sábado, 29 de marzo de 2008

Una declaración de guerra

PREDICANDO CON FRESCURA

1ª. Tim. 1:12; 2ª. Tim. 1:7, 2:2-15.
Predicar la Palabra de Dios: un trabajo que nos va a llevar todo.

Hech. 6:3
Sólo dos cosas son importantes:

1. La oración.
2. El ministerio de la Palabra.

Tu vida tiene que girar alrededor de esas dos cosas.

Trabaja tu predicación, mejórala, revitalízala.

LA PRIORIDAD DEL PREDICADOR.

¿Por qué la predicación es dura y agobiante?

Porque la predicación bíblica es una declaración de guerra contra el reino de las tinieblas.

PREDICAR NO SÓLO ES TU MÁS ALTA VOCACIÓN, SINO QUE ES TODO TU LLAMAMIENTO.

Hay predicadores que no dicen nada pero lo que dicen lo dicen muy bien.

COMIENZA TEMPRANO

Comienza el lunes o a más tardar el martes porque comenzar pronto es de vital importancia.

El estudio serio o exégesis de la Biblia evitará que caigas en el palabrerío.

Que los predicadores en todas partes vuelvan a su verdadero llamamiento: La oración y el ministerio de la Palabra.

Ningún predicador es suficientemente grande para hacer otra cosa que predicar.

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