencia será establecida delante de ti.


Referencias cruzadas:

  1. Salmos 102:27 : He. 1.10-12.

martes, 26 de agosto de 2008

Cita bíblica del día


(Salmo 134)


1 Mirad, bendecid a Jehová, Vosotros todos los siervos de Jehová, Los que en la casa de Jehová estáis por las noches.


2 Alzad vuestras manos al santuario,
Y bendecid a Jehová.


3 Desde Sion te bendiga Jehová,
El cual ha hecho los cielos y la tierra.

lunes, 25 de agosto de 2008

Cita bíblica del día


(Salmo 18: 1-3)

1
Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.


2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;
Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;
Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.


3 Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado,
Y seré salvo de mis enemigos.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Cita bíblica del día


(Salmo 66)

Alabanza por los hechos poderosos de Dios

1 Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra.


2 Cantad la gloria de su nombre;
Poned gloria en su alabanza.


3 Decid a Dios: !!Cuán asombrosas son tus obras!
Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos.


4 Toda la tierra te adorará,
Y cantará a ti;
Cantarán a tu nombre. Selah


5 Venid, y ved las obras de Dios,
Temible en hechos sobre los hijos de los hombres.


6 Volvió el mar en seco;(A)
Por el río pasaron a pie;(B)
Allí en él nos alegramos.


7 El señorea con su poder para siempre;
Sus ojos atalayan sobre las naciones;
Los rebeldes no serán enaltecidos. Selah


8 Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,
Y haced oír la voz de su alabanza.


9 El es quien preservó la vida a nuestra alma,
Y no permitió que nuestros pies resbalasen.


10 Porque tú nos probaste, oh Dios;
Nos ensayaste como se afina la plata.


11 Nos metiste en la red;
Pusiste sobre nuestros lomos pesada carga.


12 Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza;
Pasamos por el fuego y por el agua,
Y nos sacaste a abundancia.


13 Entraré en tu casa con holocaustos;
Te pagaré mis votos,


14 Que pronunciaron mis labios
Y habló mi boca, cuando estaba angustiado.


15 Holocaustos de animales engordados te ofreceré,
Con sahumerio de carneros;
Te ofreceré en sacrificio bueyes y machos cabríos. Selah


16 Venid, oíd todos los que teméis a Dios,
Y contaré lo que ha hecho a mi alma.


17 A él clamé con mi boca,
Y fue exaltado con mi lengua.


18 Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad,
El Señor no me habría escuchado.


19 Mas ciertamente me escuchó Dios;
Atendió a la voz de mi súplica.


20 Bendito sea Dios,
Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.

Referencias cruzadas:

  1. Salmos 66:6 : Ex. 14.21.
  2. Salmos 66:6 : Jos. 3.14-17.

lunes, 18 de agosto de 2008

Cita bíblica del día


(Salmo 95)

Cántico de alabanza y de adoración


1 Venid, aclamemos alegremente a Jehová;
Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.

2 Lleguemos ante su presencia con alabanza; Aclamémosle con cánticos.

3 Porque Jehová es Dios grande,
Y Rey grande sobre todos los dioses.


4 Porque en su mano están las profundidades de la tierra,
Y las alturas de los montes son suyas.


5 Suyo también el mar, pues él lo hizo;
Y sus manos formaron la tierra seca.

6 Venid, adoremos y postrémonos;
Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.

7 Porque él es nuestro Dios;

Nosotros el pueblo de su prado,
y ovejas de su mano.

Si oyereis hoy su voz,


8 No endurezcáis vuestro corazón,(A)
como en Meriba,

Como en el día de Masah en el desierto,


9 Donde me tentaron vuestros padres,

Me probaron,(B)
y vieron mis obras.


10 Cuarenta años estuve disgustado con la nación,
Y dije: Pueblo es que divaga de corazón,

Y no han conocido mis caminos.

11 Por tanto, juré en mi furor

Que no entrarían en mi reposo.(C)(D)


Referencias cruzadas:


1. Salmos 95:8 : He. 3.15; 4.7. 2. Salmos 95:9 : Ex. 17.1-7; Nm. 20.2-13. 3. Salmos 95:11 : Nm. 14.26-35; Dt. 1.34-36; He. 4.3, 5. 4. Salmos 95:11 : He. 3.7-11.

sábado, 16 de agosto de 2008

Todo lo puedo en Cristo



En el capítulo 10 del Libro de Romanos, Pablo une la soberanía de Dios con la responsabilidad moral y la libertad del hombre, mostrándonos que la salvación es una opción de fe.


No necesitamos ascender al cielo para hacer que descienda Cristo, ni hace falta que descendamos al sepulcro para resucitarle de los muertos.


En otras palabras, si planea usted hallar su camino al cielo, lo que tendría que hacer usted sería lo siguiente: Tendría que ascender al cielo y hacer que Cristo bajase a la tierra y luego, cuando hubiera estado aquí durante un tiempo y hubiese muerto, tendría usted que descender al sepulcro, devolverle la vida y sacarle, todo ello mediante las obras que pudiera hacer usted. ¿Cómo iba usted a hacer una cosa así?


La verdad es que no podría y, además, no tiene necesidad de hacerlo. Ya ha dicho usted la palabra, que Jesús es el Señor, por lo tanto lo único que necesita hacer usted es creer en su corazón que Dios le ha resucitado de los muertos y será usted salvo.


En el capítulo once nos muestra que de la misma manera que Dios dejó de lado a Israel durante un tiempo, a fin de que su gracia pudiera hacer su obra entre los gentiles, Dios ha dejado de lado la carne, la naturaleza caída, lo que somos por naturaleza humana, para que podamos aprender lo que Dios hará por nosotros y por medio de nosotros.


Cuando admitamos abiertamente y en la práctica que sin Cristo nada podemos hacer, entonces aprenderemos que todo lo podemos en él, que nos fortalece. La fe es este proceso y nunca será diferente.


Por mucho tiempo que vivamos como cristianos, nunca conseguiremos ser mejores ni más capaces de servir a Cristo, aparte de depender sencillamente de él. Es siempre y solo Cristo obrando en nosotros lo que hace que se cumpla la voluntad del Padre.


Por lo tanto, el orgullo es nuestra mayor tentación y nuestro más cruel enemigo. Algún día hasta nuestra carne servirá a Dios por su gracia. En el día en que la creación sea liberada de su esclavitud al pecado y los hijos de Dios aparezcan con sus cuerpos resucitados, entonces incluso aquello que con anterioridad fue rechazado y maldito tendrá que cumplir las promesas y demostrar el poder de Dios.


Todo ello ha sido ilustrado por la manera de tratar Dios a Israel y eso nos lleva a la doxología al final del capítulo 11, versículo 33 del Libro de Romanos:


"¡Oh profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios e inescrutables sus caminos!"


¡Dios le bendiga!





miércoles, 13 de agosto de 2008

Cita bíblica del día

(Salmo 108)
(Sal. 57.7-11; 60.5-12)
Cántico. Salmo de David.
1 Mi corazón está dispuesto, oh Dios;
Cantaré y entonaré salmos; esta es mi gloria.

2 Despiértate, salterio y arpa;
Despertaré al alba.


3 Te alabaré, oh Jehová, entre los pueblos;
A ti cantaré salmos entre las naciones.


4 Porque más grande que los cielos es tu misericordia,
Y hasta los cielos tu verdad.


5 Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios,
Y sobre toda la tierra sea enaltecida tu gloria.


6 Para que sean librados tus amados,
Salva con tu diestra y respóndeme.


7 Dios ha dicho en su santuario: Yo me alegraré;
Repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot.


8 Mío es Galaad, mío es Manasés,
Y Efraín es la fortaleza de mi cabeza;
Judá es mi legislador.


9 Moab, la vasija para lavarme;
Sobre Edom echaré mi calzado;
Me regocijaré sobre Filistea.


10 ¿Quién me guiará a la ciudad fortificada?
¿Quién me guiará hasta Edom?


11 ¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado,
Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos?


12 Danos socorro contra el adversario,
Porque vana es la ayuda del hombre.


13 En Dios haremos proezas,
Y él hollará a nuestros enemigos.

sábado, 9 de agosto de 2008

Cita bíblica del día



(Salmo 121)

Jehová es tu guardador
1 Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro?


2 Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.


3 No dará tu pie al resbaladero,
Ni se dormirá el que te guarda.


4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá
El que guarda a Israel.


5 Jehová es tu guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano derecha.


6 El sol no te fatigará de día,
Ni la luna de noche.


7 Jehová te guardará de todo mal;
El guardará tu alma.


8 Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Cita bíblica del día

(Salmo 46)
Dios es nuestro amparo y fortaleza

1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.


2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,
Y se traspasen los montes al corazón del mar;


3 Aunque bramen y se turben sus aguas,
Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah


4 Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios,
El santuario de las moradas del Altísimo.


5 Dios está en medio de ella; no será conmovida.
Dios la ayudará al clarear la mañana.


6 Bramaron las naciones, titubearon los reinos;
Dio él su voz, se derritió la tierra.


7 Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah


8 Venid, ved las obras de Jehová,
Que ha puesto asolamientos en la tierra.


9 Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra.
Que quiebra el arco, corta la lanza,
Y quema los carros en el fuego.


10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.


11 Jehová de los ejércitos está con nosotros;
Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah.



viernes, 1 de agosto de 2008

¿Otra señal del cielo?

Habitantes del caserío colombiano de La Sierra, en el deprimido departamento de Chocó (noroeste), aseguran que tras una fuerte lluvia en la zona, de un momento a otro el líquido adquirió un tinte rojo, y según un sacerdote una bacterióloga lo certificó el jueves como sangre.

La revelación fue hecha por el sacerdote Jhony Milton Córdoba, párroco del lugar, quien dijo a periodistas que recibió los testimonios de lugareños y calificó el hecho como una posible señal de Dios para que el hombre reconsidere su forma de actuar.

"A media mañana del miércoles me llamaron desde La Sierra para avisarnos que había llovido sangre", precisó Córdoba.
Agregó que aunque no pudo trasladarse hasta la comunidad, se comunicó con habitantes del lugar que le confirmaron el hecho, y señalaron que después de algunos minutos "la sangre volvió a convertirse en agua".

Sin embargo, indicó el sacerdote, los lugareños recogieron algunas muestras y las enviaron a una bacterióloga en el municipio de Bagadó, quien el jueves las sometió a un análisis con reactivos y certificó que efectivamente se trataba de sangre.


"Se ven cosas inexplicables, por eso uno no puede aventurar a dar hipótesis. Lo que estamos haciendo es esperar a que el sacerdote mande a Quibdó (capital de Chocó) la muestra del líquido", dijo por su parte el obispo de la ciudad, monseñor Fidel León Cadavid, al diario El Tiempo de Bogotá.

Verdaderos adoradores

El otro día llegó a mis manos la historia de aquél hombre que era predicador, y que en cierta ocasión, habiendo ido a predicar la Palabra de Dios a cierta iglesia se encontró con la situación de que aquella iglesia era una congregación de poder, de presencia del Espíritu Santo, en donde Dios se manifestaba a través de milagros, sanidades y maravillas.

Vio que en en esta iglesia no faltaban las lenguas, la interpretación, la profecía y todos los dones de que habla La Biblia. Pero el predicador notó una cosa: estos creyentes guardaban el sábado y esto no le agradó al siervo de Dios.

Apenas dejó la congregación oró a Dios y decretó un ayuno personal de siete días para buscar una respuesta de Dios a esta situación, pues él había considerado en su corazón predicar de nuevo pero en contra de esta práctica de guardar el sábado.

El último día de su ayuno oyó la voz del Espíritu Santo que le decía:
No prediques contra esa práctica porque la iglesia se disolverá. Déjalos así, no interfieras en mi obra. Yo los amo igual que a ti no por sus rituales sino porque creen en Mí igual que tú.


A partir de ese momento el predicador comprendió el pensamiento de Dios acerca de las divisiones denominacionales y lo que el enemigo está haciendo en estas áreas a través del ritualismo.


Y es que a Dios no le importa tu denominación, no le importa si perteneces a una iglesia que es connotada o a otra que es modesta. A Dios lo que le importa es tu fe, le importa que verdaderamente creas y que como consecuencia de ello mantengas tu santidad, le alabes, le adores, y le reconozcas como Señor de tu vida con tus actos.


Estos son los buenos frutos de los que habló el Señor Jesús.


(Juan 4: 23-24)

23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.

24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.


Dios está buscando verdaderos adoradores que hagan Su voluntad, no denominaciones y mucho menos el uso de rituales y esas cosas.


Haz lo bueno, adórale, alábale, reconócele como tu Señor y esto bastará para que Él esté siempre contigo.


¡Dios te bendiga!